Mesa de bodas

Una de las
mejores ideas de estos últimos tiempos son las mesas de regalos. Los novios
escogen lo que quieren y los invitados regalan lo que pueden con la certeza de
que lo que están comprando será del completo agrado de los novios.

Dentro de los
modernos lineamientos de la etiqueta no es bien visto que se anexen las
tarjetitas de las tiendas departamentales donde han registrado su mesa de
regalos, puesto que a los invitados que les interese comprarles algo de lo que
ustedes han sugerido les será sumamente fácil preguntarles o acudir a los
lugares más comunes y buscar su listado.

Sin
embargo, ese pequeño detalle protocolario puede ser olvidado ya que para los
invitados a su boda será sumamente útil tener una base de lo que ustedes
necesitan para armar su casa ya sea que lo adquieran donde ustedes eligieron o
que consigan el enser deseado en otro lugar.

Esos
listados son súper prácticos sobre todo al momento de la elección de accesorios
y adornos domésticos ya que habrá gente que, a pesar de sus gustos personales,
basándose en su listado podrán obsequiarles algo que de una u otra manera
encaje en sus predilecciones, con la certeza de que les gustará.

  Y
esta dinámica será la que prevalecerá en la elección de compras de sus seres
queridos quienes optarán por lo que ustedes han decidido. Para que esto
funcione realmente, hay algunos tips que pueden ser de suma utilidad al momento
de realizar su listado.

 

Necesidades

Al momento de la
selección determinen cuáles son sus verdaderas necesidades para armar su nidito
de amor. Me ha tocado ver listados que incluyen artículos que, personalmente,
me parecen ridículos para ayudar a unos recién casados como chamarras de piel
para los novios o un elegante portatrajes.

La
idea de los regalos es colaborar con los recién casados para que el gasto de su
unión se vea amortizado con lo que les pueda aportar la economía de la gente
que los quiere y, generalmente, quien compra un obsequio de boda lo hace pensando
en la casa no en cosas personales para los nuevos esposos.

Si
tenían pensado elegir un par de batas para salir del baño, piénselo mejor,
habrá otro tipo de eventos donde podrán regalarles cosas así como en las
despedidas de solteros. No desperdicien el espacio de su listado ni tampoco
hagan que sus invitados gasten en cosas que no son indispensables para su nuevo
hogar.

Al
elegir vayan viendo lo que realmente van a utilizar. En otra ocasión me tocó
ver una mesa de bodas con un coquelón (cazuela para preparar fondue) y los
novios ni siquiera sabían que era eso, pensaban que era una ollita elegante
para servir los frijoles.

Opten
por artículos funcionales, sencillos y útiles que les sirvan para muchos años.
Preferible pedir sólo una buena olla express a muchas cazuelitas que luego no
sabrás ni donde guardar.

Costos

Escojan artículos que vayan de acuerdo a la economía de sus invitados y
de acuerdo al tipo de festejo que están organizando.

Elegir
artículos a precios módicos y accesibles siempre deja un buen sabor de boca
entre quien va a comprar, pues si su presupuesto no es tan generoso podrá
buscar entre todas las opciones algo que sea adecuado para los novios o hará un
pequeño esfuerzo para regalarles otra cosa que se exceda aunque sea sólo un
poco.

Si ustedes
deciden armar una lista con aquellas cosas que siempre han deseado y que por
los gastos de la propia boda no pueden comprar, como una televisión de plasma
de 42 pulgadas junto con un home theatre,
que sería el paraíso de cualquier hombre, se quedarán con las ganas de tener
eso y hasta una televisión de 15 pulgadas si es que entre sus conocidos no hay
gente con tantos recursos económicos, o por lo menos no tan cercanos como para
hacerles un regalo de tal valía.

No se
excedan. A la gente no le gusta sentir que están abusando. Todos hemos sido
invitados una vez y hemos dependido de un presupuesto, aún cuando la chequera
esté rebosante.

Si quieren obtener abundancia de regalos, piensen en sus
invitados y también pónganse en sus zapatos. ¿Ustedes comprarían un plasma de
42 pulgadas?

Cantidad

No necesitas cinco
vajillas, así que no las pidan. Pidan sólo lo que necesitan y quizá un poco
más. Pero no den oportunidad de que les regalen diez cosas de lo mismo, pues
aun cuándo en las tiendas departamentales te dan la opción de regresar
obsequios repetidos y bonificártelos con cualquier otra cosa, ¿qué harás con lo
que compren fuera de ahí?

Siempre
sucede que los regalos se repiten y pareciera que es lo usual en las bodas. Ya
no son los montones de planchas o licuadoras, pero qué tal los juegos de
toallas o los cubiertos. Y si no hay opción de regresarlos, qué harán con
tantos cuchillos, ¿reciclarlos o poner una taquería?

Sean
tan honestos como les gustaría que lo fueran con ustedes si fuesen los
invitados. Tomen en cuenta que recibirán lo que la gente que los quiere puede
ofrecerles, así que sean justos en sus peticiones y no se excedan al pedirle
peras al olmo.

 

 

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