El vino: un alimento completo y natural

El vino es un alimento con una complejidad peculiar: es una bebida con alcohol que, además de otras sustancias inherentes a este, contiene vitaminas, minerales, ácidos, aminoácidos, polifenoles antioxidantes, y algunos otros nutrientes que el organismo necesita para su correcto funcionamiento.

El vino es un alimento natural en el que sólo intervienen la uva y microorganismos que participan en la transformación de unas sustancias en otras a través de la fermentación alcohólica y la (mal llamada fermentación) transformación malo-láctica.

Conocemos ya la función positiva de muchos de los componentes que tiene el vino, tales como el agua, el alcohol, glicerol, varios ácidos (málico, tartárico, láctico, succínico), Piridoxina o vitamina B6, Riboflavina o vitamina B2, ácido fólico o vitamina B9, hierro, cinc, magnesio, calcio, azúcares reductores, aminoácidos, polifenoles, etcétera, pero el vino tiene cerca de 2000 componentes de los cuales no se saben su funciones. Sin embargo, en la medida que estos componentes se van descubriendo y conociendo, la imagen del vino se ve favorecida, ya que se hallan cada vez más cualidades positivas para el organismo.

Además de sus bondades alimenticias, está comprobado médicamente que al consumir una cantidad diaria de vino tinto (de 2 a 4 copas en el caso de los hombres y de 1 a 2 copas en el de las mujeres) se obtienen otros beneficios para la salud, tales como la prevención de problemas cardiacos, reducción del colesterol malo y aumento del bueno, retraso en la amnesia senil (incluyendo la enfermedad de Alzheimer) o la adquisición de polifenoles anticancerígenos, por mencionar unos cuantos. Más allá de eso, la principal razón de ser del vino, al igual que del arte culinario, es brindar una experiencia placentera en la que participan todos los sentidos, inclusive el oído si se acompaña de música, del sonido del mar o de una buena conversación; por ahí se sabe de algunos cuantos amigos que son invocados por el sonido de un corcho al abrir la botella.

En algunas regiones, culturas y épocas, el vino también ha fungido como una importante fuente de calorías. No sólo siendo bebido, sino también comido a través del pan mojado por este. Actualmente, sigue siendo un ingrediente imprescindible de muchas recetas de cocina y desde los orígenes de las grandes culturas, la armonía (maridaje) de los alimentos con el vino sigue siendo de gran importancia. La elaboración de exquisitos platillos siempre se ha llevado a la par con la creación y el consumo del vino que en función de su producción, presenta una gran diversidad de sabores y así, una amplia gama de posibilidades para ser combinado. Una conjugación armoniosa y que la experiencia culinaria sea muy agradable, requieren que el vino a elegir tenga ciertas características como por ejemplo, ser ligero o robusto, dulce, seco o tánico, etc.

Vinícola Torres Alegre y Familia

Ahora, gracias a las nuevas técnicas y tecnologías podemos elaborar vinos con más componentes alimenticios, con más aromas, vinos con una buena estructura y con taninos finos, pero sobre todo: vinos con una sutileza en el paladar que permite armonizar y complementar de forma extraordinaria, una gran cantidad de platillos tradicionales, regionales y de la nueva cocina.

Finalmente, les invito a alimentarse y mejorar su salud con una buena copa de vino Mexicano. ¡Salud!

* Artículo tomado del blog de Vinícola Torres Alegre y Familia, donde encontrarás interesantes artículos acerca del vino. Te invitamos a visitar su web: http://vinicolatorresalegreyfamilia.com/blog/

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *