Lo que nos hace tan humanos

La comunicación verbal y la no verbal se expresa de diferentes maneras en las distintas especies; pero, lo que nos diferencia con los animales es que solo los humanos tenemos la capacidad plasmar y expresar de diferentes formas las emociones, los sueños y de comunicar nuestras historias personales.

 

En la actualidad, Michael S. Gazzinaga es considerado el padre de la neurociencia cognitiva gracias a sus investigaciones. Esta disciplina científica se encarga de estudiar las relaciones que se dan entre el sistema nervioso y los procesos para integrar y procesar la información que recibe el cerebro todo el tiempo. La mayor parte de las actividades de los humanos se relacionan con antecedentes de otros animales. Para aquellos que niegan la teoría de la evolución, lo que somos hoy son antecedentes de los primates. Los animales, los que tenemos como mascotas en las casas se han domesticado al grado de parecerse a sus dueños. Muchos dicen de las mascotas que solo les falta hablar. No es necesario, lo que nos falta es interpretar lo que nos quieren decir.

Hace unos días a mi gato se le habían terminado las croquetas, ya está tan condicionado a tener croquetas en su plato que, cuando le faltan, se pone ansioso. Esperó a que bajara a la cocina, con lenguaje no verbal iba de un lado a otro, como no le entendí, se subió a la mesa y con maullido diferente a lo habitual me pedía su comida. Luego bajó de la mesa y me señaló su plato. Me quedé sorprendida. Por la noche me acompaña y no sube hasta que terminó de lavar los platos, en ocasiones, cuando pasa más tiempo de lo habitual se acerca a la escalera y parece que me dice: “apresúrate, ya es tarde”.

 

El maullido no es la única forma en que los felinos nos “hablan” también ronronean, bufan, gruñen, incluso lanzan llamadas sexuales, todo forma parte del vocabulario que emplean para comunicarse. Los gatos han conseguido conectar con nuestro medio de comunicación, el verbal. Para los que dudan, la secuencia del ADN, las letras que son el cómo el chip para construir a un ser vivo, coincide en un 60% con una mosca; en un 95% con un simio, y con un chimpancé el grado de identidad es cercano al 99%.

La paleontología, ciencia que estudia los seres orgánicos que habitaron la Tierra en épocas pasadas y cuyos restos se encuentran como fósiles, afirma que de todas las especies de Homo que han existido solo queda la nuestra. Las otras, como los neandertales, los denisovanos, los de Flores, los erectos, los hábiles, todos se han extinguido. Ninguna otra especie tiene nuestro potencial de pensamiento, comunicación, planificación, la habilidad de construir herramientas y de estructuración en sociedades complejas. Pero también ninguna otra especie tiene la capacidad de mentir, robar, engañar, asesinar, agredir y destruir que tiene la nuestra, capacidades que hemos ejercitado ampliamente a lo largo de la Historia. Los chimpancés tienen guerras y cometen infanticidios y agresiones brutales, pero es triste darnos cuenta que nos hemos vuelto más violentos. Somos una especie capaz de lo mejor y lo peor. De hecho, los comportamientos que cometemos, pero nos repugnan los denominamos “inhumanos”, como si fueran incomprensibles, extraños a nosotros, ajenos a nuestra verdadera naturaleza.

En cuanto a la capacidad cerebral. No tenemos el cerebro más grande del mundo natural, nos superan las ballenas o los elefantes, pero sí es el mayor si lo comparamos con nuestro tamaño y el que ha demostrado las mayores posibilidades y los mejores resultados. El tamaño de nuestro cerebro se debe al crecimiento de la corteza, la región superior que vemos plegada y que es la parte más visible y conocida del cerebro humano. Una gran parte de la corteza está ocupada por zonas de asociación que se ocupan de integrar la información externa, discriminar, comparar con experiencias previas, planificar, tomar decisiones y prever a futuro. También posee la capacidad para la integración de la información y la ejecución.

 

La conciencia moral también nos diferencia de los animales. Compartimos en el inconsciente colectivo los códigos de lo que está bien y lo que está mal, de los comportamientos socialmente adecuados y cuáles no, de acuerdo a la cultura, los usos y costumbres de acuerdo a la región en dónde vivimos. El sentimiento de culpa es el que nos regula de acuerdo a lo que hacemos mal y de cuando actuamos injustamente. Lo que parece claro es que nuestras peculiaridades más determinantes, las características más humanas, parecen ser más cuantitativas que cualitativas. En las patologías mentales como las psicosis, se pierde el sentimiento de culpa, por esta razón son capaces de matar con crueldad y sin remordimiento.

