Las dietas y el sobrepeso, ¡aliméntate de manera inteligente!

Uno de los grandes placeres de la humanidad es la comida. El acto de comer y la elección de los alimentos tienen gran relevancia, de tal manera que en los países industrializados el aumento de peso y sus consecuencias tienen enferma a la población, mientras que, en el opuesto, en los países más pobres, el problema es la desnutrición y las enfermedades infectocontagiosas.

 

Bajar de peso en los tiempos modernos se vuelve una obsesión. Se ha descubierto que entre más piensas en la palabra ‘dieta’, despiertas más el apetito. Estar a dieta es visto como un castigo, símbolo de no comer o mal comer hasta que, cansados de torturarse, abandonan las restricciones y vuelven a su estilo de vida en donde se sentían satisfechos con la manera de alimentarse. Por esta razón, las dietas no funcionan.

La palabra dieta resulta una carga, se vuelve el enemigo del disfrute de la vida, sinónimo de abandonar el placer de degustar ciertos alimentos altamente placenteros. De tanto restringirse el deseo se sale de control y llega el momento que abandonan la dieta, sueltan los candados, vuelven a su estilo de comer, a los rituales: la comida rápida, el puesto de la calle, el refresco, el pan industrializado y, posteriormente, viene el rebote, vuelven a su peso y ganan kilos de más.

 

Las dietas crean un sentido de necesidad, una adicción, como en otros placeres: el cigarro, las compras, el juego, incluso el sexo, lo prohibido genera más el deseo de tenerlo. Hasta lo hemos visto en la Biblia con la restricción de comer fruta del árbol prohibido, Adan y Eva se reservaron un tiempo hasta qué, la tentación, la duda, el misterio, se salió de control. Así aprendimos, desde niños, que la comida es premio o castigo: te portas bien te doy un dulce, te portas mal, te vas a la cama sin cenar.

Para mantenerse en el peso adecuado es fundamental llevar un estilo de vida saludable. Es importante entender cómo funciona el metabolismo, los factores que lo aceleran y los que lo reducen. Alimentarse entra en las necesidades básicas: comer, dormir y reproducirnos, de manera que comer o dejar de comer es cuestión de actitud, de porciones y balance, disfrutar sin abusar, entender que los carbohidratos refinados se convierten en adicción y son los que más causan sobrepeso, incluso los productos light reducen el metabolismo.

 

Vale la pena revisar ciertos factores que causan sobrepeso: la insulina, la vida sedentaria, algunos fármacos, las emociones y el metabolismo. Veamos.

 

La insulina

Es una hormona que sirve para transportar la glucosa a las células, en el caso de los que padecen diabetes, los niveles de glucosa son inestables. Cuando los niveles de glucosa están altos, se presenta la diabetes y cuando están bajos se produce hipoglucemia. La insulina se utiliza para mantener un nivel de glucosa adecuado en la sangre, de manera qué cuanta más glucosa es absorbida por las células, más se almacena en el cuerpo en forma de grasa, lo que provoca el aumento de peso, se almacena en el abdomen y en la cintura.

Revisemos un ejemplo sobre uno de los hábitos alimenticios más frecuentes en la actualidad: beber un litro de refresco de cola acompañados de un panecillo; se eleva la glucosa, el páncreas reacciona produciendo insulina, la hormona que se encarga de llevar la glucosa a los músculos y al hígado para almacenarla como glucógeno. Cuando los depósitos están llenos por la poca glucosa que consumen, producto de la vida sedentaria y la poca actividad física, el hígado convierte la glucosa en triglicéridos, se almacenan en las células de grasa, abdomen y cadera hasta qué se agota el sistema y se presenta la resistencia a la insulina; el hígado de tanto esfuerzo ya no reacciona, la glucosa sigue aumentando, el páncreas produce más insulina, hasta que agota la producción y ya no puede bajar los niveles. En este proceso se produce la diabetes.

