¿Se te da el altruismo?

Hay periodos en el año en los que, casi como un ritual, elegimos una causa, nos entusiasmamos y tenemos la disposición de desprendernos de algo para cubrir las necesidades, aunque sean inmediatas, de quien lo necesite, aunque en el futuro ni nos volvamos a acordar de que existen. Es cierto que es mejor  tener un chispazo de bondad al año que no hacerlo nunca,  pero mejor sería encontrar la motivación que nos mantenga comprometidos siempre, ¿sabes cuál es
la tuya? ¡Descúbrelo!

1. ¿Qué es lo que te inspira a ayudar en alguna causa?

 

a) Mi deseo porque a todos nos llegue la oportunidad de estar bien, y si yo puedo contribuir a que alguien lo logre, lo hago con gusto.

b) No es que me guste tanto involucrarme en eso, pero siempre hay un amigo o un familiar, que me anota en sus proyectos.

c) De plano nada me inspira, de hecho le huyo a ese tipo de cosas, ‘me deprime’ que no todo esté bien.

 

2. ¿Qué formas crees que existen para donar?

 

a) Hay cientos de maneras: dinero, tiempo, conocimientos, en especie, hay tantas como quieras.

b) Con dinero o con despensas.

c) Sólo hay que estar atento a que alguien te diga lo que necesita.

 

3. ¿Qué áreas sociales te interesan más?

 

a) Todas.

b) El cuidado del medio ambiente y la cultura.

c) Ninguna en especial.

 

4. Para ti, ¿cuál es la mejor temporada para ser altruista?

 

a) No es un tema que se limite a un periodo, en cualquier momento debemos estar listos para ayudar.

b) Las fechas especiales como Navidad, día del Niño y el verano si de salvar a la naturaleza se trata.

c) La Navidad es la época ideal.

 

5. ¿Qué emoción te produce hacerle un bien a alguien?

 

a) Mucho bienestar, me siento en paz de saber que los medios que tengo los uso para hacer un bien.

b) Tranquilidad, sé que si colaboro con algo, los demás no me van a  molestar.

c) Enojo, me molesta que ya no puedes andar en ningún lado sin que te anden pidiendo algo.

 

Mayoría de A

¡Felicidades! Sin importar el motor, siempre estás dispuesta a ayudar, por lo que encontrar tu causa no es un problema para ti. Seguramente, hay un área en la que te sientes más cómoda, pero como tienes muy claro que son muchas las formas en las que puedes contribuir, no dudas en hacerlo y eso te permite ser muy versátil. Continúa por ese camino de generosidad, vas a seguir cosechando aprendizajes y crecimiento para ti, al mismo tiempo que beneficias a
quienes te rodean.

 

Mayoría de B 

No tienes inconveniente en colaborar si así te lo piden, pero lo importante es que lo hagas por iniciativa propia. Quizá te ayudaría saber qué tan bueno es involucrarte en causas dirigidas a personas, como las que tienen como propósito rescatar la cultura o el medio ambiente, después de todo, el mundo está en constante renovación y requiere del esfuerzo de todos para su conservación. Te aconsejamos que pruebes en alguna de estas áreas, es posible que en ellas
encuentres tu motor para comprometerte todo el año.

 

Mayoría de C

Esa falta de interés no necesariamente es un síntoma de egoísmo de tu parte, también cabe la posibilidad de que tu experiencia altruista no haya sido positiva o tal vez no lo fue con alguien cercano a ti y por eso tienes una mala impresión y pocas ganas de colaborar. Debes saber que sin importar el tipo de institución a la que apoyes, puedes investigar acerca de qué es lo que hacen con los fondos que reúnen y también sobre los avances que logran, esto hace más palpable su misión. Si bien es cierto que resulta poco alentador conocer escenarios adversos, también lo es saber que en el momento en que alguien —en este caso tú—, pone manos a la obra, las cosas pueden cambiar notablemente para mejorar, ¿te animas?

 

* Almudena Oliva, contáctala en www.sermexico.org.mx,
[email protected].

 

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