Psicología holística

La palabra holista viene del griego holos que significa, la totalidad de los sistemas: biológico, psicológico, social, emocional y espiritual, un paradigma en el que se trata un problema o síntoma desde una visión de todo el sistema. El holismo enfatiza la importancia del todo, con importancia a la interdependencia de las partes.

En la educación moderna hay un nuevo paradigma, “el holismo en la educación”, este modelo hace énfasis en el desafío de crear una sociedad sustentable, justa, pacífica, en armonía con la tierra y sus formas de vida. Implica sensibilidad ecológica, respeto tanto por las culturas indígenas como por las formas modernas de relación y por la diversidad de formas de vida del planeta, aprovechando el potencial humano innato.

El holismo es un paradigma basado en muchas disciplinas eruditas, tiene sus raíces en la proposición de que el Universo es una totalidad integrada en la cual todo está conectado. La educación holista hace uso constructivo de puntos de vista alternativos, en evolución de la realidad y de las formas múltiples de conocer; potenciando lo intuitivo, emotivo, físico, imaginativo y creativo, así como lo racional, lógico y verbal. Los sistemas holistas buscan significado, no solamente datos y destrezas, aprovechan las inteligencias múltiples: musical, kinestésica y visual, espacial, de esta manera se refuerzan los aspectos débiles como el lingüístico y la lógica-matemática.

 

En este modelo es importante familiarizar al educando con su mundo interior por medio de las artes, el diálogo y también de momentos de reflexión en silencio, enfatizando el conocimiento interior del sí mismo, el puro conocimiento externo intelectual puede resultar superficial y sin sentido.

 

Gracias a la psicología cognitiva desarrolladas por Alfred Adler, Rudolf Dreikurs y Don Dinkmeyer, se inició el estudio de la psicología holista tomando varias teorías: conductismo, psicoanálisis y programación neurolingüística, incluyendo el planteamiento holístico al estudio de los fenómenos psicológicos. En la Unesco se reconoce la mirada integral sobre la educación, con esta visión se puede cambiar la indiferencia por un individuo más sensible, con más empatía y visión colectiva para responsabilizarse del cuidado del planeta.

 

El enfoque biomédico de las instituciones está tan especializado que, cuando a la persona le aqueja un síntoma, de inmediato le dan fármacos para desaparecerlo; pero, los especialistas no se adentran en las cuestiones emocionales. Además, a todos le llaman paciente y no persona, lo que quiere decir que es pasivo y además será cautivo, esperan que con un fármaco mejore sin esfuerzo. Como dijo Viktor Frankl: “De seguir ejerciendo la medicina como hasta el presente, sólo nos va a diferenciar del veterinario, el paciente”.

 

A Hipócrates se le considera el padre de la medicina, ejerció unos 500 años a. de C. Sus discípulos le preguntaban: “Maestro, ¿de qué y por qué se enferman nuestros pacientes?”, el respondía: “Por su génesis y su entorno”, lo que se llama bio-psico-social.

 

Michel de once años se molestó con uno de sus compañeros; enojado, se escondió. Cuando lo encontraron seguía encerrado en sí mismo sin querer hablar, dijo que se quería regresar a su otra escuela; el coordinador, muy molesto, lo presionaba para que se disculpara. El niño le dijo que no lo haría, finalmente lo suspendieron un par de días. Me lo trajeron a consulta, se portó muy cooperador, estaba extrañado por su comportamiento. Me di cuenta que sufría una infección de garganta y estaba afectado por el estrés de adaptación a una nueva escuela, muy diferente a la que estaba acostumbrado. Los maestros y las autoridades en los planteles castigan la conducta sin investigar las causas, pocas escuelas tienen sensibilidad y visión holista para entender que los niños, al no tener control de sus impulsos, hacen sus “berrinches” y luego reflexionan.

 

En la visión holista se analizan todos los aspectos que forman parte de la persona: los síntomas físicos, las emociones, las culpas, los miedos, los asuntos no resueltos, su forma de vida, religión y cómo se relacionan con el entorno. Dentro de este enfoque se han desarrollado terapias enfocadas a tratar a la persona en todos y cada uno de sus aspectos, sin dejar de lado el aspecto espiritual, como la terapia sistémica, la psicología holística y la homeopatía.

 

Tere ha buscado a diferentes especialistas sin encontrar mejoría. Por las noches, cuando se va a la cama, le da comezón por todo el cuerpo, hasta se ha sangrado de tanto rascarse, no le han faltado las cremas con cortisona, los antihistamínicos y los remedios caseros, además los fármacos que compran en el mercado negro que le recomiendan las amigas, para que duerma sin sufrir el prurito. Cuando vino a consulta, le comenté que la comezón es un síntoma de ansiedad, revisando las causas me compartió que le angustia quedarse sin empleo, en su trabajo están haciendo recorte todos los días y le preocupa no poder pagar las tarjetas que las tiene hasta el tope. Por la noche le entra la preocupación, el prurito y la ansiedad le quitan el sueño.

 

La ecología profunda es otro paradigma, una versión holística del mundo, un todo integrado. La percepción desde la ecología profunda reconoce la independencia fundamental entre todos los fenómenos qué, como individuos y sociedades, dependemos de los procesos cíclicos de la naturaleza. La ecología convencional es antropocéntrica, es decir, está centrada en el ser humano, la ecología profunda no separa a los humanos, ni a otro ser vivo del entorno natural, ve el mundo como una red de fenómenos interconectados e interdependientes.

 

La física ha sido el modelo y la fuente de metáforas para las demás ciencias. Decía Descartes: “Toda la filosofía es como un árbol”. Las raíces son la metafísica, el tronco la física y las ramas las otras ciencias. La ecología profunda ha sobrepasado la metáfora cartesiana y la física ha perdido su rol como principal ciencia proveedora de la descripción fundamental de la realidad. Hoy, el cambio de paradigma de la ciencia, en su nivel más profundo, implica un cambio desde la física a las ciencias de la vida.

 

Recomendaciones

  • Los síntomas son somatizaciones de problemas emocionales.
  • Los problemas de conducta son un lenguaje que se debe analizar, no interpretar.
  • No hay cambio sin esfuerzo, el crecimiento duele.
  • La medicina china, la homeopatía, el masaje, las flores de Bach, la yoga, el taichí, el chi kun, la meditación, la herbolaria, entre otras, son alternativas a los fármacos, sin dejar de lado que se tiene que encontrar la causa de lo que les aqueja o que no les permite disfrutar las actividades cotidianas.

 

* Dra. Rosa Chávez Cárdenas es psicóloga, homeópata y terapeuta, contáctala en: www.rosachavez.com.mx [email protected] https://twitter.com/DrRosaCh https://www.facebook.com/Tratamientointegral/

 

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