Once síntomas de una crisis matrimonial que anuncian ruptura

Una ruptura de pareja no se materializa en un día. Un matrimonio se rompe cuando se produce un cúmulo de detalles y situaciones de insatisfacción por ambas partes. ¿Cuáles son esas señales que reflejan el dolor de una crisis matrimonial? 

 

1.- Cada uno hace su vida sin incluir al otro. Siempre es importante que cada uno tenga su propio espacio en una relación de pareja; sin embargo, cuando surge una crisis, cada uno prefiere ocupar su tiempo en planes que no incluyen a la pareja. Es decir, existe una huida.

2.- Esta situación te pesa en el ánimo. Se trata de un peso literal que vives como una carga psicológica. Sientes que has llegado a una situación insostenible. Y la idea del adiós comienza a tener cada vez más realismo en tu vida.

3.- No te apetece llegar a casa. La idea de llegar a tu hogar para reencontrarte con tu pareja después de la jornada de trabajo no te resulta apetecible. Sientes que ese momento te recuerda la tristeza de una situación que no puedes ignorar.

4.- Tal vez los demás crean que sois la pareja perfecta, sin embargo, tú en tu interior conoces las carencias que dañan cada vez más a este amor. Es decir, has racionalizado e interiorizado los motivos objetivos de esta decepción.

5.- Distancia emocional y frialdad afectiva. Tienes la sensación de que esa persona se ha convertido en un ser extraño para ti. No sabes en qué momento cambió algo entre vosotros, pero ahora sientes que has llegado a un punto sin retorno.

6.- Conversaciones que se evitan. Cuando una pareja vive una situación de crisis se llena de silencios incómodos, reproches y conversaciones interminadas. Estos vacíos en el diálogo van generando un dolor todavía mayor.

7.- Te apetece estar solo. Necesitas pensar y reflexionar sobre tu vida. Te apetece encontrar este espacio para tomar decisiones.

8.- Te angustia la idea de proyectar este presente en el futuro. Al no ser feliz en el ahora, te desilusiona la idea de seguir en el mismo punto en el futuro.

9.- Sufres estrés. No es fácil convivir con el malestar de un matrimonio roto. Este malestar produce una herida interior que genera estrés. Un estrés que termina afectando a todos los ámbitos de tu vida.

10.- Observas las fotos de tu álbum de boda con claros sentimientos encontrados. Sin embargo, el sentimiento de amor de aquel momento está muy lejos en tu mente y en tu corazón. Sientes que aquella felicidad se ha perdido.

11.- Ya no eres el mismo de siempre, esta situación ha afectado a tu carácter en forma de cansancio, desmotivación y pesimismo.

* Maite Nicuesa Guelbenzu, coach en mobifriends blog, red social para conocer gente y hacer amigos. Puedes seguir sus publicaciones a través de mobifriends en Twitter.

 

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