Boda militar

Si tu amorcito corazón ha
consagrado su vida a la milicia y estás a tan sólo unos pasos del altar, ambos
tiene la oportunidad de celebrar una fabulosa boda militar, una ceremonia solemne,
pero al mismo tiempo bastante emotiva.

Las bodas militares son
extremadamente formales, situación que les imprime su carácter de únicas. Ver a
un hombre o mujer enfundados en su uniforme militar nos habla del gran amor que
éste le profesa a la Patria y eso es digno de toda admiración. Si tu prometido
se encuentra en esta loable profesión, lo primero será platicarlo con el
sacerdote que oficiará su misa para acordar ciertos detalles que entrarán
dentro del protocolo de la celebración religiosa.

Fotografía:

ataleoftwobrides.blogspot.com

Las bodas militares tienen sus peculiaridades, entre ellas el uso
del uniforme de gala de parte del novio y sus invitados, así como el arco de
espadas a la salida del templo y la hora de partir el pastel. Veamos los
detalles.

 

El vestuario

 Fotografía: unitedwithlove.com

  • Oficial: para el uniforme de gala  en la noche se utiliza la corbata blanca de civil y
    sacoleva. Para el uniforme de media gala se utiliza el traje de corbata
    negra.
  • Si la mujer es quien se casa ésta puede vestir o bien su uniforme
    militar o el tradicional traje de novia.
  • Los oficiales que utilizan sable o espada deben llevar también
    guantes blancos.
  • Sargento o cabo: se utiliza el uniforme del Ejército tanto para
    bodas formales como para informales.
  • Invitados militares: pueden asistir a la boda en uniforme si así
    lo desean.
  • Sin importar su rango, el hombre no debe nunca usar boutonnier
    con
    el uniforme.

 

El arco de espadas

Fotografía: 

cavhooah.com

La boda militar es exactamente igual a cualquier
otra, a excepción de la salida de los novios, momento en que ambos salen bajo
un espectacular arco de sables (para el Ejército y Fuerza Aérea) o de espadas
(para la Armada). Una vez que se termina la ceremonia, los portadores de los
sables se acomodan en fila en uno de los lados del recinto.

Para las bodas del
Ejército y Fuerza Aérea, a la orden del portador del sable de mayor rango, los
demás portadores dan medio giro, se mueven hacia el ala del centro, en parejas,
y se detienen antes de la primera fila de las bancas. Al comando: “¡Mirando al
centro!”, giran nuevamente formando dos líneas que se miran de frente. Luego al
comando: “¡Sables en arco!”, los oficiales levantan los sables con el brazo
derecho y la punta hacia arriba hasta tocar cada uno el sable del lado opuesto.
Los novios emprenden su salida al sonar la pieza musical elegida, pasando por
debajo del arco. A la salida del arco de los novios, los oficiales reciben las
órdenes: “¡Carguen sables!”, “¡Vuelta atrás!” y “¡Marcha adelante!”, mediante
las cuales avanzan hacia la salida de la capilla para formar un nuevo arco.

Fotografía: elizabethannedesigns.com

Para la Armada el acto es prácticamente el
mismo, a excepción de que al comando: “¡Oficiales, saquen sus espadas!”, estos
sacan las espadas de sus fundas en un movimiento continuo y, con gracia, las
levantan para tocarse  en la punta
con cada espada del lado opuesto. Luego, al comando “¡Inviertan espadas!”, con
un giro de la muñeca dan la vuelta a las espadas de modo que la punta quede
hacia arriba.

Una vez que la pareja ha pasado por el segundo
arco, el Comandante del Escuadrón da la orden “¡Guarden espadas!”, ante la cual
los oficiales las regresan a sus fundas. Sólo la pareja de casados puede pasar
por debajo del arco. El acto y marcha de salida continúan hasta que los
oficiales han salido de la capilla.


Fotografía: unitedwithlove.com

Según las costumbres del país, la ceremonia
descrita anteriormente puede ser realizada afuera del templo, en el atrio, para
no interferir con la ceremonia.

Si la novia es civil, se hace un último acto:
pasan los novios por debajo del arco, dos oficiales al final de éste bajan sus
sables o espadas y detienen a la pareja momentáneamente. El oficial de la
derecha toca suavemente a la novia por detrás con su sable o espada y le dice
“Bienvenida al Ejército” (o a la rama de servicio en cuestión).

En la recepción, la pareja corta el pastel con
un sable o espada. Además de usarse flores u otros elementos para la
decoración, ésta generalmente incluye la bandera del país y la de la unidad
militar.


Fotografía: 

onewed.com

Impresionante,
¿cierto?
Así que ya lo sabes, si te gustaría vivir esta bella tradición,
platícalo con tu prometido para que él comience a realizar los preparativos
necesarios. ¡Felicidades!

 

* Marcy Blum. Bodas
para Dummies
.
Bogotá, Colombia, Grupo Editorial Norma, 2a. Edición, 2006. pp. 142-144.

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