La parentificación: del hijo al cónyuge parental

El hijo parental es aquel que toma un lugar de adulto, el rol de padre o madre que es necesario en la familia. Ni cuenta se da cómo se va involucrando, cada vez le van cediendo más terreno.
Al hijo parental, los hermanos lo ven como el padre o madre al que todo le consultan o, en el caso opuesto, también pueden surgir rivalidades, los hermanos que se aprovechan y/o la madre o padre que se apoya en él o que los vuelve rivales por la sobreprotección exagerada hacia uno de los hijos. Es más común la ausencia del padre, pero actualmente con la liberación femenina, también hay casos de madres que abandonan a los hijos.

El término “hijo parental” describe a un hijo que asume responsabilidades emocionales o prácticas que corresponden a los adultos. Este fenómeno, se conoce como parentificación, implica un intercambio de roles, donde el hijo cuida de sus padres o hermanos, dejando de lado sus propias necesidades y su rol de hijo. Puede surgir en contextos de crisis familiar, como fallecimiento, enfermedad, abandono del padre o la madre, divorcio, ausencia. El padre que se ausenta por un mejor salario y viaja al país del norte; el responsable envía parte de sus ganancias a la familia, pero pasan años sin verlos por la falta de papeles de migración.
Las mujeres también han optado por buscar trabajo en Estados Unidos. En la desesperación por no poder resolver las necesidades de la familia dejan a los hijos con los abuelos o a cargo del hijo mayor. Conozco casos en donde los dejan en un internado por años y luego hacen su familia en otro país y se olvidan de ellos. Es triste porque no pueden regresar a su país en situaciones como fallecimiento de los padres, acompañar en enfermedades, en la graduación de sus hijos, matrimonio, divorcio o fallecimiento, porque ingresaron de manera ilegal y al salir ya no pueden regresar.

Al hijo parental le es robada la niñez, la adolescencia y con mucha probabilidad dará lugar a heridas emocionales que limitarán su desarrollo personal. El hijo parental también toma el rol en hogares aparentemente funcionales, sin problemas económicos. En otros casos, la madre culpa al hijo de su nacimiento con palabras hirientes como: “Me casé por tu culpa”. Es un hecho, la mayoría se casa por varias razones, porque todos lo hacen, por la fiesta, hombres y mujeres por interés, por presiones familiares y no planean cuándo o cuántos hijos tener. Hoy no les importa mucho porque el divorcio es de lo más normal.
Tipos de parentificación
- Emocional: el hijo se convierte en confidente, en terapeuta, en apoyo emocional de sus padres, escuchando sus problemas y brindando consuelo. El problema es que puede tomar partido y no debería ser tarea que le corresponda, le pueden hacer un gran daño.
- Instrumental: asume tareas prácticas como cuidar a hermanos menores, cocinar o gestionar responsabilidades del hogar. Niñas que cuidan a sus hermanos pequeños, niños que tienen que trabajar para el sostén de la familia.
- Parental: el hijo se hace cargo directamente de sus padres debido a enfermedades, adicciones o ausencias, asumiendo roles que exceden su capacidad y edad.

Es importante identificar las tareas, el rol que asumen en la familia, cómo se sienten responsable por el bienestar emocional de los padres y hermanos, incluso de los abuelos o de algún tío que padece discapacidad o está atrapado en adicciones.
Por haber asumido tareas del hogar tendrán dificultad para expresar las propias necesidades, emociones y la tendencia a cuidar de los demás antes que de sí mismos. Los patrones de conducta persisten en la vida adulta y afectan las relaciones y el bienestar emocional. Este perfil de conducta se nota en las empresas, el jefe que es protector de sus colaboradores, que los apoya en sus necesidades, los motiva a que estudien, les proporciona cursos de capacitación y de relaciones familiares.

Mi padre fue hijo parental ya que asesinaron a mi abuelo, y por ser el mayor de los hijos, él tomó el rol de su padre y abandonó la idea de estudiar una carrera universitaria. Mi madre también quedó huérfana de madre; ella era 12 años menor que su esposo. Mi abuela, una mujer adelantada a su tiempo, se encargaba de los negocios, pero cambiaron de ciudad; partieron a un pueblo en Colima, cuando llegaron no había luz, pero con su visión de empresaria, buscó las necesidades y creó varios negocios para sus hermanos. Mi abuela y la hija menor siguieron a mi padre. La hija soltera, muy emprendedora, daba clases de baile, de piano, acordeón, bordaba, vendía ropa, tenían un negocio de pan, cuernitos rellenos, empanadas de crema y el primer carro de hot-dogs del poblado.
Cuando estábamos pequeños, mi padre fue muy bueno, generoso con los hijos y los empleados, siempre muy altruista con la gente y con la iglesia. Unos diez años después cambiamos de ciudad, abrió otros negocios, la salud se afectó, problemas cardiovasculares, falta de ejercicio y de cuidados de alimentación, cambió su carácter, se volvió autoritario con sus hijos, exigía disciplina de comportamiento y de lectura, como un maestro nos hacía preguntas de los libros y las enciclopedias que nos compraba. A los 50 años le amputaron una pierna por los problemas de circulación y negligencia médica, 12 años estuvo en silla de ruedas, fue de la manera que dejó los negocios a cargo de los hermanos.
En pareja, los opuestos se atraen
En cuestión de parejas, los opuestos se atraen: el conyugue parental, elige una pareja con rol dependiente, lo ve como padre protector, el salvador, el maestro, el que todo resuelve; pero con el tiempo la pareja se debilita, se vuelve insegura, dependiente y hasta resentida.

En cuestión del rol femenino, si ella es la del rol parental atraerá a una pareja dependiente. Ella con un mejor salario resolverá todo; se enojará porque él no crece. Es la relación de opuestos que se complementan.
En el otro modelo, el que es hijo parental se vuelve dominante, autoritario, infantiliza a su pareja, a los hijos. Los padres dominantes crían hijos obedientes, sometidos; cuando crecen tienen dificultades, algunos se revelan, sufren de embarazo a edad temprana. Como jefe en el trabajo, los colaboradores se vuelven inseguros, pierden el sentido común, la creatividad.
Recomendaciones

- Es importante, cuando se sienten saturados por las cargas, por el abuso de los hermanos, de la pareja, de los amigos, acudir a terapia psicológica. Un profesional puede ayudar a identificar patrones de la historia familiar y desarrollar estrategias para establecer límites saludables.
- Es necesario aprender a poner límites. Decir no, sin sentir culpa, puede ser que se molesten y hasta les dejen de hablar, no importa, así se darán cuenta que abusaban de la generosidad.
- Si tienes oportunidad busca la manera y permítete realizar actividades que no pudiste disfrutar en la infancia. Si ya eres abuelo, disfruta de los nietos.
- Desarrolla habilidades para reconocer y expresar las emociones y los sentimientos. Es importante darse cuenta que con los años cargas con una armadura y es la que pesa.
* Rosa Chávez Cárdenas es psicóloga, homeópata y terapeuta. Visita su sitio web: www.rosachavez.com.mx Síguela en: https://www.facebook.com/DrRosaChavez y https://www.facebook.com/Tratamientointegral/ Comentarios a la autora: [email protected]
Fiancee Bodas
