Infecciones urinarias recurrentes

Espero que esta aportación resulte de utilidad a esas mujeres y hombres que se quejan de las visitas constantes al médico por infecciones en las vías urinarias. Después de un tiempo, se dan cuenta que los tratamientos con antibióticos en lugar de mejorar sus síntomas, los empeoran.

 

Los síntomas inician con orina turbia, dolor pélvico, sensación de no vaciar la vejiga y la tan reconocida cistitis (ardor como lumbre, irritación a la micción, deseos de orinar frecuente, algunas gotas de sangre, tenesmo, sin fiebre). El primer diagnóstico es que, seguramente, la infección fue causada por transmisión sexual de la pareja; pero, nada que ver, las mujeres argumentan que tienen meses, años, sin tener intimidad. Otra de las causas es que beben poca agua, usar ropa de materiales sintéticos que produce calor y un aseo de genitales deficiente. Desde la primera consulta, la receta es un antibiótico por siete días, otros recomiendan hasta por dos semanas, incluso por meses, al ver que no mejoran, regresan o cambian de médico, la misma prescripción, otro antibiótico, incluso sin preguntar cuál fue el anterior.

Pasan los días, meses y la desesperación va en aumento, los efectos secundarios se incrementan, problemas digestivos, gastritis, colitis, infecciones respiratorias que antes no tenían, alergias, incluso la mente se vuelve obsesiva, algunas comentan que parece que traen un radio en su cerebro, tan solo con escuchar una canción todo el día se repite como disco rayado en su mente.

 

Hasta que otro médico, o por recomendación de la amiga que ya pasó por ese peregrinar de consultas médicas, le recomienda un cultivo de orina. El resultado arroja una bacteria. Escherichia coli (E. coli), el antibiograma reporta que ya está muy resistente a los antibióticos y, como no, ya le fastidiaron las defensas y arrasaron con la microbiota.

Esta bacteria es habitante normal de los intestinos de los humanos y de los animales. La bacteria se vuelve patógena cuando bajan las defensas por diferentes causas: estrés, estreñimiento, alimentación deficiente, por fumar, beber refrescos, carbohidratos refinados y por el uso y abuso de antibióticos. En otras ocasiones por la ingesta de alimentos como vegetales crudos que se riegan con aguas contaminadas, leche recién ordeñada no pasteurizada, carne de res molida y poco cocida (cuidado con esas hamburguesas de la calle), problemas hormonales e incontinencia urinaria. Es común en las niñas que al limpiar sus genitales se contaminen con materia fecal.

 

Algunas infecciones por E. coli causan dolor abdominal, diarrea con sangre y hasta vómitos, en otras ocasiones, cistitis, puede suceder que una infección más aguda presente cólico (el dolor es como de un parto) y hasta una hemorragia por las vías urinarias.

Los adultos sanos se recuperan de una infección por E. coli en una semana, solo en algunos casos que sufren de otras enfermedades como diabetes, otras de origen autoinmune en la que disminuyen las defensas como la diabetes. Además, en niños y adultos mayores en los que su sistema de defensas está comprometido en otras enfermedades, puede causar una infección más grave como insuficiencia renal.

 

Entre los factores de riesgo internos, el nivel bajo del ácido en el estómago. El ácido clorhídrico proporciona un ambiente sumamente ácido, un pH (7), pero como parte del metabolismo, las células de la mucosa en el cuello de las glándulas gástricas secretan moco y bicarbonato que amortigua el pH y lo neutraliza. El ácido clorhídrico proporciona un ambiente ácido necesario para que la pepsina descomponga las proteínas que ingerimos. El ácido del estómago ofrece protección contra la E. coli, pero si ingieren fármacos para los problemas digestivos, esos tan recomendados sin receta como los antiácidos, la famotidina, ranitidina y los inhibidores de la bomba de protones, como el omeprazol, el pantoprazol, entre otros, seguirán con las infecciones por la bacteria y, además, con el tiempo se presenta osteopenia porque inhiben la absorción del calcio. La Clínica Mayo reconoce que no hay un antibiótico para la E. coli, la recomendación que sugiere es un vaso de agua en ayunas con una cucharada de vinagre de manzana y una cucharadita de miel de abeja, puede ser en un yogur sin azúcar.

Otra recomendación es una aportación de la medicina china. El jugo de un limón con jengibre rayado en un vaso de agua es uno de los mejores digestivos; el jengibre promueve la producción de ácido clorhídrico, mejora el apetito, la digestión y, por lo tanto, las defensas contra las infecciones. Los ácidos orgánicos del limón respetan el entorno ácido del estómago, al metabolizarse el jugo de limón se vuelve alcalino de manera que respeta el entorno favorable del intestino para el buen funcionamiento.

Recomendaciones

  • No está de más recomendarles que no se automediquen con el antibiótico que les recomendó la amiga, la comadre.
  • Cuidado con las consultas en las farmacias, esas que no cobran la consulta, atendidas por médicos que recién terminaron sus estudios de medicina; el negocio para recuperar la consulta es prescribir varios fármacos.
  • La homeopatía es una alternativa, ofrece varios tratamientos personalizados.
  • La herbolaria o fitoterapia cuenta con varios tratamientos, es la medicina milenaria con hierbas medicinales para cada síntoma, como el diente de león, la cola de caballo, muy reconocida por las abuelas, se ingiere en té.
  • Beber mucho agua.
  • Ingerir vitamina C incrementa la acidez de la orina eliminando así las bacterias que causan la infección, de preferencia de cítricos como el limón, naranja, guayaba, pimientos rojos y kiwi. El consumo de arándanos reduce la cantidad de infecciones urinarias.
  • Ingerir probióticos. Los probióticos son microorganismos beneficiosos que se consumen con los alimentos y suplementos. Promueven el equilibrio saludable de bacterias en los intestinos. Está vinculado con la salud digestiva y el sistema de defensas se encuentran en alimentos fermentados, el yogur, la kombucha (fermento del té verde) y el kéfir.
  • El baño de asiento con unas 3 cucharadas de vinagre transparentes es recomendable para evitar las infecciones y para el tratamiento cuando están presentes.

 

* Rosa Chávez Cárdenas es psicóloga, homeópata y terapeuta. Visita su sitio web: www.rosachavez.com.mx Síguela en: https://www.facebook.com/DrRosaChavez y https://www.facebook.com/Tratamientointegral/ Comentarios a la autora: [email protected]

Los comentarios están cerrados.