Lo que Dios ha unido

Tan ansiadas palabras… momento culminante que representa la unión divina de dos personas que se aman y que han decidido recibir el sacramento del matrimonio jurándose votos de amor eterno ante Dios y ante los hombres.

Y ese es el final feliz, como en los cuentos, sólo que a veces pareciera que este último paso se convierte en un inesperado calvario ante la serie de requisitos y complicaciones que representa el casarse por la iglesia católica, tanto por lo establecido desde el Vaticano como por los pedimentos particulares de cada sacerdote.

Así es, a veces, a los requisitos que marca la iglesia católica hay que añadirle alguno que otro que el párroco en cuestión considere pertinente o, bien, que la señorita de la oficina parroquial quiera acumular a la ya de por sí larga lista de pedimentos.

El listado general de requisitos lo podrás apreciar en la Guía Nupcial de Fiancée, pero la mejor recomendación será darte una vuelta por la notaría de la parroquia en la cual desean casarse para que, de viva voz, te enteres de cuáles son los requisitos ahí establecidos para efectuar tu enlace.

No lo dejes para después
Una vez que hayan decidido la fecha, lo recomendable será visitar la oficina parroquial. Sé que lo ideal para obviar tiempos sería llamar, pero no siempre encontrarás las respuestas para lo que estás solicitando e, incluso, en algunos templos tendrás que anotarte en una lista como primer paso.

Hay parroquias que abren sus libros para calendarizar fechas de boda en determinados meses del año, generalmente las más concurridas, por lo cual es básico conocer el procedimiento que aplica en el templo en el que quieren realizar su enlace para que después no les ganen las prisas.
Otra de las vicisitudes comunes son los horarios: no todos los templos ofician misa de matrimonio los viernes o sábado, y si lo hacen tiene horarios establecidos para ello, incluso, en ocasiones, si se les da el horario que ustedes solicitan deberán llevar a un párroco para que imparta la misa. Entonces, lo recomendable es verificar la disponibilidad para que a partir de eso, inicien los trámites y claro, los preparativos.

Para realizar tu ceremonia fuera de la ciudad o del recinto sagrado, será necesario acudir al Arzobispado, ellos te orientarán sobre los pasos a seguir ya que, en esta situación, dependerá del lugar en el que quieran celebrar el matrimonio, la parroquia que les quede cercana, el sacerdote que oficiará, en fin, son muchos los elementos que influyen para llevar a cabo este tipo de ceremonias.

Papeles y más papeles
Los documentos que te serán solicitados tienen vigencia, por lo cual, también será bueno que preguntes sobre la misma. Un acta de nacimiento original del día en que te registraron ya no es válida, así que habrá que presentar una reciente, por lo que tendrás que acudir al registro civil para obtenerla.

Así como sucede con los documentos civiles, también hay caducidades en los religiosos. Cerciórate sobre la vigencia de tu Fe de bautismo, ya que ésta deberá ser actualizada, y también será requisito indispensable la boleta de confirmación, así que si ese trámite no lo has realizado, habrá que tomar el curso correspondiente.

En algunos templos es requisito presentar el acta de matrimonio civil, por lo cual si su intención de casarse el mismo día ante las leyes del hombre y las de Dios deberán preguntar cómo obtener una dispensa para poder efectuar esto tal y cual está planeado por ustedes.

Pláticas Prematrimoniales
Son básicas e indispensables y hay para todos los gustos y preferencias. Ahora las pláticas prematrimoniales puedes encontrarlas además de la parroquia en la que se van a casar o en la de su comunidad, en centros de espiritualidad creados ex profeso.

La finalidad de estas conversaciones es prepararlos para la vida en pareja y, como en botica, podrás encontrarlas de todo tipo. Desde pláticas muy dinámicas llenas de ejercicios hasta aquéllas breves y muy intensas que se realizan en sólo un fin de semana.

Aún cuándo este obligado paso pudiera parecer aburrido y hasta intrascendente es un tiempo bien invertido el que pasarán juntos, siempre y cuando encuentren las pláticas adecuadas a sus gustos personales, por ello, cuando pidas informes pregunta por el tipo de dinámica que acostumbran realizar para que así se inscriban en la que más interesante les parezca.

La trascendencia
Dediquen un buen tiempo para realizar los trámites y conseguir todos los documentos solicitados, pues el sacramento del matrimonio es sagrado y trascendental, el verdadero motivo del festejo, por lo que será necesario darle la importancia que merece.

La fiesta, el banquete, los músicos, los adornos, el ajuar, el pastel, la despedida, la luna de miel y todo lo demás, pierden sentido si no llegan al culminante momento de escuchar los acordes de la Marcha Nupcial, así que con calvario o sin él, realizar la tramitología con tiempo te servirá para llevar a buen término el anhelado momento de dar el “Sí, acepto”, ante el altar y poder dedicarte a esas otras cositas con las que deseas celebrar el Sacramento del Matrimonio.

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