La magia de la paniculata: el toque etéreo para novias con estilo

Si existe una flor que ha sabido reinventarse con el paso de los años, esa es la paniculata. Conocida también como «nube» o baby’s breath, esta flor de pequeñas motas blancas ha pasado de ser un simple relleno en ramos a convertirse en la protagonista indiscutible de los peinados de novia más románticos y virales.

¿Por qué elegirla? Es versátil, ligera y aporta una luminosidad natural que suaviza las facciones. Para las novias boho-chic, no hay nada como una trenza de espiga o una trenza de burbujas adornada con pequeñas ramitas de paniculata intercaladas, esto crea un aspecto de «jardín encantado» como si las flores hubieran crecido directamente sobre el cabello. Si buscas algo más clásico pero con un giro natural, un moño bajo ligeramente texturizado es la base perfecta, colocar una semicorona de paniculata justo encima del recogido enmarca el peinado de forma exquisita. Para las novias que prefieren lucir su melena, una pequeña corona de paniculata o un lateral recogido con un broche natural de estas flores es suficiente para elevar el look sin esfuerzo. La tendencia clean girl también llega a las bodas. Una coleta pulida, ya sea alta o baja, decorada con un nudo de paniculata, es la opción ideal para novias modernas que buscan sencillez y frescura.

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