El lenguaje no verbal se refiere a todas las formas de comunicación que no implican palabras habladas o escritas, incluye los gestos, movimientos corporales, expresiones faciales, tono de voz, la distancia entre personas y uso del espacio.
La comunicación no verbal suele transmitir los verdaderos sentimientos, es decir, los estados de ánimo, los gestos y expresiones son menos fáciles de controlar que las palabras, además, puede completar, reforzar, incluso contradecir el mensaje verbal. La mentira se puede percibir al mirar el rostro, eso lo saben en el Consulado, en la Aduana y los Ministerios Públicos. Las mujeres sabemos leer el lenguaje no verbal, por naturaleza somos más intuitivas que los hombres, se agudiza al ser madres ya que identificamos el lenguaje no verbal desde el bebé.

La comunicación no verbal en las relaciones de pareja se refiere a las señales que se transmiten sin palabras, incluye posturas, gestos, expresiones faciales y espaciales entre las parejas. Este tipo de comunicación es muy importante, las emociones humanas dicen más de lo que se puede expresar mediante palabras. La comunicación no verbal permite que las parejas expresen sentimientos de manera más auténtica, creando un espacio donde pueden compartir incomodidades y deseos. Las parejas que son capaces de descifrar las señales no verbales entre sí experimentan mayor satisfacción en su relación. La intimidad es auténtica no forzada.
Las expresiones faciales son una forma muy poderosa del lenguaje no verbal, el rostro juega un papel crucial. Cada mueca revela como se siente la persona. Cuando se miran a los ojos, se comunican sin necesidad de palabras es el establecimiento de la confianza y la cercanía entre los amantes. La mirada, la sonrisa y los gestos tienen el poder de transmitir un mensaje profundo sobre la conexión entre dos seres humanos.
A medida que aprendemos a identificar el lenguaje no verbal, es primordial entender cómo se entrelazan los elementos para formar una relación más amorosa sólida y saludable. El contacto visual aumenta la atracción y el apego emocional entre las parejas. Mantener la mirada en los momentos de acercamiento o excitación puede intensificar la conexión, al tiempo que se generan sentimientos de confianza y seguridad. Por otro lado, evitar el contacto visual puede ser interpretado como desinterés o desconexión, lo que resalta la necesidad de este comportamiento en la construcción de relaciones amorosas saludables.

Utilizamos los sentidos para percibir el mundo exterior y la realidad; el cerebro al recibir la información de los sentidos lo organiza: lo que vemos, lo que escuchamos, lo que palpamos, lo que olfateamos y lo que saboreamos. Luego el cerebro filtra la información y la edita: la comunica al exterior a través de un lenguaje verbal: lo que decimos. El lenguaje no verbal lo expresamos con gestos, ademanes, movimientos de manos, brazos, piernas, la postura, la inclinación del cuerpo, el movimiento de los ojos, el tono, el volumen y rapidez de la voz. El cerebro necesita de los sentidos para interpretar, en ocasiones nos equivocamos al percibir porque alguno de nuestros sentidos no está desarrollado, incluso de manera cultural, hombres y mujeres percibimos de manera diferente.
Los que tienen alguna discapacidad, perciben de manera diferente. El que es débil visual, el que no escucha, el que tiene alterado el olfato y el gusto. Cada persona responde a su propia percepción y a su representación cerebral interna. Tengo unas amigas con discapacidad auditiva, aprendí a comunicarme de manera gestual. Los celulares les facilitaron la comunicación. También un amigo débil visual, es músico, ante la carencia, desarrolló el oído y la sensopercepción, la comunicación con él es por llamada o con mensajes de voz y de manera presencial igual que con cualquier persona.
En cuanto a la relación de pareja, la comunicación es la principal fuente de conflicto. ¿Con cuanta franqueza y claridad intercambian la información? ¿Pueden expresar abiertamente su amor, comprensión, angustia, ira, deseos, preocupación? Uno de los cónyuges puede guardar resentimiento a determinados miembros de la familia y el otro está muy apegado a su familia de manera que, en las reuniones familiares, su rostro muestra la incomodidad, asiste de manera obligada y la pareja termina en conflicto. En cuanto a la elección de pareja está dada de manera inconsciente y se elige por opuestos, un introvertido elige a un extrovertido, con el tiempo la relación se polariza, llega el fastidio y el reclamo del introvertido: “Hablas demasiado”, ella responde: “Y tú siempre tan callado, tengo que adivinar qué quieres”. En otro caso la mujer es pasiva y el hombre muy activo, él disfruta las amistades, el deporte, y ella prefiere quedarse en casa.

