Las necesidades básicas en la atención integral del cáncer en México

Una de las enfermedades de mayor incidencia en la población mundial es el cáncer. Este padecimiento se da a raíz del crecimiento descontrolado de las células al alterarse los mecanismos de división y muerte celular, lo que genera el desarrollo de tumores o masas anormales, las cuales se pueden presentar en cualquier parte del organismo, dando lugar a más de 100 tipos de cáncer que se denominan según la zona de desarrollo, por ejemplo: cáncer de mama, cáncer de colon, tumor cerebral, entre otros.

En México, la atención a este padecimiento tiene carencias básicas que ocasionan miles de muertes al año. De acuerdo con la información brindada por el movimiento Juntos Contra el Cáncer, muchos tipos de cáncer se podrían prevenir evitando la exposición a factores de riesgo comunes, como: consumo de tabaco, sobrepeso y obesidad, mala alimentación, inactividad física, consumo de bebidas alcohólicas, infecciones genitales por papiloma virus humanos, infecciones por los virus de las hepatitis u otras infecciones oncogénicas, radiaciones ionizantes y ultravioleta, humo generado en los hogares por la quema de combustibles sólidos, entre otros.

Además, entre el 30% y el 50% por ciento de canceres pueden curarse, especialmente si se detectan en una fase temprana. Para ello, es necesario reducir los factores de riesgo y aplicar estrategias de detección temprana.

 

Es importante mencionar que, si se detectan a tiempo y se tratan adecuadamente, las posibilidades de recuperación para muchos tipos de cáncer son excelentes. Por ello en esta ocasión hablaremos de las necesidades básicas en la atención integral del cáncer en nuestro país:

1.- Detección. Detectar oportunamente el cáncer permite incrementar las posibilidades de recuperación para muchos tipos de cáncer. Lamentablemente, en México no se cuenta con el suficiente personal capacitado en primer nivel de contacto que pueda identificar señales de alerta, hacer las pruebas pertinentes y referir pacientes al segundo nivel de atención.

2.- Atención. Un factor que limita la detección y tratamiento oportuno del cáncer es la dificultad en el acceso a los servicios de salud y la tecnología disponible. Aún si el padecimiento es detectado a tiempo, las pacientes se enfrentan a otros obstáculos que impiden o retrasan la atención del cáncer, tales como la falta de infraestructura hospitalaria cercana a sus comunidades, limitado acceso a tratamientos o bien, falta especialistas que operen el equipo técnico, entre otros.

3.- Registro Nacional de Cáncer. México carece de un Registro Nacional de Cáncer, por lo que los datos actuales no son certeros. Contar con información actualizada sobre esta enfermedad permite tanto la evaluación de las políticas públicas relacionadas a la promoción de estilos de vida saludables, detección temprana y tratamiento oportuno del cáncer, así como realizar seguimientos epidemiológicos de esta patología que permitan enfrentar los desafíos en materia de salud pública que conlleva. A pesar de que este proyecto ha sido aprobado, aún no se cuenta con un presupuesto destinado para su implementación.

4.- Equipos de radioterapia. En 2013, México fue uno de los países con menor número de equipos de radioterapia, tan solo 1.76 por cada millón de habitantes.

5.- Impacto económico. Los pacientes sobreviven más tiempo y requieren atención sanitaria por más tiempo. El gasto para su atención será cada vez mayor. La Población Económicamente Activa (PEA) es la mayormente afectada por la enfermedad por lo que las pérdidas económicas serán sustanciales. Las muertes por cáncer en la edad adulta tienen un impacto significativo en la economía de los países. En una estimación del costo de productividad del cáncer en México para 2020 se obtiene que las muertes prematuras tendrían un costo de 12,120.91 millones de pesos, siendo que la población económicamente activa es severamente afectada por esta enfermedad en la actualidad, convirtiendo al cáncer en un serio problema de salud pública.

6.- Equipos de mastografía. En 2013, países de la OECD tenían en promedio 22.6 mastógrafos por millón de habitantes. México es el país con el menor número de mastógrafos por millón de habitantes, el indicador paso de 4.6 en 2005 a 9.07 en 2013.

7.- Personal. En toda la red de hospitales, solo existen 58 radio-oncólogos responsables de las unidades. De acuerdo con la OMS, por cada millón de habitantes en un país, debe haber 20 oncólogos médicos, de cuatro a siete radio-oncólogos, dos equipos de radioterapia y un técnico radioterapeuta para cada uno de los equipos2. Mientras que, en nuestro país, Se estima que, a nivel nacional, existen actualmente 735 cirujanos oncólogos, 50 ginecólogos oncólogos, 269 oncólogos médicos, 151 oncólogos pediatras y 180 radio oncólogos.

8.- Infraestructura. En México existen 25 Centros Estatales de Cáncer (CEC) en función, junto con las Unidades de Oncología del Hospital Juárez, el Hospital General de México y el Instituto Nacional de Cancerología, y constituyen la red que proporciona atención médica a pacientes con cáncer. Están en construcción los CEC de Zacatecas y Campeche. Los estados de Querétaro, Hidalgo, Tlaxcala, Morelos, Quintana Roo y Baja California no tienen CEC. De los 25 CEC, sólo tres (13%) son descentralizados y los 13 (87%) restantes son desconcentrados y dependen de la Secretaría de Salud del Estado.

 

* Juntos Contra el Cáncer es primer movimiento a nivel nacional que busca conectar a todas las organizaciones de la sociedad civil que trabajan día a día para mejorar el entorno de los pacientes con cáncer en su localidad a lo largo y ancho de la República Mexicana. Es la plataforma para que todos los pacientes se sientan representados en su lucha contra el padecimiento. Síguelos en Facebook: https://www.facebook.com/MxSinCancer/             Twitter: @MxSinCancer

 

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