 

A pesar de los diferentes idiomas y lenguas, en la era moderna nos comunicamos por medio de la tecnología y el internet con todos los continentes, sabemos cómo son, qué hacen y hasta nos preocupamos por sus desgracias en tiempo real, nada humano nos es ajeno. Las migraciones prehistóricas, las rutas de comercio, las exploraciones de los continentes o los tendidos de redes de ferrocarril, teléfono o internet son parte de esa característica innata que tenemos de formar redes sociales que hoy en día abarcan todo el planeta.

La capacidad para el pensamiento simbólico, otra habilidad de los humanos, es la habilidad para crear mundos alternativos, para imaginar sucesos que no existen. Tenemos además la capacidad de establecer objetivos y de imaginar lo que todavía no ha sucedido. Esta capacidad para lo simbólico es la que nos ha abierto la puerta a la espiritualidad y a la moralidad, al imaginar buenos y malos desarrollos de nuestras acciones. La capacidad cultural es la capacidad de crear una explicación de las costumbres y creencias que comparten los grupos y transmitirla a la siguiente generación. La evolución actual es una mezcla de evolución biológica y evolución cultural, íntimamente interrelacionadas.

 

En cuanto a la economía, se buscó la manera de conectarnos con los continentes y se logró haciendo puentes entre fronteras antes distantes, lo que se llama globalización, así como ha traído beneficios y facilitó el intercambio de productos de cada región, también es un hecho que se ha perdido algo de la cultura por lo menos en nuestro país.

Los cambios de régimen afectan la cultura. Netflix se ha encargado de investigar el origen de ciertas preparaciones regionales. Un chef ruso se ha hecho famoso por investigar la variedad de preparaciones de alimentos que se consumían en la Rusia Imperial. En el Kremlin soviético se conocía como cocina rusa asar completamente un oso, un jabalí, ciervos, entre otros animales. Un platillo muy famoso es el filete Stroganoff, carne de ternera cortada en dados con setas, cocida con abundante crema. Uno de los platos consumidos tradicionalmente por la población de menor capacidad adquisitiva fueron las gachas de avena, plato que aparece frecuentemente en cuentos e historias populares rusas. Cuando la revolución rusa (1917), la serie de sucesos que condujeron al derrocamiento del régimen zarista imperial y a la instauración preparada de otro, leninista republicano, que llevó a la creación de la República socialista, el objetivo era unificar. El objetivo era que todos fueran iguales, se perdieron muchas costumbres entre ellas platillos de la cocina antigua que acostumbraban sus ancestros. Lo que ha sucedido en México, se han adoptado costumbres de la comida rápida estilo americano, muchos carbohidratos, y poca fibra, una de las causas de la obesidad.

 

El lenguaje, la memoria, las emociones y la percepción son algunos elementos que moldean la conducta, lo que nos convierte en seres sociales. Compartimos con los animales nos guste o no, la mayoría de nuestros genes y en la formación cerebral, siempre se encuentran diferencias. El sistema límbico, es instintivo en las especies, es el que nos alerta de los peligros, lo que nos mantiene vivos, es el que compartimos de la evolución de las especies.

 Recomendaciones

  • Una mascota en la casa es una buena compañía, con la condición de que haga empatía con el humano. Hay personas tan obsesivas con la limpieza que un perro o un gato no son lo más indicado.
  • Tenemos que revisar algunas cosas en las que creemos, como nuestra memoria traicionera, es capaz de inventar historias tan sólo para dotar de sentido el caos que es a veces la realidad.
  • Hay dos maneras de conocer nuestro inconsciente: a través de los sueños y de las proyecciones: “lo que nos choca nos checa”. Los sueños es difícil identificar, solo en terapia con profesionales expertos, así como las proyecciones que se vuelven un caos en la relación de pareja. Los que atienden a personas como los médicos, psicólogos, abogados, enfermeras, terapeutas físicos, trabajadoras sociales, homeópatas, en fin. Es importante acudir a terapia ya que las personas y pacientes transfieren sus problemas y eso afecta cuando no sabemos como trabajarlo en nuestra persona y se vuelve contratranferencia.

 

* Dra. Rosa Chávez Cárdenas es psicóloga, homeópata y terapeuta, contáctala en: www.rosachavez.com.mx [email protected] https://twitter.com/DrRosaCh https://www.facebook.com/Tratamientointegral/

 

 

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