¿Puedo salvar mi relación?

Una de las recomendaciones del especialista es distinguir si el tono o frecuencia de los problemas aumentó.

Hay que reconocerlo. Quizá una de las cosas que hacemos a diario y que más trabajo nos cuesta, es llegar a acuerdos y conservar una buena comunicación con nuestra pareja con quien además compartimos el mismo techo, tal vez los mismos gustos y una vida en común. No es nada extraño que después de tanta convivencia se presenten diferencias ante las cuales uno se pregunte si ambos serán capaces de superar, o la única solución se encuentra en las manos de un terapista de pareja que los enseñe a llegar a acuerdos de una manera sana y sencilla.

¿Debo buscar ayuda?

En un plano ideal una relación amorosa debería basarse en la confianza y en la comunicación, elementos que sin duda son vitales para poder hacerle frente a cualquier desavenencia que se presente, no obstante, cuando el control se ha perdido y cada vez se vuelve más complicado llegar a acuerdos es momento de buscar ayuda.

Así lo explica el doctor Manuel González Oscoy, catedrático de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México: “De manera ideal la pareja debe buscar establecer una comunicación muy clara, respetuosa y abierta para evitar que se deteriore la unión. Estar al tanto de lo que gusta o no al otro nos permite corregir actitudes para tener una convivencia armónica. No hace falta llegar a un punto sin retorno para pedir el apoyo de un especialista en pareja, sino que en cuanto se percaten de que no saben cómo comunicarse o bien, porque sientan que todo va a la deriva, pero que vale la pena salvar la relación, es válido buscar este tipo de opciones”.

Sigue la señal

Es importante distinguir cuando los conflictos que surgen entre ustedes son los ‘normales’ o empiezan a tomar otro tono que puede ponerlos en alerta. Al respecto el especialista afirma que existen indicadores muy sutiles que anuncian serios problemas, por ejemplo: evitan pasar tiempo juntos; hay silencios prolongados, las conversaciones son cada vez menos y se dejan de tratar temas que son trascendentales en la vida de ambos, el proyecto en común que tenían empieza a tomar caminos distintos y el más delicado es cuando hay conatos de violencia en cualquiera de sus expresiones: física, emocional, económica o verbal.

El especialista identifica algunos casos concretos en los que sí puede ser vital la participación de un tercero. Echa cuentas:

 

·      Cuando hubo una infidelidad y han decidido darse una segunda oportunidad.

·      Si se trata de relaciones en las que hay amor, pero son conflictivas, ya sea porque uno de los miembros de la pareja no escucha o pasa por alto sus errores.

·      Si las diferencias de pareja empiezan a mermar otras áreas de la vida de cada uno.

·      Si han contemplado la posibilidad de separarse pero todavía hay amor y entendimiento.

 

Si ya han tomado esta decisión, tengan presente que se trata de fortalecer su relación, el terapeuta sólo será un guía, pero son ustedes dos quienes deberán preocuparse por trabajar a su favor y sacar el mayor provecho de todas las herramientas que el psicólogo pueda poner a su alcance.

 

Consideren también que como todo tratamiento que está enfocado a buscar el bienestar del ser humano, depende de un tiempo prudente para reflejar resultados, no esperen que después de la primera sesión salgan sintiéndose uno mismo y sin problemas, sin duda les llevará una temporada volver a poner las cosas en orden, pero créanlo, el esfuerzo bien vale la pena.

* Angélica Velázaquez, contáctala en www.sermexico.org.mx[email protected].

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