El cerebro, víctima de sí mismo

¿Qué es la memoria? Es la capacidad del cerebro de retener información y recuperarla voluntariamente. Gracias a esta capacidad podemos recordar datos, ideas, sensaciones, relaciones entre conceptos y acontecimientos que ocurrieron en el pasado.

Para recordar lo que hicimos hace unas horas o lo que hicimos ayer, el cerebro ha tenido que llevar a cabo una serie de procesos cognitivos. Las fases por las que tiene que pasar el cerebro para crear un nuevo recurso son:

 

  • Codificación: en esta fase la información se incorpora al cerebro mediante la percepción. Por ejemplo, cuando nos presentan a alguien y nos dice su nombre, necesitamos prestar atención para que se realice la codificación.
  • Almacenamiento: para que la información se guarde en el banco de la memoria necesitamos asociarla a algo, un rostro, el corte de pelo, el reloj…
  • Recuperación: cuando necesitamos abrir el banco de la memoria, lo que hacemos es acceder a recuerdos almacenados y recuperarlos. Para recordar el nombre de la persona accedemos a la asociación guardada: el corte de cabello, el reloj.

¿Qué es la memoria de procedimientos?

 

Es la que almacena la información relacionada con procedimientos y estrategias que nos permiten funcionar de manera cotidiana como operar la lavadora, operar los dispositivos electrónicos, manejar, conducir la bicicleta. Se trata de operar un sistema de ejecución en el que se encuentran las habilidades motoras que hemos aprendido: escribir, bañarse, atarse las agujetas, los pasos para bailar salsa, etc. La memoria de procedimientos es la de largo plazo en la que no se hace un esfuerzo consciente, el aprendizaje se adquiere de forma gradual a través de la ejecución de tareas y retroalimentación; se expresa a través de conductas inconscientes. Hace años, cuando inicié en la clase de salsa, parecía que traía los circuitos volteados, hasta que dejé de contar los pasos y se coordinaron los dos hemisferios, se activó la memoria de procedimientos y los pasos se dieron en automático.

 

La memoria olfativa

Tenemos la capacidad de percibir, registrar y almacenar información sensorial que nos permite reconocer el olor de un perfume y recordar un acontecimiento por los olores del ambiente. La memoria de tipo olfativo registra información sobre los olores que desprenden distintos estímulos. El olfato tiene la capacidad de distinguir una gran cantidad de aromas, detecta la mayor variedad de estímulos, es herencia de nuestro cerebro animal.

Los recuerdos que vienen a la memoria son tan reales que no creemos que pueden estar distorsionados o que sean falsos. Un ejemplo de lo traicionera que puede ser nuestra memoria son los recuerdos de la infancia, si alguien cuenta a detalle algún incidente de cuando tenía dos años, lo más seguro es que la historia no esté en su memoria, seguramente la escuchó de algún familiar. “Recuerdas cuando fuimos en aquel paseo, cómo te cargaba tu abuelo”, le recuerda la tía y hasta le dice el color del vestidito. Tere comentó que siempre se siente sola porque pasó tres meses en la incubadora.

 

Las investigaciones que han hecho los expertos en psicología y neurociencias han demostrado que no es posible tener recuerdos a edad tan temprana porque las estructuras cerebrales que tienen que ver con la “memoria episódica” no están maduras hasta pasados los tres años. Entonces la pregunta que nos hacemos es: ¿la memoria nos engaña continuamente? La verdad es que trabaja bastante bien, afirman los psicólogos Simons y Chabris de la Universidad de Illinois y el Union Collegue de Nueva York en sus investigaciones. La memoria nos ayuda a hacer predicciones sobre lo que ocurrirá en el futuro en situaciones similares a las que ya nos han ocurrido, nos permite sintetizar lo que es importante en una situación, así como incorporar interpretaciones a nuestro entendimiento del mundo.

