Conductas compulsivas: aprende a eliminar los malos hábitos

El Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) se caracteriza por un patrón de pensamientos y miedos no deseados: obsesiones que provocan comportamientos repetitivos: compulsiones. Las obsesiones y compulsiones interfieren en las actividades diarias y causan un gran sufrimiento emocional. El que las padece siente la necesidad de realizar actos compulsivos para aliviar el estrés, a pesar de los esfuerzos por ignorar los pensamientos y los impulsos que les incomodan, se dan cuenta que no se alejan, estos vuelven una y otra vez lo que conduce a comportamientos ritualistas, se vuelve un círculo vicioso.

 

Los comportamientos ritualistas se presentan de diferente manera: lavarse las manos por temor a los gérmenes, morderse las uñas, arrancarse el cabello, compulsión por hacer ejercicio (vigorexia) por el orden y la limpieza, por acumular objetos, hasta basura, repetir una oración y palabras o frases en su mente que se repiten sin poder controlarlas.

En cuanto a las adicciones, están a la orden del día; prohibirlas, castigar a los consumidores, mostrar a los fumadores imágenes de pulmones destruidos, ver a indigentes deambulando por las calles, no ha servido para disminuir el consumo. Veo a los padres sufrir por sus hijos atrapados en adicciones, roban y se vuelven incontrolables. Uno de mis pacientes llevaba cinco anexos y me dijo: “Usted es la primera psicóloga”. En los anexos regularmente no hay profesionales, predomina el control, los castigos y el reforzamiento, los etiquetan como malas personas, pecadores, faltos de carácter, pero en cuanto salen del encierro regresan a sus rutinas con el deseo de buscar la sustancia.

 

Las técnicas que se han utilizado por muchos años en Alcoholicos Anónimos necesitan modernizarse. Insistir en que son enfermos, escuchar en las juntas las historias dolorosas, les afecta, sucede el fenómeno de la transferencia y la contratransferencia que conocemos los que nos dedicamos a la salud mental, además les crea un sentido de pertenencia difícil de resolver, como si fueran un mundo aparte.

 

El sistema de recompensa

Es un conjunto de estructuras que se llevan a cabo en el encéfalo y  permite que se asocien conductas y sustancias a una sensación de placer de manera que se volverán a reproducir. Se activan cuando se detectan estímulos gratificantes y de refuerzo. Una de las zonas más conocida es la amígdala en donde se guarda la información de los eventos traumáticos. Las regiones en el cerebro están interconectadas y trabajan en conjunto para procesar y responder a las señales de recompensa. La dopamina es el principal neurotransmisor asociado con la recompensa y el placer, es la más adictiva. Lo interesante es que el dolor también se vuelve placer, se observa en las jóvenes que se cortan con navaja o cualquier objeto punzocortante. Para compensar el dolor el cerebro genera endorfinas lo que activa el área de recompensa y de esa manera seguirán haciéndose daño.

Una vez que se activa el área de recompensa en el cerebro con cualquier conducta o hábito es muy difícil poner un freno, el área del cerebro se vuelve como un animal salvaje hambriento. La edad es importante, los niños y jóvenes tienen un cerebro inmaduro de manera que es más difícil controlar las adicciones; fumar, beber y cualquier sustancia o compulsión. Es una realidad los buenos o malos hábitos tienen que ver con el ambiente en el que se desenvuelven: el sistema familiar, el exceso de estrés, la cantidad de estímulos, el consumismo, la permisividad, el hedonismo y el vacío existencial. Es importante entender que no es fácil conservar los buenos hábitos en un ambiente negativo.

Recomendaciones para eliminar malos hábitos

  • Lo más importante es darse cuenta y aceptar que quieren cambiar. El método consiste en reducir la exposición a la señal que lo causa.
  • Cambiar el ambiente. Si tiene que terminar un trabajo y el sonido del celular te distrae, aleja el aparato.
  • Si tienes problemas de autoestima, deja de reprocharte, descubre tus cualidades y fortalezas.
  • Si eres adicto a las compras por internet, deja de estar buscando qué comprar, invierte el tiempo en algo artístico: clases de baile, leer un libro, caminar, conversar con tu pareja, los hijos, pasear al perro. Los adictos a los casinos, los ludópatas. Cambia el hábito, retírate de los estímulos de esos lugares que atrapan. Tomar el café rodeado de fumadores, estimula al cerebro y te pedirá el cigarro.
  • Estas deprimido, no tienes ganas de levantarte por la mañana, ni de bañarte. Revisa tu recámara ¿está en desorden? Los acumuladores guardan hasta basura y su ropa está en desorden, es un ambiente tóxico y no saldrás de la depresión. La depresión tiene muchas causas, lo importante es descartar lo básico: las causas emocionales y socioambientales. Hoy en día estamos atrapados en la inmediates, todo quieren resolver con una pastilla, de pronto ingieren hasta cinco fármacos dañinos y costosos. El sistema farmacológico no funciona sin encontrar las causas y los convierte en cliente cautivo. Pierden energía, el placer de vivir, de comer, de disfrutar sexualmente, que es esencial en la vida. La solución está en los hábitos, en el pensamiento y la actitud mental. Es importante revisar la ganancia secundaria: si con el trastorno depresivo tienen la atención de la pareja de los hijos, no les conviene mejorar. El papel de víctima evita el compromiso, la responsabilidad, la revisión personal, no solo se daña a sí mismo, también afecta a los que los rodean.
  • Las personas disciplinadas solo requieren un poder de voluntad y autocontrol, se retiran de actividades que son tentadoras y dañinas. La perseverancia, el valor y la fuerza de voluntad son esenciales para conseguir las metas que se proponen. La manera de mejorar las cualidades no consiste en desear ser una persona disciplinada, sino en crear un ambiente más disciplinado. Un hábito que se ha creado en el cerebro está listo para ser usado en cualquier momento que la situación se presenta. Comprar, beber, ver pornografía, fumar, comer y hasta discutir, son hábitos similares a los buenos hábitos. La regla más importante en el cambio de conducta es hacerlo invisible. Si quieres que algo desaparezca, resuélvelo o ignóralo.

 

* Rosa Chávez Cárdenas es psicóloga, homeópata y terapeuta. Visita su sitio web: www.rosachavez.com.mx Síguela en: https://www.facebook.com/DrRosaChavez y https://www.facebook.com/Tratamientointegral/ Comentarios a la autora: [email protected]

Los comentarios están cerrados.