Cero errores

La emoción del gran festejo, el estrés de las citas
con tus futuros proveedores, la algarabía de tu familia derivada de esta
maravillosa noticia y el arduo ritmo de vida que llevas podrían hacer que tu
memoria comience a dejar de lado uno que otro detallito en tus preparativos de
bodas. ¡Ni de broma lo permitas! Aquí te diremos cómo hacer para lograr que
todo salga a pedir de boca.

Si en la vida cotidiana olvidamos puntos tan
trascendentales como el cumpleaños de la amiga o la fecha de entrega del último
proyecto laboral, ¿qué será entonces de la planeación y organización de un
festejo para, por decir algo, cien personas? Y eso sin mencionar que la
celebración es tu boda y que la emoción del momento propiciará que te la pases
en las nubes. Para darle un margen de cero errores a tu Gran Día, hemos
recopilado algunos de los principales puntos que, más de una novia, han dejado
de lado por estar suspirando.

 

En los preparativos

·      Exceder el presupuesto es
uno de los temas más comunes en la planeación de la boda, por lo cual será
necesario que sepan, en términos reales, con cuánto cuentan y qué lo
invertirán. Y ojo: aquí no cuenta el clásico mi tío Pepe pagará el vino, mi
prima Jenny la barra de postres, ¡olvídenlo! porque si a última hora ellos
cambian sus planes ustedes deberán saldar el adeudo. Previo a cualquier
contratación, dense un tiempo para realizar un sondeo de costos: llamen a un
par de empresas de cada género para saber el costo aproximado de cada servicio,
así, con cifras reales en mano, podrán designar una cantidad específica para
cada rubro: salón, música, banquete, etcétera.

·      Si bien es cierto que
aproximadamente el 20 por ciento de tus invitados no asistirá al festejo, esto
sólo lo sabrás al confirmar su asistencia; hasta ese momento no podrás invitar
más personas de las que aparecen en tu lista, cifra que deberá ser igual al
número de “cubiertos” disponibles en el salón. Recuerda que además de tus
invitados deberás contemplar una mesa para que coman los músicos y otra para
los proveedores presentes en la fiesta.

·      Enviar a tiempo las
invitaciones tanto a tus invitados locales como a los de otras ciudades, será
la clave para que te confirmen si están en posibilidades de acudir. Lo ideal es
tus futuros comensales tengan en su mano la invitación dos meses antes si son
de otra ciudad, y un mes antes si son de tu ciudad.

·      Si van a casarse por la
Iglesia será fundamental acudir a las pláticas prematrimoniales con tiempo; sin
el curso no hay celebración religiosa. En cuanto les sea posible reserven su
lugar y acudan al curso. No hay cursos de un día ni de una hora, así que por
favor: no lo dejen para el final. Por lo general, estas pláticas se imparten
una vez al mes, de lunes a viernes y por las noches, una o dos horas diarias;
pueden tomar el curso en cualquier parroquia, así que busquen aquella que mejor
se adapte a sus horarios. También hay cursos tipo “encierro” que se realizan
sábados y domingos.

·      Las novias: el ajuar de tus
sueños no es el mismo que el de tu realidad, unos kilos de más o de menos, una
espalda muy ancha, caderas prominentes y hasta el grosor de tus brazos harán
que “ese” vestido no luzca tanto como el que trae puesta la modelo de la
revista. Aun cuado tengas en mente un determinado modelo será necesario que
visites con tiempo al diseñador o casa de novias pues no es lo mismo imaginarlo
que verlo puesto, hay una diferencia abismal y créeme, muchas terminan
comprando “lo que sea” por no darse el tiempo necesario para buscar el ajuar de
sus sueños. Ojo: el ajuar no es sólo el vestido, también incluye ramo, tocado,
joyería y demás.

·      ¿Bajar de peso? Sí, pero no
en dos días, a menos que no te importe desmayarte en plena fiesta o lucir un
rostro demacrado, esto requerirá supervisión médica especializada. Si este es
tu plan al menos seis meses antes visita al nutriólogo o inscríbete a un
gimnasio con asesoría certificada.

·      Una semana antes del Gran
Día, sin falta, coloca con letras rojas y enormes en tu agenda la visita a la
estética ya sea para despuntar el flequillo, retocar el color de tu cabello o
depilarte. Esa misma semana, un par de días antes de la boda, acude al spa para
tomar los maravillosos tratamientos de novia.

·      Confirmar proveedores es
crucial para que todo salga de maravilla. Un par de días antes de su boda,
dividan su listado final de proveedores entre ustedes dos y realicen las
llamadas para la confirmación de sus servicios.

 

En el Gran Día

·      Tanto para la celebración
religiosa como para la boda civil sean sumamente puntuales; los jueces y los
sacerdotes ponen un límite de espera y si no llega uno de los contrayentes se
corre el riesgo de que se suspenda la boda. Tomen sus previsiones con arreglo y
traslado para evitar calamidades.

·      No olviden saludar a cada
uno de sus invitados durante el festejo. Comúnmente los novios acuden de mesa
en mesa a dar las gracias por su asistencia; es un lindo gesto que hace sentir
a tus invitados bien recibidos.

·      Al contratar a sus músicos
asegúrense de que sean personas profesionales que dominan si no todos los
géneros, al menos la mayoría, para que su festejo resulte realmente divertido.
Nada más aburrido que una fiesta de cinco horas con el mismo género musical y
la pista semivacía. Recuerden que ustedes son los anfitriones y, cómo tal, tendrán
que poner sus pies en la pista; si tienen dos pies izquierdos tomen clases de
baile.

·      Pidan a su banquetero que
comience a una hora prudente el servicio de la comida. Hay fiestas que inician
a las seis de la tarde y dejan la cena para las once de la noche cuando los
invitados están desfalleciendo de hambre.

·      Horas extra: sí, la fiesta
está súper divertida, y qué flojera terminarla. Muy bien, pero primero
contemplen si está en su posibilidades el pagar horas extra para: salón,
personal, música, bebida, fotografía y video. Al realizar sus contrataciones
pregunten cuánto cuesta la hora extra de cada servicio.

·      Nada peor que un novio o
novia en estado de ebriedad, controlen sus impulsos y eviten caer en esta
penosa situación. Desayuna y come bien, hidrátate tomando mucha agua y si
sientes que ya se te pasaron las copas, pide agua mineral para recuperarte y
deja a un lado la copa.

·      Detallitos extra: los
honorarios del juez, el donativo a la Iglesia, el vino espumoso para el brindis
y las copas, el cuchillo para partir el pastel, la comida de músicos y
proveedores presentes, y hasta el invitado que se paso de copas, son cuestiones
de las cuales se podrán hacer cargo sus familiares o amigos más cercanos,
háblenlo con ellos previamente y pídanles como un favor muy especial que los
ayuden a solucionar estos “detallitos” antes de que se conviertan en problemas.

 

Artículos relacionados

Tu misa de bodas

http://fiancee.mx/revista/919-tu-misa-de-bodas

El decálogo de la novia perfecta

http://fiancee.mx/revista/753-decalogo-de-la-novia-perfecta

Lecturas para tu boda

http://fiancee.mx/revista/558-lecturas-para-tu-boda

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *