Tu novio se desvive en atenciones hacia ti, siempre al pendiente y dispuesto a resolver cualquier contratiempo que se te presente; sin embargo, perder de vista la delgada línea “atenciones” y “obligaciones” y pensar que él es “responsable” de ti, puede derivar en situaciones que, a la larga, te convertirán en la “piedrita en el zapato”. Descubre si has traspasando esa frontera.
1. Es una tarde lluviosa y no te percatas del bache a la mitad del camino, por lo que, al pasar sin precaución, se poncha la llanta de tu auto. ¿Qué haces?
a) Le llamas al seguro para que te envíen ayuda y sólo se lo cuentas a tu novio como una anécdota más del día.
b) Ves la forma de resolverlo y apenas se empieza a solucionar el problema, le llamas hecha un mar de lágrimas a tu amorcito para que te consuele.
c) Te bloqueas por completo y sólo atinas a marcar su número para que de inmediato se desplace hasta donde te encuentras y se haga cargo de todo.
2. Quedas de verte con tu prometido para recoger las invitaciones de su boda y acuerdan que quien llegue primero las revisará y dará el visto bueno al impresor. Llegas antes que él al lugar y descubres algo que no te agrada. Tú:
a) Con seguridad le explicas al impresor lo que necesitas que se corrija y cuando llega tu novio, simplemente lo poner al tanto.
b) No dices nada y prefieres que las cosa queden como están, si a tu novio tampoco le gusta, que sea él quien lo diga.
c) Esperas a que llegue y le pides que sea él quien se haga cargo de la revisión, así te aseguras de que la decisión que se tome sea la mejor.
3. Deciden tratar el delicado tema de tu profesión y la cuestión es si seguirás o no trabajando después de la boda, ¿Cuál es tu posición ante este asunto?
a) Definitivamente seguirás con tu vida laboral, es lo mejor pues es parte de tu formación como ser humano y, además, estarás feliz y satisfecha de contribuir con el gasto.
b) Es posible que busques un trabajo de medio tiempo o que puedas realizar desde tu casa, al menos para poder cubrir algunos de tus antojos, pues de lo demás, tu novio se hará cargo.
c) Es un hecho, dejarás de trabajar pues tu amado puede perfectamente asumir toda la responsabilidad económica.
4. Por fin llega el fin de semana y es momento de planear lo que harán en ese periodo, ¿cómo se organizan?
a) Tratan de equilibrar las actividades de uno y otro, de tal forma que los dos queden satisfechos y con todas sus actividades de fin de semana cumplidas.
b) Aunque él siempre te pregunta qué quieres hacer, terminas por dejar la responsabilidad en sus manos y que sea él quien decida lo que harán.
c) Mi novio sabe qué es lo que yo necesito hacer, así que le pido que sea él quien me recuerde mis prioridades y organice el día con base en ello.
5. Una de tus cuñadas ha tomado por su cuenta la organización de tu despedida de soltera y no estás totalmente de acuerdo con ella. Para ti la manera de resolverlo es:
a) Hablas directamente con ella y le haces saber los puntos en los que no concuerdas, la idea es resolver todo de la mejor manera y lograr que todos disfruten del evento.
b) Finges que no te importa y cuando quieres opinar sobre algo se lo dices por medio de tu pareja.
c) En la primera oportunidad le dices a tu novio todo lo que no te parece y, con una dulce sonrisa, le pides que haga algo al respecto, pero sin involucrarte.
Mayoría de A
Para ti, él es tu gran aliado, llevan una buena relación que les permite confiar uno en otro, sin que esto signifique que dependas de él para todo. Tienes seguridad en ti misma y, por lo tanto, no dudas en resolver todo aquello que está a tu alcance; pero, tampoco temes pedir ayuda cuando realmente la necesitas. Esto hace que tanto tú como él se sientan tranquilos y confiados en que ambos están capacitados para llevar a la perfección las riendas de su nueva vida en común, ¡felicidades!
Mayoría de B
Aunque eres capaz de hacer todo por ti misma, sientes que necesitas el aval de tu novio para asegurarte de que las cosas saldrán bien; pero, ¿te has puesto a pensar que quizá esta actitud no es más que una forma de tener a quién hacer responsable si el resultado no es el esperado? Es preciso que ahora que iniciarán una vida juntos retomes tu independencia al actuar y no comprometas a tu pareja a que haga todo por ti. Recuerda que, quizá, una de las características de tu personalidad que pudo haberlo enamorado es tu capacidad de respuesta, así que no lo decepciones y actúa con plena libertad.
Mayoría de C
Es un buen momento para que hagas un alto en el camino y definas con claridad qué tipo de relación tienes con él. Sin duda, le agrada ayudarte y saber que te sientes protegida a su lado; pero, esto no significa que debes de convertirte en una especie de hija a la que tiene que cuidar y resolverle hasta la mínima complicación que se le presenta. Una manera de fortalecer su relación, es con la confianza y ésta no solamente se resume en comunicarse adecuadamente y ser leales, sino también refiere al hecho de que cada uno tenga la certeza que, sin importar quién de los dos resuelva, se tomarán buenas decisiones a favor de su nueva familia, ¡atrévete a dar el cambio!