 

Existen factores que disminuyen la insulina, entre ellos encontramos los siguientes:

 

  • La herencia: la sensibilidad a la insulina puede ser genética, son modelos de alimentarse que vienen de un aprendizaje en familia, así como de reprimir las emociones.
  • Obesidad: especialmente la grasa acumulada en abdomen.
  • La vida sedentaria: la falta de ejercicio, la poca actividad física en el área laboral, el uso del automóvil en lugar de caminar, el elevador en lugar de subir escaleras. La revolución tecnológica nos tiene con la mente acelerada y el cuerpo pasivo.
  • La dieta: el azúcar, la sal y la comida de alto índice glucémico, como los carbohidratos refinados, así como las grasas trans, aumentan la resistencia a la insulina.
  • La falta de sueño o mal dormir: lo indicado es dormir ocho horas a oscuras y sin ruido.
  • El exceso de estrés: la hormona cortisol vuelve lento el metabolismo de manera que disminuye la quema de grasa.

 

El metabolismo

Es un conjunto de procesos internos que se llevan a cabo en los órganos, lo que posibilita que exista la generación de energía. La biología se mantiene a sí misma, en un proceso llamado homeostasis, mantiene vigentes determinadas condiciones en su interior y para lograr este cometido se alimenta de distintos elementos producto de las reacciones metabólicas. Existen dos procesos antagónicos: el catabolismo y el anabolismo. En el primer caso, lo que existe es una descomposición de algunos elementos internos del organismo para la obtención de energía. Un ejemplo de ello lo ofrece el uso de reservas de grasa para obtener suministro energético. En el anabolismo observamos un proceso inverso que consiste en el uso de energía para obtener un organismo de mayor tamaño; así, durante este proceso lo que sucede es un fenómeno de constitución de nuevos tejidos y la reposición de células.


La emociones

Algunas personas comen una sola vez al día, esta costumbre afecta el metabolismo: las células guardaran reservas en forma de grasa. Hay que estar atentos, antes de llevar algo a la boca, acostumbra el diálogo interno: ¿cuál es mi necesidad?, ¿estoy muy sentimental, necesito afecto, atención, reconocimiento, un abrazo, estoy en el período hormonal? Cuando te sientas a comer —porque es importante sentarte a comer y destinar unos minutos para que el cerebro ubique que está comiendo—, despierta los sentidos: qué veo, qué huelo, qué saboreo, qué siento al llevarme el alimento a la boca. Antes de comer, coloca tu mano sobre el abdomen y evalúa tu nivel de hambre. Pregunta a tu estómago si tiene hambre o el deseo de comer es una necesidad de afecto. Evalúa: ¿qué es lo que en realidad quieres?, ¿qué es lo que en realidad sientes? La conciencia, la intención, el aprendizaje que permite concentrarse en la inteligencia interna del organismo, así como la sabiduría del universo que se expresa en ti, serán los principios que te guiarán hacia una alimentación saludable. Lo que necesitas para estar en forma y vivir de manera saludable es tomar conciencia de la sabiduría interna, atender las emociones.

Los fármacos

Los antidepresivos y los ansiolíticos alteran el metabolismo de manera que aumentan de peso. El litio altera la tiroides. La cortisona y los esteroides que prescriben para la artritis, solo ingerir por prescripción médica y por el tiempo indicado, son arma de doble filo: buena opción cuando están bien indicados y muy dañinos en otros casos, además dañan a los riñones. La Insulina. Los antihistamínicos como el clorhidrato de hidroxicina, carbinoxamina, clemastina, pirilamina.

 

Recomendaciones

  • Es importante diferenciar los seis sabores, así sentirán más saciedad y disfrutarán más la comida: dulce, agrio, salado, picante, amargo y astringente. Entre los astringentes se encuentran los chicharos, garbanzos, lentejas, granadas, manzanas, peras y calabazas. Amargo: espinacas, lechuga y todas las verduras de hoja.
  • Es un mito que tienen que hacer ejercicio mínimo una hora, también es válido llevarlo a cabo en periodos de 10-15 minutos. Si trabajas sentado, levántate, camina y estírate.
  • ¿Si no duele no sirve? No pain, no again. Es mito que tiene que doler para que funcione, en ocasiones practicar mal un ejercicio resulta doloroso, es bueno asesorarse con especialistas.
  • Detente antes de llevar alimento a la boca, pregúntate si es hambre, compulsión o solo estás satisfaciendo una emoción, una recompensa por un conflicto que acabas de enfrentar.
  • Para bajar de peso no solo es cuestión de comer menos, sino de hacer algo agradable en lugar de comer.

 

* Dra. Rosa Chávez Cárdenas es psicóloga, homeópata y terapeuta, contáctala en: www.rosachavez.com.mx [email protected] https://twitter.com/DrRosaCh https://www.facebook.com/Tratamientointegral/

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