Brujas: un cuento de hadas

La
ciudad de Brujas, en Bélgica, lejos de lo que su nombre sugiere, es uno de los
lugares más hermosos y románticos del mundo en el que la esencia de la época
medieval vive latente provocando amor a primera vista con sus visitantes…

Lo que en un cuento de hadas es
un final feliz, es decir cuando una bella princesa se casa con su gallardo
príncipe azul, para ustedes será el inicio de una maravillosa historia de amor
que los llevará a iniciar su vida en pareja disfrutando de su luna de miel en
la fantástica ciudad de Brujas,
Bélgica.

El nombre de
Brujas proviene del flamenco Brugge que
significa puente, nombre ideal para una ciudad colmada de puentes. Esta ciudad
es considerada un museo al aire libre y es la capital de Flandes del Oeste; se
ubica al noroeste de Bélgica, a 90 kilómetros de Bruselas.

La mejor
forma de hacer un recorrido turístico en Brujas es a pie o en bicicleta, pues
las calles son tranquilas y esta es la mejor forma de apreciar los atractivos
de este pequeño, pero mágico lugar.

Brujas es una
ciudad amurallada y atravesada por canales, gracias a los cuales también se le
conoce como la Venecia del Norte. Su origen data del año 862 y era una de las
pricipales sedes comerciales del Viejo Continente; actualmente, es una joya
europea declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el 2000.

Para comenzar
con el recorrido turístico por esta ciudad belga, recomendamos visitar la Plaza
del Mercado (Grote Markt), principal
plaza de Brujas rodeada por maravillosas fachadas de edificios de estilo
neogótico, como el Palacio Provincial. En esta plaza se encuentra el Campanario
de Belfort, con 83 metros de altura y desde el cual se puede tener una estupenda
vista panorámica. Otro de los atractivos de la Plaza Mayor es el Salón de los
Tejidos.

En la Plaza
de Burg se pueden apreciar algunas de la edificaciones más bellas de la época
medieval, como el Palacio de Justicia, el Ayuntamiento (Stadhuis), y la Básilica de la Santa Sangre. Este último, es
un recinto de dos capillas que en su interior alberga la reliquia de la Santa
Sangre, la cual fue llevada desde Jerusalén hasta Brujas por el Conde de
Flandes, Diederick van den Elzas, a su regreso de las cruzadas.

Otros de los
recintos religiosos que bien vale la pena visitar durante su estadía en Brujas,
son la Iglesia de Nuestra Señora y la Catedral de San Salvador. La Iglesia de
Nuestra Señora es un edificio de estilo gótico que en su interior alberga una
de las obras maestras más grandes de la historia, la escultura La Virgen con el
Niño, de Miguel Ángel. Por su parte, la Catedral de San Salvador, iglesia más
antigua de la ciudad, en su interior alberga el Museo de la Catedral, en el que
se pueden apreciar piezas selectas y de gran valor histórico y artístico.

Para seguir
el recorrido por esta pintoresca población, no dejen de ir al Molino
Sint-Janshuis, un molino de viento aún en funcionamiento. Además, en el Centro
del Encaje podrán ver el elaborado y artesanal proceso de la hechura de finos
encajes, así como visitar el museo dedicado a este valioso y elegante textil.

Para los
amantes del arte, Brujas cuenta con excelentes museos como el Museo Groeninge,
compuesto por 15 salas con obras pictóricas de artistas flamencos como Jan van
Eyck y Rogier van der Weiden, y el Museo Memling, en donde se encuentran
algunas de las obras Hans Memling, así como una de las obras más preciadas de
Bélgica: el Reliquiario de Santa Úrsula.

Brujas
también es conocida por ser un de los mejores centros cerveceros del mundo,
tanto en producción como en el consumo, por lo cual no podrán dejar de empinar
una deliciosa cerveza en una de sus bellas terraza al aire libre, para después
dar una vuelta por el Museo de la Cerveza.

El Parque
Balduino es un lugar ideal para el turismo ya que es un centro cultural y
deportivo que ofrece buenas opciones de esparcimiento para los visistantes.

La forma más
romántica de pasear por Brujas definitivamente es en barcas que los llevarán
navegando por los canales de la ciudad que, es válido mencionar, sí están más
limpios y menos malolientes que los de Venecia.

Minnewater,
es mejor conocido como el Lago del Amor, igualmente es una de las visitas
obligadas para los enamorados que disfrutarán de un inolvidable paseo en barca
por este lago.

Si ya están a
un paso de hacer realidad su cuento de hadas, eligan Brujas como destino de su
viaje de bodas, será el inicio ideal para una historia de amor inolvidable.
¡Feliz viaje!

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