Del huerto al altar: por qué los vegetales son las nuevas «flores» favoritas

¿Quién hubiera imaginado que un betabel o una cabeza de ajo podrían robarse las miradas en una recepción de gala? La decoración comestible ha llegado para romper las reglas del diseño floral tradicional. Al integrar pimientos vibrantes, tomates en rama y brócolis esculturales, las bodas de hoy están adoptando una estética farm-to-table que celebra la frescura y la honestidad. Esta tendencia transformando los banquetes en auténticos paisajes inmersivos.
Estamos viviendo una era de «Naturaleza Real». Después de años de minimalismo rígido y flores perfectas de invernadero, las parejas buscan lo auténtico. Usar vegetales es mucho más eco-friendly que importar flores exóticas. En muchos casos, los centros de mesa son cero residuo, ya que los invitados pueden llevarse el producto a casa o puede ser donado/usado después. Esta estética de “Bodegón”, se inspira en las pinturas clásicas de naturaleza muerta.

El uso de col morada (por su textura de encaje), alcachofas (que parecen flores esculturales) y ajos o cebollas (que aportan formas orgánicas únicas) crea un look de «lujo rústico» muy fotogénico. Si planeas usar ajos, cebollas y vegetales demasiado aromáticos, opta por variedades que no han sido cortadas o que se mantienen enteras para evitar que el aroma interfiera con el sabor de la cena.
Este estilo luce mejor con velas de cera de abeja o luces cálidas para resaltar los colores tierra de los vegetales. Se recomienda combinar estos centros con telas naturales como el lino o la gasa para mantener la coherencia orgánica.
Fiancee Bodas





















