Violencia en el noviazgo

Ejercer abuso en una relación no implica sólo agresiones físicas,
también incluye maltrato emocional. Actualmente, muchas jóvenes se han visto
inmersas en relaciones que atentan contra su integridad física y emocional. Lo
grave de esta situación es que no siempre es fácil detectar la violencia, por
lo que es fundamental identificarla y saber actuar en consecuencia.

La magnitud de esta situación se hizo evidente a partir de las cifras
arrojadas por la Encuesta Nacional de Violencia en las Relaciones de Noviazgo
en el 2010 (ENVINOV), donde 7 de cada 10 jóvenes mexicanos, entre 15 y 24 años
que tienen una relación de noviazgo, han sufrido agresiones psicológicas.

El noviazgo es una etapa en la que se construye un vínculo por medio del
trato y convivencia cotidiana. También es el preámbulo para ver si es posible
una relación de mayor duración que les permita pensar en un proyecto de pareja
a futuro. Sin embargo, mientras se conocen mutuamente, no siempre están claros
los límites que pueden poner en riesgo o afectar la privacidad de alguno de los
integrantes. Quien sufre algún tipo de abuso se siente permanentemente incómoda
o intimidada al lado de su pareja y, en consecuencia, puede sufrir el
detrimento de su autoestima.

¿En qué
consiste?

Priscila Vera, directora del Instituto Mexicano de la Juventud (IMJUVE),
explica que la violencia emocional se define como: “Aquellas acciones encaminadas
a controlar y dominar a la pareja. Ocurre cuando el diálogo y los acuerdos
entre ambos se pierden, por lo que quien ejerce la violencia, busca
continuamente imponer su voluntad.”

Los efectos y síntomas del maltrato emocional al interior de una
relación pueden pasar desapercibidos, ya que muchas veces son validados porque
se ajustan a las representaciones de género dominantes o porque son confundidos
con muestras de afecto.

Para ello, el IMJUVE realizó una clasificación donde puntualiza las
principales actitudes que se manifiestan en casos de violencia emocional, estas
son:

  1. Hacer chistes que descalifican a la pareja o a otras mujeres.
  2. Ausencias por algún tiempo, sin explicar los motivos.
  3. Llamar constantemente por teléfono.
  4. Revisar los mensajes de celular, correos electrónicos,
    correspondencia, así como controlar las llamadas telefónicas de la pareja.
  5. Amenazar con terminar la relación.
  6. Evitar la negociación y manipular para imponer la voluntad personal.
  7. Hacer desplantes, reclamar en voz alta y públicamente.
  8. Hacer burla del aspecto o arreglo físico, así como de los logros alcanzados.
  9. Prohibir relaciones de amistad, por completo o parcialmente.  

Para muchas jóvenes que son victimas de este tipo de maltrato, puede
resultar difícil admitir que su novio no era lo que esperaban y que sus
expectativas a largo plazo se están viendo truncadas. Sin embargo, es
importante salir del círculo de violencia lo antes posible para así evitar
heridas físicas o emocionales.

Al respecto, Priscila Vera enfatiza: “La violencia no es normal y es
algo injustificable. Lo que vale en una relación es el respeto y la confianza
mutua.” El ser novios no es razón para que alguien actúe como si la otra
persona fuera de su propiedad, pues ambos son seres individuales y autónomos. 

Como parte de la Estrategia Nacional de Prevención de la Violencia en
las Relaciones de Noviazgo, el IMJUVE brinda asesoría psicológica y ayuda especializada de manera confidencial, a
través de Línea Joven 01800 228 0092, el sistema SMS, enviando al 37071 la
palabra imjuve (espacio) pregunta o comentario ó el correo electrónico [email protected].

Si en una pareja, alguno de
ambos ejerce agresiones de cualquier tipo hay que poner un límite y pedir
ayuda. El cuidado de la integridad tanto física como emocional comienza por sí
mismo, por lo que no hay que permitir que se vean agredidas por falsas muestras
de amor o afecto, que sólo son síntomas de control y violencia.

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