Lo primero será poner un tope máximo a la lista de comensales (de cada uno) y delimitar el tipo de evento que más les agradaría, que podría ir desde un simple coctel o una cena en un restaurante, hasta un verdadero banquete de cinco tiempo y muchas horas de baile. Partiendo de esto podrán elegir la ambientación más adecuada centrándose en cinco puntos: banquete, música, decoración, bebidas y lugar del evento.

De
pipa y guante…
Si el sueño es lograr una celebración en grande con banquete, música y todas las formalidades de las bodas, pero con pocos invitados, la planeación se centrará en los pequeños detalles e implicará todos los aspectos de una boda de mayores dimensiones. Inicia con los preparativos al menos 8 meses antes, un coordinador de eventos se asegurará de que nada falte en tu Gran Día.

Relax…
Una comida o cena en el salón privado de un lindo restaurante u hotel que dure sólo un par de horas y donde ustedes no moverán un dedo pues todo estará a cargo del lugar o, por qué no, una reunión más informal en el jardín de la casa de tus papás. De igual manera podrían contemplar un brindis en su nueva casa ofreciendo vinos, bocadillos y hasta un Dj para ambientar la ocasión.

Boda destino
Y si de bodas destino hablamos, la playa no es la única opción, pueden visitar un hermoso poblado repleto de tradición y belleza, tal como San Miguel de Allende, Gto., Tequila, Jal., Cuernavaca, Mor., Chapala, Jal., o hasta realizar la celebración en la casa de campo de la familia. Tentador, ¿cierto?
Como ves, las bodas con pocos invitados también tienen su encanto. ¿Qué dices? ¿Te han guiñado el ojo?
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Fotografía
Jorge Tinajero, para Focal 74
Coordinación
Penzi Bodas & Eventos