El mundo de los recuerdos genera gran cantidad de falsas creencias; las responsables son la intuición y el sentido común que pueden ser malos consejeros en cuanto a la memoria. Las películas también tienen parte de responsabilidad, solo hay que analizar los guiones basados en acontecimientos de personajes que no saben quiénes son porque sufren amnesia. Muchos creen que la hipnosis ayuda a evocar detalles sobre un crimen, un abuso sexual, una pérdida, la verdad es que los recuerdos que se obtienen con este método no son certeros, lo que aumenta es el estado de sugestión en el que se encuentra la persona, lo que puede ocurrir es que el procedimiento aumenta los falsos recuerdos. Es fácil aprender a hipnotizar, muchos que se dedican a la terapia de hipnosis sin tener estudios en ciencias de la salud, prometen soluciones rápidas, pero muy costosas, como en los casos de adicciones y en situaciones de abuso sexual. Venden el cambio sin esfuerzo.

 

Hay muchos detalles que se nos escapan cuando están concentrados en otras tareas: viendo la tele, checando los mensajes y queriendo escuchar una conversación. El problema actual es la cantidad de estímulos, los temores que vivimos y los cerebros tan acelerados, el resultado es que niños y adultos padecen déficit de atención. El DA no es en sí una discapacidad o una patología, en la mayoría de los casos es una condición de la vida moderna, estamos en todo y en nada. La escasa atención dificulta la percepción y sin percepción no hay recurso. Los sentidos causan información de forma inconsciente. No es lo mismo ver que mirar, ni oír que escuchar.

Para que un aprendizaje se guarde en el banco de la memoria se necesitan dos procesos: la repetición y la asociación.

 

La repetición es como las generaciones anteriores aprendimos las tablas de multiplicar, a la fecha nos cuesta brincarnos de un número a otro, tiene que ser en orden. También así aprendimos el catecismo sin comprender conceptos. Ni se nos ocurriera preguntar que era fornicar porque no había explicación. En este proceso se trata de repetir hasta que se guarda la información.

 

La asociación es recurrir al banco de la memoria y conectar mentalmente para retener información. Las asociaciones mentales son conexiones mentales que hacemos para retener información. Cuando se trata de retener palabras complicadas lo mejor es estar atentos y asociar con otra palabra superpuesta, también hacer un dibujo y repetir la palabra así quedará en la memoria.

En el proceso de la evolución parece que somos más inteligentes, sin embargo, experimentamos la misma respuesta al miedo por cosas que quizás nunca van a suceder. Los ansiosos se preocupan por el futuro y quieren controlarlo todo. Ante cualquier situación le dan cuerda al pensamiento, el miedo los invade y la alarma de protección en el cerebro está en alerta, lo que causa más ansiedad. Es increíble, el cerebro reptiliano, el instintivo, sigue en alerta, como si estuviéramos en la selva y un tigre nos persigue. Ya no nos enfrentamos a esos peligros, pero la reacción de alarma es la misma.

 

Tenemos dos áreas especializadas en el cerebro: el neocórtex y el sistema límbico. El neocórtex, es flexible y receptivo, y el límbico, el reptiliano, es animal de costumbres rígidas. Las personas rígidas siempre están angustiadas, por más que les suceden crisis siguen repitiendo más de lo mismo. El cerebro se vuelve víctima de sí mismo, constantemente ve amenazas donde no las hay. La tendencia a preocuparse tiene consecuencias físicas: eleva la presión arterial, causa tensión en el cuerpo, sudoración, temblores, alergias en la piel, gastritis y colitis.

Recomendaciones

  • El aprendizaje se adquiere de forma gradual a través de la ejecución de tareas y conductas inconscientes.
  • La memoria puede ser entrenada mediante la estimulación cognitiva y diversos juegos mentales: memoramas, asociar palabras, escribir el opuesto, etcétera.
  • La memoria solo es limitada cuando pretendemos que sea una cámara de vídeo en vez de una herramienta que da sentido a lo que nos rodea. Para aprender y conservar conceptos, necesita concentración.

 

* Rosa Chávez Cárdenas es psicóloga, homeópata y terapeuta, contáctala en: [email protected] Visita su sitio web: www.rosachavez.com.mx Síguela en: https://www.facebook.com/DrRosaChavez y https://www.facebook.com/Tratamientointegral/

 

 

 

 

 

 

 

3 Comments on “El cerebro, víctima de sí mismo

  1. Excelente articulo… Muy útil todo lo que la doctora Ros nos comparte… Muchas gracias…
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  2. Muy interesante. Gracias por compartir tan valiosa información.

  3. Muy interesante gracias, infirnacion valiosa, felicidades