El atuendo de tus invitados

Las bodas en la playa son un tanto más relajadas en comparación con los
festejos realizados en la ciudad en espacios cerrados. El mar, la arena y el
clima, dan la pauta para que vestimenta, accesorios y arreglo personal sea
menos complejo de lo que pudiera resultar una celebración nupcial en la urbe en
un salón de altos techos y candelabros de finos cristales.


Pudiera antojarse hasta difícil el vestirse adecuadamente para una boda
de playa, pues de tan relajada puede confundirnos y hacernos quedar mal al
llegar con un precioso vestido corto lleno de color y lentejuelas, ya que el
largo del vestido y los colores sí van, pero las lentejuelas no.

Comencemos con una regla básica: no usar mezclilla. Esa está
prohibidísima a menos que sea una boda tema Oeste y la invitación señale el uso
de este tipo de prendas. Lo mismo sucede con el color blanco y marfil en el
atuendo de las mujeres que sólo podrá portarse ante un dress code: “Riguroso
Blanco”, indistinto de dónde se realice el festejo. Las faldas muy cortas o muy
escotadas, aún en la playa, tampoco son una buena opción.

La playa, el clima y el ambiente particular que se crea, te invitan a
usar los colores en todo su esplendor. Así que, por favor, damas y caballeros,
eviten el negro a menos de que se les digan que es una fiesta en la que todos
deben usar ese color.

El largo de los vestidos, preferentemente, al tobillo; bajo el tobillo
sufrirán las consecuencias de la arena y el consabido desgaste que ésta causa.
Confecciones suaves, vaporosas y frescas. Descarta los modelos demasiado
ajustados y elige aquellos que rocen el cuerpo con sutileza. La seda, el satín
y el algodón son tejidos que te permitirán la transpiración y que, por sus
cualidades, te resultarán muy favorecedores sin ser ajustados al cuerpo.
Aléjate del terciopelo o la lana que, además de ser pesados, son muy calientes.

Los hombres eviten los shorts o bermudas. Los pantalones claros en
texturas frescas como el lino les resultarán más confortables; camisas de
algodón o lino con manga corta o larga y que puedan ser usadas sin tener que
fajarse. Las guayaberas son una excelente opción. Eso les permitirá mantenerse
frescos y verse bien. Si el evento es a una hora en la que todavía el sol está
de canto, un sombrero puede ser viable, pero hay que evitar las gorras y las
cachuchas.

Continuando con las camisas, la seda podría resultar una magnífica
elección siempre y cuando el clima no sea húmedo, de lo contrario será un error
que te hará ver mojado todo el tiempo.

A una boda de playa no van las
corbatas, éstas obstaculizan el paso del aire y el calor puede resultar
agobiante e incómodo. 

Para darle color al atuendo masculino,
los chicos pueden buscar camisas o guayaberas con discretos bordados o, bien,
optar por camisas lisas en colores cálidos y hasta de elegantes estampados. Una
camisa con motivos hawaiianos no es la mejor opción para una boda a menos que
la invitación lo especifique.

Un útil consejo para aquellos caballeros que transpiran demasiado, es no
usar camiseta interior a menos que el vello sea demasiado prominente. Entre
menos capas de ropa, mejor será la ventilación del cuerpo. Llevar una camisa de
repuesto para ser usada cuando la otra comience a humedecerse es otra excelente
opción pues, aún en la playa, usar una prenda humedecida por el sudor provoca
un mal aspecto.

Accesorios

Sombreros y sombrillas pueden ser adecuados y hasta necesarios si la
ceremonia se realiza a una hora en la que todavía hay mucho sol. Los zapatos
cerrados son opcionales, al igual que los tacones; sin embargo, tanto para los
hombres como para las mujeres, las sandalias se perfilan como la mejor opción.
Actualmente, hay sandalias manufacturadas con diseños muy elegantes y
distinguidos, sobre todo para las asistentes a un evento en la playa.

Es importante destacar que el uso de huaraches o sandalias para una boda
de playa es adecuado siempre y cuando sea calzado de buen gusto y de elegante
confección. Las chanclas o sandalias de plástico están fuera de lugar. Si en la
boda te las regalan es diferente; pero, por favor, que no sean parte de tu
ajuar, son de mal gusto. Preferible aprovechar la ventaja de estar sobre la
arena para descalzar tus pies. 

Las chalinas, chales y pashminas son adecuados para la noche, pues aún
en el verano, al caer el sol, el viento sopla y baja la temperatura.

Aretes y collares con detalles marinos o de tipo autóctono, son
excelentes acompañamientos para aderezar un lindo vestido o, bien, algunas
otras joyas, pero siempre evitando caer en los brillos excesivos. En la playa
favorece más la sencillez y la sobriedad que la opulencia de vistosas y
llamativas piezas llenas de piedras preciosas.

Usualmente, en las invitaciones de boda viene impreso el dress code o la
sugerencia del tipo de vestuario de deberás llevar al evento, en el caso de las
bodas a la orilla del mar suele ser tipo coctel, aunque siempre dependerá del
estilo que los novios deseen imprimir a su celebración. Si tienes dudas, por
favor, pregúntale al novio o novia cómo será su fiesta para que vayas con un
“out fit” adecuado. 

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