1. Quiere a tu mujer más que a cualquier otra, también cuando el paso de los años la vaya dejando en desventaja respecto a las más jóvenes.
2. No pases demasiado tiempo lamentándote del trabajo con tu mujer; interésate más bien por sus problemas y por los de los hijos.
3. Escribe con letras grandes en tu agenda la fecha de su cumpleaños y de los aniversarios en los cuales podrás mostrarle tu gratitud con detalles especiales por tu parte.
4. No olvides que tu madre es la suegra de tu mujer; presta atención, por tanto a prevenir celos, a evitar una excesiva injerencia en tu familia, y recuerda que cuando las condiciones están claras, la amistad es larga.
5. No tengas vergüenza de decir a tu mujer que la amas, aún cuando “ya lo sabe”, tampoco te limites para demostrarle tu amor con actitudes concretas como el interés por su salud y su trabajo.
6. No caigas en la vil banalidad de pensar que la infidelidad masculina es menos grave que la de la mujer.
7. Convéncete de que el negocio más importante de tu vida es tu familia: tu mujer y tus hijos. Por eso, no pienses que basta con llevar a casa el dinero necesario (lo mismo hay que decirle a ella).
8. Si en una decisión familiar has seguido el criterio de tu mujer, no se lo eches en cara si por casualidad de ahí se derivan algunos inconvenientes.
9. Si dejas la alianza matrimonial en el cajón de la mesita de noche, y has comenzado a ser infiel a tu esposa.
10. Aprende a renunciar a algún lujo o comodidad personal como también a tu tiempo en beneficio de tu familia.