Luisa, es novia de Juan, llevan tres años de relación. Hace un par de meses Juan se quejó de que Luisa está muy distante, lo evita, pone pretextos para no verlo y no le contesta los mensajes. Habló con ella: “Si te enamoraste de otro, dímelo. No quiero estar interpretando tu silencio”. Luisa no pudo contener las lágrimas: “No estoy enamorada de otro, al que amo es a ti, pero estoy muy preocupada: ¡estoy embarazada! No quiero ni pensar que van a decir mis papás, estoy estudiando y tú no tienes trabajo.
En otro caso tenemos la lectura no verbal que se convierte en discusión. Juan le pregunta a Lety, su esposa: “¿Estás enojada?”, ella responde: “¡No estoy enojada! Estoy muy de buenas. El que siempre está enojado eres tú”. A lo que Juan responde: “Pues tienes cara de enojada, ¿te sientes mal?”, “¡Ya te dije que me siento bien!”.
Un ejemplo de comunicación que confunde: “Mamá, ¿me escuchas?”, la madre le responde al niño: “¿Qué quieres?”, ante la frialdad, el niño pregunta: “¿Estás enojada?”, la mamá responde: “¡No estoy enojada!”, el niño la mira a la cara y se confunde. Se corta la conversación. Uno de los componentes del lenguaje no verbal: el contacto visual.

La proxémica es el uso del espacio personal y la distancia entre los interlocutores, que varía según la cultura. La paralingüística son los elementos vocales, como el tono de voz, el ritmo, el volumen y las pausas que acompañan el habla y aportan matices emocionales.
El lenguaje no verbal es fundamental para la comunicación efectiva, ya que transmite hasta un 55% del contenido emocional de un mensaje, las palabras representan un 7% y el tono de voz un 38%. Comprender y utilizar correctamente estas señales mejora las relaciones personales y profesionales, facilita la empatía y ayuda a interpretar mejor las intenciones y emociones de los demás.
Según estadísticas, durante la pandemia, niños y jóvenes no aprovecharon los conocimientos de la misma manera que cuando van a la escuela de manera presencial; se aburrían, se distraían con facilidad. A dónde fueres aprende de lo que ves, es importante conocer las diferencias culturales, un gesto o expresión puede tener significados distintos según el país y el idioma, incluso en nuestro país.

Hoy en día todos estamos involucrados en la tecnología y la mayoría maneja el uso de emojis, pictogramas digitales que expresan emociones, gestos, objetos o ideas, facilitando la comunicación escrita y reemplazando o complementando palabras. La palabra emoji proviene del japonés ‘e’ que significa imagen y ‘moji’, carácter.
El estatus social influye fuertemente en la expresividad. Quienes cuentan con una mayor formación académica tienden a moderar su gestualidad, mientras que en sectores de menor nivel educativo la expresión no verbal suele ser más amplia y auténtica. De hecho, a mayor nivel intelectual, suele observarse una mayor represión de la espontaneidad personal, lo que en casos extremos conduce a la despersonalización.
Los gestos más difíciles de interpretar son aquellos que se derivan de la seducción, es la mejor arma, incluso un conocido puede seducir a alguien para conseguir un préstamo de dinero. Los gestos de seducción son para cautivar, fascinar, motivar o presionar psicológicamente en el terreno amoroso, despiertan los instintos básicos sexuales y pasionales. En las sociedades donde impera la ética y la religión los gestos de seducción son reprimidos, incluso desde la infancia. También existe la seducción laboral, la que es motivada por intereses de trabajo, la seducción política, la psicológica y la familiar, para aliarse con la madre o con el padre o entre hermanos respecto a una tema de herencia.
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Recomendaciones
· No leas la mente a la pareja, pregunta.
· No interpretes, puede ser proyección, es decir te ves en un espejo al repudiar la actitud del otro.
· La ley del hielo es dolorosa, es una manera de castigar, siempre hay maneras de comunicarse.
· No duden en acudir a terapia, si su relación se ha vuelto un conflicto constante.
* Rosa Chávez Cárdenas es psicóloga, homeópata y terapeuta. Visita su sitio web: www.rosachavez.com.mx Síguela en: https://www.facebook.com/DrRosaChavez y https://www.facebook.com/Tratamientointegral/ Comentarios a la autora: [email protected]