Y tú, ¿sumas o restas?

La convivencia con los familiares y amigos no sólo es justa sino necesaria; sin embargo, no siempre resulta sencillo comprender que es tan grande nuestra capacidad de dar amor y afecto, que nos alcanza para repartirlo a raudales entre la pareja, la familia y los amigos. Entérate de qué tanto sabes sumar o restar en el terreno de la amistad.

1. Tu pareja te pide que organicen juntos una reunión para que los amigos de él conozcan su nuevo hogar, tú:

 

a) Accedes, pero le adviertes que te irás temprano a tu casa.

b) Le dices que es imposible pues no han entregado la sala, aunque en realidad sabes que no es así.

c) Por supuesto que le haces segunda, y hasta le propones invitar a tus amigos.

 

2. Toca uno de los momentos que más esperabas dentro de la planeación de la boda: elegir las flores. Antes de acudir con el florista, tu suegra te comenta que a ella le encantaría acompañarlos a la cita, tu respuesta es:

 

a) Si no queda de otra, pues que vaya; pero no la tomas en cuenta para nada.

b) Le agradeces su intención, aunque le confiesas que no es necesario que se moleste, pues no creen necesitar ayuda.

c) Piensas que es una buena idea, después de todo, en el fondo se trata de que sus padres también disfruten de todo el proceso de preparación.

 

3. El mejor amigo de tu novio te confiesa que tiene temor de que una vez que se casen, ellos rompan su tradición de ir a las carreras de autos cada temporada, tu respuesta es:

 

a) Le dices que aunque no podrán hacerlo tan seguido, porque a ti no te gusta el deporte, si podrán ir en alguna ocasión.

b) Le confirmas que tiene razón en preocuparse, porque una vez que ustedes estén juntos, tu pareja tendrá cosas más importantes que hacer, que ir con él.

c) Lo tranquilizas diciéndole que respetarás su espacio y que te encantaría acompañarlos cuando se posible.

 

4. Respecto al hecho de que la familia y los amigos convivan y permanezcan cerca de ustedes, tú consideras que es:

 

a) Necesario algunas veces, aunque si se tienen el uno al otro, no requieren de nadie más.

b) Una falta de respeto, pues las personas recién casadas deben estar solas para integrarse mejor.

c) Un motivo de felicidad, pues es maravilloso saber que tienen con quien compartir esta nueva etapa de su vida.

 

5. Pasas por tu novio a su oficina, con la intención de ir a comer y disfrutar de un momento a solas para platicar. En el restaurante se encuentran con un grupo de compañeros de él, quienes les piden compartir la mesa, ¿cuál es tu reacción?

 

a) Al principio te molesta, claro, no lo esperabas, pero conforme te relajas empiezas a disfrutar de la reunión.

b) Te quedas callada a menos que te pregunten algo, y tan pronto como puedes, te retiras.

c) Aunque no era el plan, accedes amablemente y disfrutas del momento.

 

Mayoría de A

Mantienes una lucha interna entre el querer y el deber. Sabes que es importante convivir con las personas a las que él también ama, pero en tu interior te sientes invadida. No te equivoques, aunque tu pareja sienta afecto por otras personas, su amor hacia ti no está en riesgo, no en balde ha decidido compartir su vida contigo. Disponte a ser más accesible con los demás, es muy posible que ganes muchos afectos.

 

Mayoría de B

A ti te gusta restar. No te cierres, tu actitud sólo hará que con el tiempo ambos se queden solos, pues por mucho aprecio que exista de parte de quienes los rodean, en ocasiones, involuntariamente, llegas a ofenderlos y por consecuencia, tu pareja se incomoda. Piensa que esto sí puede convertirse en un factor que los distancie, mientras que compenetrarte con sus seres queridos será un buen motivo de unión y cercanía entre ambos.

 

Mayoría de C

Tu operación matemática favorita es la suma, por eso no tienes el menor problema en integrarte a los distintos grupos en los que tu novio se desenvuelve. Tu comportamiento amigable y comprensivo, seguramente, contribuye a que todos se percaten de por qué lo tienes tan enamorado. Disfrutas al máximo de la oportunidad de convivir con los demás, y esto se refleja. ¡Felicidades!

 

La seguridad en ti misma es básica en cualquier momento de tu vida, incluso cuando de experimentar el amor se trata, ya que al conocer todas tus capacidades dejarás de poner en duda tu relación. Mantenerse en contacto con las personas con las que siempre han convivido le dará frescura a su matrimonio y fortalecerá lazos, no sólo entre ustedes sino con todos aquellos que les tienen afecto.

 

* Rogelio Mingüer, contáctalo en www.sermexico.org.mxbojorge@teleton.org.mx.

 

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