Hay un dato que, cada vez que lo comparto en una conferencia, provoca el mismo silencio en la sala. Aproximadamente el 90% de la serotonina — la hormona que más influye en nuestra sensación de bienestar — no la produce el cerebro. La produce el intestino.
Ese tubo digestivo al que solo prestamos atención cuando nos duele, resulta ser uno de los grandes responsables de cómo nos sentimos cada día. No en vano, la ciencia lo llama hoy el segundo cerebro. Y esto lo cambia todo.

Porque significa que cuidar lo que comes no solo repercute en tu salud física. Es, también, una de las acciones más directas que pueden favorecer tu bienestar emocional.
Muchos cuadros de ansiedad y de depresión que creíamos puramente mentales tienen, en realidad, una base en tu aparato digestivo. Y hay personas que, simplemente cambiando su alimentación, han notado mejoras que años de otros tratamientos no habían conseguido.
No digo que sea fácil. Digo que es más poderoso de lo que creemos. ¿Cuándo fue la última vez que pensaste en el impacto de lo que comes en tu bienestar emocional?

* Conecta con tu mejor versión y fortalece la autoestima con el Dr. Mario Alonso Puig. Descubre el primer curso con la Metodología Reinventarse: https://www.marioalonsopuig.com/landing/ Suscríbete a su boletín semanal: https://marioalonsopuig.com/suscribete-a-nuestro-newsletter/