El orgasmo beneficios para la salud

Las relaciones sexuales con la persona amada y el orgasmo tienen múltiples beneficios para la salud.

Las relaciones sexuales liberan hormonas y sustancias químicas. La relación íntima incrementa los anticuerpos, las inmunoglobulinas, proteínas que combaten infecciones, ayudan en la recuperación de cualquier enfermedad y nos defienden de parásitos y virus antes de que se instalen dentro de las células. Otro de los grandes beneficios es la quema de calorías, la práctica íntima quema calorías por minuto, no son muchas en comparación con prácticas deportivas como correr, nadar, circular en bicicleta, pero es una buena forma de elevar la dopamina, sentir placer y mejorar el estado de ánimo.

 

Orgasmo, clímax, poco se habla del tema. Cuando pregunto a las mujeres si han experimentado orgasmo, masturbación, la mayoría se sonroja y dice que no. Las prohibiciones a las mujeres para sentir placer erótico son históricas, se han transmitido por generaciones; las creencias religiosas lo convirtieron en tema tabú.

 

Hace unos cincuenta años, estando yo en la primaria en un colegio católico, a las monjas les permitieron utilizar sostén y subir la bastilla a su vestimenta. Las recuerdo apenadas, de pronto, dejaron de “aplastar” sus senos y pudieron mostrar sus piernas. Varias veces escuché la profecía cuando una niña nacía: “Pobrecita, cómo va a sufrir”, por la menstruación y el trabajo de parto, bueno, eso era antes, hoy en día casi todos los partos son por cesárea y en cuestiones de sexualidad las mujeres se fueron al extremo, ahora la libertad sexual trajo otros problemas, enfermedades de transmisión sexual como el sida y embarazo en niñas y adolescentes. Sigue faltando educación sexual de calidad.

Hablando de masturbación femenina, es frecuente que las niñas toquen o rocen sus genitales de manera compulsiva, muchos padres se asombran al verlas, las reprimen, castigan y la niña continúa. Vale la pena entender que no lo hacen por erotismo como sucede en la adolescencia, se necesita atención psicológica de un terapeuta familiar sistémico para descubrir la causa de la ansiedad, entre las causas podemos enlistar las siguientes: que sufra abuso sexual, físico, que sienta abandono, que esté bajo tratamiento con algún medicamento, que tenga miedo, falta de afecto, incluso la llegada de un hermanito y hasta por el ingreso a la escuela.

La palabra orgasmo viene del griego “orga”, arder o hervir. Solo un tercio de mujeres en el mundo experimentan el orgasmo, casi un 60 por ciento lo finge para no decepcionar a su pareja y un 24 por ciento, nunca lo ha experimentado o tiene dificultades para disfrutarlo. El 8 de agosto se celebrará el día mundial del orgasmo con el objetivo de tomar consciencia de la importancia que representa en la salud sexual femenina.

Estudios recientes de la neuroendocrinología encontraron que en el orgasmo se producen cambios en el cerebro de las mujeres, desde el punto de vista de la fertilidad. Durante el clímax, detonado por el reflejo del clítoris, las contracciones que se producen en las paredes vaginales y en el cuello del útero facilitan el pasaje de los espermatozoides al interior de la cavidad uterina y los dirigen hacia las Trompas de Falopio donde se encuentra el óvulo para que se produzca la fecundación, maravillas de la fecundación que apenas se descubren.

La sensación orgásmica femenina es el resultado de varias funciones en el sistema límbico, hipotalámico, el reflejo neuromuscular pélvico, la congestión de los tejidos como consecuencia del aflujo sanguíneo, el estímulo cutáneo en todo el cuerpo y la zona genital en su totalidad.

