Parto en el agua

En el parto no sólo nace un bebé, nace una madre, un padre y una nueva familia. El parto en agua es una modalidad muy saludable y cómoda tanto para la madre como para el bebé. No es un invento nuevo, es retomar lo natural, lo que antes se hacía y por tanta tecnología se ha ido perdiendo…

Tener el parto en agua es una experiencia muy afectiva, gratificante y cálida que además de aumentar el autoestima de la mujer, promueve una vínculo más sólido entre el bebé y la pareja. Y aún más: reduce de manera importante las molestias dolorosas del trabajo de parto y el parto mismo.

¿Cuáles son los requisitos?
– Asistir a una instrucción para el parto psicoprofiláctico. La psicoprofilaxis es una práctica psicológica perinatal mediante la cual se logra que la madre tenga un mejor manejo de su mente lo que le permite llevar un parto más pleno y disfrutable. Por lo general no se realizan intervenciones quirúrgicas.
– Es necesario que la futura madre sea atendida por un médico especialista en la atención del parto por método psicoprofiláctico y parto acuático.
– Otro de los requisitos es tener un embarazo de riesgo normal; este tipo de embarazos se sucede en, cuando menos, 85 por ciento de todos los embarazos.

¿Y el esposo?
Una de sus grandes ventajas es que el papá del bebé puede estar presente durante el trabajo de parto y parto. De hecho, esto es lo ideal ya que de esta manera, los vínculos afectivos se fortalecen a corto mediano y largo plazo. Esta experiencia también deja beneficios a corto, mediano y largo plazo para la pareja, especialmente en el aspecto de la educación del bebé.

¿Riesgos?
A la pregunta sobre si ¿es peligroso para el bebé nacer en agua?, la respuesta es un rotundo no, siempre que se reúnan los requisitos que se han señalado.

¿Por qué ha surgido el parto en agua?
– Porque esta demostrado científicamente que nacer es un evento normal en la vida aunque, por desgracia, se nos ha inculcado lo contrario.
– Porque nacer en agua le permite a la mujer disponer de otra alternativa estratégica para reducir las molestias dolorosas durante el trabajo de parto y parto.
– Porque la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que en todo el mundo hay una epidemia de cesáreas.
– Porque la OMS menciona que la cesárea aumenta 4-10 veces la muerte de las parturientas comparadas con las parturientas que tienen un parto vaginal.
– Porque la OMS también señala que la instrucción para el embarazo y parto reduce de manera considerable el número de cesáreas.
– Porque los procedimientos de este tipo brindan una mayor tranquilidad a los bebés ya que nacer en un medio líquido resulta mucho más sutil para él al no existir cambios drásticos de ambientación.

La maravillosa experiencia del embarazo, trabajo de parto y parto experimentado de forma natural, con el auxilio de la educación para el parto psicoprofiláctico, es un gran regalo que la vida nos ha dado y no que podemos desperdiciar. Si estás interesada en el tema, no dudes en contactarme, con gusto atenderé tus dudas.

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