De aquí a Beijing

La sola idea de la luna de
miel es fabulosa y más si llevan su amor a un lejano lugar lleno de belleza,
historia y cultura, como la capital de China: Beijing.

Amar y viajar son dos de los más grandes placeres de la
vida y cuando se logra fusionarlos en una sola vivencia, el resultado es una
maravillosa luna de miel que se antoja eterna. Si están planeando su viaje de
bodas deseosos de conocer un lugar distante y fascinante, Beijing, en China,
será una sabia elección.

La ciudad de Beijing, anteriormente conocida como
Pekín, es la capital de China y está ubicada al noreste de este país. Esta urbe
es definitivamente la más grande de China, poseedora de un largo legado
histórico y cultural cautiva a quienes la visitan dado que se caracteriza
porque la modernidad y la antigüedad conviven armónicamente, creando un
contraste muy interesante y grato a la vista. De hecho, Beijing es una de las
ciudades del mundo con más monumentos nombrados Patrimonio de la Humanidad por
la UNESCO.

Para comenzar a hablar de las maravillas que la
capital de China posee nada mejor que el Palacio Imperial. También conocido
como la Ciudad Prohibida, nombre otorgado debido a que durante los quinientos años que perduraron las
dinastías Ming y Qing, ningún ciudadano tenía acceso a su interior ya que ahí
habitaba el emperador en turno con sus esposas, amantes y concubinas, y
cualquiera que intentaba entrar pagaba el atrevimiento con su vida.

Este complejo palacio es el más grande del mundo,
conformado por 800 edificaciones que en total albergan nueve mil 999
habitaciones distribuidas en una gran extensión de terreno rodeado por una
elevada muralla. Conforme el visitante se adentra en el Palacio Imperial puede
observar que la estructura principal está compuesta por dos complejos de tres
palacios cada uno, y detrás de los cuales se encuentran los jardines
imperiales. El primer bloque de palacios estaba destinado a funciones
imperiales, mientras que el segundo era destinado a la corte imperial y era de
uso privado.

 El más hermoso de los edificios que habitan en esta
ciudad es el Salón de la Armonía Suprema, al cual se puede acceder tras pasar
debajo de la Puerta de la Armonía Suprema. Una calzada de mármol blanco es el
camino a seguir para llegar a esta construcción formada por tres terrazas de
mármol con interiores de madera y sostenida por 84 pilares de un metro de
diámetro cada uno. Aquí reside el trono imperial elaborado en sándalo con
dragones labrados y rodeado por pilares cubiertos de oro.

Detrás de este solemne salón se encuentra el Salón de
la Armonía Media y el Salón de la Armonía Preservada, en el cual el emperador
ofrecía banquetes para los príncipes de otros Estados; la principal atracción
de este salón es una maravillosa escultura realizada sobre un bloque de mármol
de 250 toneladas con dragones y nubes tallados.

El bloque de edificios dedicados al uso privado del
emperador son el Palacio de la Pureza Celestial, el Salón de la Unión del Cielo
y la Tierra, y por último el Palacio de la Tranquilidad Celeste, donde el
emperador debía pasar con su esposa las tres primeras noches después de su
boda, en una habitación nupcial pintada totalemnte de rojo y decorada con
símbolos representavivos de la fertilidad.

Otro de los atractivos de la Ciudad Prohibida son el
Jardín de Qialong, el Museo de las Pinturas Imperiales, el Museo de los Relojes
y el Museo de las Joyas Imperiales.

Fuera de la Ciudad Prohibida, Beijing les depara una
gran cantidad de sitios de interés, por ejemplo, la Plaza Tiananmen, localizada
en el centro de la ciudad. Esta plaza es considerada la más grande del mundo ya
que tiene una extensión de 40 hectáreas y se calcula que puede albergar hasta
cinco millones de personas. En el centro de la plaza se encuentra el mausoleo
de Mao Tse-Tung.

Siguiendo el recorrido por esta maravillosa ciudad,
pueden visitar el Palacio de Verano, un jardín rodeado por las ruinas de lo que
alguna vez fue el palacio vacacional durante la dinastía Qing; aquí destacan la
Montaña de la Longevidad y el Lago Kunming, en sus orillas se encuentran la
sala de gobierno, el teatro y las habitaciones privadas.

El Templo de Cielo, es otro sitio que no podrán dejar
de visitar, uno de los rincones más impresionantes y hermosos de Beijing.
Dentro de este templo está el Salón de la Oración por las Buenas Cosechas,
realizado para facilitar la comunicación del emperador con el cielo. Su base
redonda sostiene tres terrazas de mármol blanco y tres techos en color azul,
que en conjunto, lo convierten en una de las construcciones más bellas de toda
la ciudad.

El Templo de los Lamas, es una de la edificaciones
religiosas más visitadas de Beijing; sus principales atracciones son el Salón
del Arte Tántrico, caracterizado por bellos tragaluces en el techo y pinturas
en los muros, y el Salón de las Diez Mil Felicidades, que en su interior
alberga la que es considerada la más grande de las esculturas de Buda con 18
metros de altura y tallada de un solo tronco de sándalo.

Badaling se ubica a sólo 70 kilómetros de la capital,
ahí se encuentra uno de los tramos más visitados de la famosa Muralla China, un
monumento único en la tierra capaz de apreciarse desde la luna.

Si tienen la tarde libre les recomendamos dedicarse a
las compras; no podrán resistir las hermosas artesanías de la cultura china
piezas decoradas con cloisonné, pinturas, bordados de seda, cometas entre otras
curiosidades que las encontrarán a un precio muy accesible en la tradiconal Av.
Liulichang. Les recomendamos visitarla en domingo,
día en que se instala el mercado Panjiayuan donde podrán encontrar fantásticas
reliquias y antiguedades.

También pueden darse una vuelta por la
calle Wangfujing, ubicada en una las mejores zonas; ahí encontrarán un gran
número de boutiques, galerías de arte, bazares y, por las noches, disfrutarán
de la mejor comida rápida nacional.

Si deciden elegir esta mística ciudad
como su destino del viaje de bodas, es importante que tomen en cuenta algunos
puntos: la mejor temporada para visitarla es en otoño, ya que durante invierno
el clima es seco y suele nevar; en primavera hace mucho viento y en verano es
muy caluroso, además de que las lluvias son torrenciales. Por otra parte, es preferible contratar un
paquete que incluya guía turística en español para hacer más fácil y disfrutable su estadía. Visten
a su agente de viajes y preparen todo para que gozen a lo grande de su luna de
miel en la lejana y hermosa Beijing. ¡Buen viaje!

 

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