Sólo para hombres

En tus manos está la oportunidad de cuidar tu salud física, así como evitar algunos padecimientos.

Si pensabas que el cuidado del aparato reproductor era una responsabilidad que únicamente las mujeres tienen con su cuerpo, es momento que abras tus horizontes y te permitas descubrir que al igual que ellas, los hombres también deben someterse a revisiones que les permitan procurar su salud y prevenir padecimientos relacionados a esta área, por lo que es necesario perderle el miedo al urólogo y romper con todos los mitos alrededor de él.
“No es necesario, hasta que cumpla los 40”, “Los exámenes que realiza ponen en duda mi masculinidad”, “Es doloroso e innecesario”, son algunos de los pretextos más comunes para evitar la visita al especialista; no obstante, hay que recordar que uno de los problemas que adolecemos los mexicanos es de nuestra falta de prevención y, por ello, las consecuencias en la salud muchas veces no tienen punto de retorno.

Es hora de una revisión
Pensar en asistir al médico y sobre todo con especialistas como el urólogo, suele causar cierto temor y desconfianza en los hombres porque se trata de una inspección en el área genital, un lugar estrictamente reservado para lucir en la intimidad y no con todo el mundo; pero, es momento de que aceptes que este tipo de revisiones no dependen ni de la edad que tengas y mucho menos de que presentes algún síntoma que te haga sospechar que algo no está funcionando bien, lo ideal es que lo conviertas en una revisión de rutina.

“El rechazo de parte de los varones a asistir, se debe en primer lugar a la falta de una cultura de la prevención, no nos enseñan que tenemos que darle mantenimiento a nuestro organismo, pero en este caso, específicamente, existe un temor infundado debido a la prueba del tacto rectal, la cual nos ayuda a determinar el tamaño de la próstata, la movilidad, su conformación y la consistencia que tiene, con estos datos se puede detectar la presencia de cáncer de próstata”, explica el doctor Alfredo Ríos Fonseca, especialista en urología.

Como en todo, lo difícil es la primera vez, ya después tu visión acerca de esta visita incómoda pero necesaria cambiará por completo, pues lejos de verla como un tormento te dará tranquilidad. Para llegar a este punto es necesario que te sientas en libertad de preguntar acerca de todas tus inquietudes, cambios que hayas notado e incluso síntomas, a fin de que le brindes a tu médico todos los elementos necesarios para hacer un buen diagnóstico.

Ahora bien, el seguimiento es parte fundamental. Si el especialista ordena algún examen adicional es imprescindible que lo realices, si te tranquiliza es mejor que le preguntes cuál es el objetivo de dicha prueba y en qué consiste. No te adelantes a indagar qué resultados arrojará, tampoco qué tratamiento deberías de seguir en caso de ser positivo, ya que ni siquiera tienes la seguridad de que algo anda mal; lo mejor es hacerte los exámenes recomendados y esperar el veredicto final antes de preocuparte.

Deja de lado tus temores y prejuicios, apuesta mejor por el cuidado de tu salud y del buen funcionamiento de la máquina. Si te das cuenta no solamente es un acto de responsabilidad, sino también un seguro de vida al que bien vale la pena invertirle.

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