Los vestidos de fiesta descombinados entre el séquito de damas de la novia ha cobrado muchísima fuerza porque rompe con la rigidez de antaño y permite que cada amiga luzca su personalidad. Aquí te cuento cómo se está llevando esta tendencia y algunos consejos para que el resultado final se vea armonioso y no caótico.
En lugar de elegir colores aleatorios, elige un color base y juega con sus distintas tonalidades; por ejemplo, si el color es el azul, las damas pueden ir desde un azul celeste pálido, pasando por el dusty blue, hasta llegar a un azul marino, esto un efecto visual muy suave y elegante, ideal para fotos grupales. En esta tendencia, se suelen mezclar texturas, como satén con gasa o lino para añadir una vibra muy bohemia, natural y perfecto para bodas al aire libre o en jardines. Si los colores son diferentes, intenta que algo sea igual. Puede ser el ramo, el tipo de tela o el nivel de formalidad.
Sobre el Autor
Argelia Salas
Escritor de Fiancée Bodas, dedicado a explorar las últimas tendencias en moda y estilo de vida nupcial.