El orgasmo es un reflejo fisiológico similar al estornudo o al hipo, rodeado de una mística que lo hace parte del mérito personal. Hace unos años, esperaba el resultado de un ultrasonido, una de las condiciones era beber dos litros de agua, con una vejiga hiperactiva como la mía, desesperaba por acudir al baño. Por fin, la enfermera me dio la orden para orinar. Posteriormente, me senté en la recepción, en donde esperaban varias personas, la enfermera me preguntó: “¿Cómo se siente? Con una sonrisa le respondí: “Acabo de tener un orgasmo”, ella se atacaba de la risa y las personas me volteaban a ver con cara de asustadas. Cuando le platiqué a un amigo la anécdota, me dijo: “¿Te imaginas? Van a correr la voz, la cantidad de mujeres que van acudir al laboratorio a experimentar un orgasmo”. Si tomamos consciencia de nuestros actos, cuando vamos al baño el acto de defecar, orinar, después de reprimirnos un rato, la sensación tan agradable, también es un orgasmo.

Un caso que sucede muy a menudo, pocas mujeres hablan de su experiencia en la intimidad. Lucía no supo lo era un orgasmo hasta después de veinte años de casada. Increíble que en la actualidad suceda esto. Le pregunté si había acudido a terapia para resolverlo, pero era la primera vez que lo hablaba con alguien, nunca, ni con su esposo, habló del tema. Un día de casualidad sintió sensaciones en su cuerpo y experimentó un orgasmo. Insistí en mis preguntas: ¿alguna vez lo platicaste con las amigas, tus hermanas? Su respuesta de nuevo me sorprendió, “Nunca hablamos de ese tema”. Siempre dedicada al cuidado de sus cuatro hijos y de su negocio, no consideró que fuera tema de conversación.

La sexología se ha hecho de importantes avances en el campo de la ciencia; sin embargo, sexo-placer no son el único objetivo, la sexualidad ofrece posibilidades más allá del cuerpo. La sexualidad constituye una dimensión existencial del ser persona y se deshumaniza cuando solo es utilizada para lograr el placer. El amor no excluye al placer, ni éste anula al amor; pero, es el amor el que determina a la sexualidad su condición de humana. Es un fenómeno humano porque es intencional y cumple en la unión sexual la finalidad de vinculación con la pareja, de manera que el amor es, en sí, una relación interhumana individualizada. El amor supone un poco más respecto al encuentro, el amor otorga un sentido a la sexualidad, no así al placer; el amor se manifiesta antes, durante y después de dicho acto, no es la descarga de la energía pulsional, sino la vivencia de otro ser humano en todo lo que su vida tiene de peculiar. Es por eso qué, para el amor, la persona amada es irremplazable e insustituible, por eso duele tanto dejar de amar.

 

Es importante mencionar la dificultad para sentir placer en las mujeres que sufrieron abuso sexual y violación en la infancia, el sistema límbico guarda en la memoria el trauma y se mantiene en alerta de manera que no permite experimentar el placer en la vida adulta. Con ayuda terapéutica y el deseo de lograrlo se puede recuperar y permitirse el placer en toda su dimensión humana.

 

Recomendaciones

  • Si el placer es buscado como satisfacción de las necesidades del individuo, el acto sexual pierde su valor esencialmente humano.
  • Si se tienen dificultades para experimentar el deseo sexual y el orgasmo, es necesario acudir a terapia para resolver asuntos del pasado y situaciones del presente.
  • La hormona oxitocina, llamada la hormona del amor, se produce en el hipotálamo, se eleva durante el orgasmo con la persona amada; controla la circulación de la sangre y los latidos del corazón, además de regular el sueño.
  • El orgasmo aumenta el número de leucocitos, lo cual ayuda a elevar el sistema inmunológico que regularmente se afecta por el estrés.
  • Es frecuente que disminuyan las relaciones sexuales después de la menopausia, la vagina deja de estimularse y se reseca, de manera que las relaciones sexuales pueden ser dolorosas.
  • Uno de los problemas en la actualidad son los cerebros acelerados, el incremento de los trastornos obsesivos compulsivos, es tanto el desgaste de químicos en el cerebro que afectan la zona del placer, se pierde la libido, el deseo sexual, es muy notorio en las que son obsesivas con la limpieza.

 

* Dra. Rosa Chávez Cárdenas es psicóloga, homeópata y terapeuta, contáctala en: www.rosachavez.com.mx [email protected] https://twitter.com/DrRosaCh https://www.facebook.com/Tratamientointegral/

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