Festividades decembrinas, ¿dónde y con quién?

Se acerca Navidad y
tú ya tienes el plan perfecto, tan simple como pasar la cena navideña en casa
de tus papás y el 31 con tus suegros, obvio, ¿no? Pero, ¿ya le preguntaste a tu
amorcito? Porque, seguramente, él también tiene su propio plan.

La primer Navidad en
la vida de pareja es inolvidable, para bien o para mal. Para bien si ustedes
son el prototipo de pareja funcional, cero conflictos, mucha comunicación,
comprensión, un dechado de virtudes, situación en la cual no tendrán un solo
roce para determinar el lugar en el que pasarán las fiestas navideñas. Para mal
si no tienen idea de cómo resolver el eterno dilema de dónde pasar las
festividades decembrinas y tras buscar un pacífico acuerdo terminan alargando
el pleito hasta el día de Reyes.

Para
evitar que esto les suceda, lo primero será la comunicación. Lo mejor es
abordar el asunto desde un par de semanas antes de las festividades, esto les
dará la pauta para llegar a un buen acuerdo sin albergar resentimientos. Antes
de exponer el tema con tu amorcito, crea una propuesta realista en la que los
dos salgan favorecidos. No se vale llegar y decir: “Navidad con mis papás y Año
Nuevo con los tuyos, al cabo que tu familia ni festeja”. Seamos menos egoístas.
Aquí les dejo algunas sugerencias que, tal vez, se acerquen al soñado “perfecto
plan navideño”.

 

Una y una

Si ambas familias
viven en la misma ciudad, lo típico es pasar Navidad con una y Año Nuevo con la
otra, es decir, si este año celebran Navidad con tus papás, el próximo año
pasarán esta festividad con los papás de él. Aquí el grado de dificultad estará
en determinar con quién primero y con quién después, hay parejas bastante
prácticas que deciden dejarlo a la suerte jugando “un volado”, todo es válido
para llegar a un buen acuerdo, ¿no crees?

No te desanimes si te toca “perder”: si el 24
lo pasan con tu suegra, el 25 podrían pasarlo con tu mamá y a la inversa el fin
de año. Lo que sí, es que hay que respetar la decisión que tomen, nada de
chantajes de último minuto.

Un rato en una casa, generalmente donde todos
se reúnen más temprano, y el resto de la velada en la otra, es buena idea sólo
cuando ambas familias viven a corta distancia. Y esto siempre y cuando en la
segunda casa se acostumbre prolongar el festejo hasta altas horas de la noche
pues no tendría caso llegar a las once y que resulte que todos van de salida.

 

En otra ciudad

Cuando una o ambas
familias viven fuera de la ciudad es buena opción pasar una fecha en casa de
uno y la siguiente en casa del otro; pero, si los papás de ambos radican en
otro lugar y la chequera sólo da para un viaje, es mejor olvidar la idea y
organizar su propio festejo en casa, esto si no quieren vivir todo el año con
el conocido reproche: “Pero bien que fuimos con tus papás”.

Pasar
todo el periodo vacacional con una sola familia tampoco es un buen plan, a
menos que tu pareja esté totalmente de acuerdo.

 

Celebrar antes

Hay familias que
optan por festejar la Navidad en una fecha cercana al 24 de diciembre, de esta
manera es posible reunir a todos los hijos, nietos, sobrinos, nueras, yernos y
demás. Una alternativa bastante agradable pues así pueden cumplir sus
compromisos sociales sin tener que sacrificar a la familia.

 

¿Y sus hijos?

Cuando uno de los
miembros de la pareja es divorciado y tiene hijos con su primer matrimonio, el
tema de Navidad y Año Nuevo se vuelve un poco más complicado, sobre todo si son
niños o adolescentes.

Lo
más común es visitar a los hijos durante ambos días festivos y de preferencia
al momento del festejo —bastará un par de horas—, para demostrarles lo
importante que ellos siguen siendo en su vida; por prudencia, sería mejor que
evitar que acuda la nueva pareja aun cuando se tenga una buena relación con la
expareja y los hijos.

Y
si ustedes ya tienen hijos, pueden invitarlo a festejar a casa de los abuelos o
a su casa —claro, siempre y cuando la expareja esté de acuerdo— o pasar la
tarde o mañana del día siguiente con ellos para que todos convivan como la gran
familia que son. Las mujeres somos un poco más susceptibles en este tema, así
que por favor, chicas, seamos comprensivas.

Y
como estas, hay muchas opciones más: realizar sus propios festejos en casa e
invitar a ambas familias, acudir a un restaurante o a un espectáculo artístico,
celebrar con los amigos, irse de viaje y hasta visitar a los menos favorecidos,
la decisión es de ustedes. Recuerden que el secreto para lograr un buen acuerdo
está en la comunicación y en la manera en que planteen el tema a su pareja.
¡Felices fiestas!

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