Para controlar la EPOC y evitar las crisis, los pacientes no deben suspender su tratamiento

Más del 50% de los afectados abandona su tratamiento médico, por lo que se agravan los síntomas y, con ello, los costos asociados. La terapia inhalada evita complicaciones y mejora la calidad de vida del paciente cuando se administra de forma correcta.

Las exacerbaciones o empeoramiento agudo de síntomas como sensación de ahogo (disnea), tos crónica y flemas son los episodios respiratorios más preocupantes en quienes viven con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), ya que no sólo generan pérdida de productividad, discapacidad, años-vida y muerte prematura, sino también un aumento de recursos económicos para los pacientes y las instituciones de salud que los atienden.

 

Si bien el impacto clínico de estos eventos se puede controlar a través de una intervención terapéutica oportuna y adecuada con broncodilatadores inhalados de acción prolongada como el tiotropio, la falta de adherencia a los medicamentos es el principal motivo de fracaso terapéutico. Por ello, la OMS hace un llamado a la comunidad médica para poner énfasis en la educación del paciente, sobre todo cuando se trata de seguir un tratamiento farmacológico de largo plazo.

 

De acuerdo con el Dr. Marco Antonio Loustaunau Andrade, neumólogo adscrito al ISSSTECALI de Mexicali, Baja California, una de cada dos personas con EPOC no siguen el tratamiento debido, principalmente, al desconocimiento de la enfermedad y a que siguen prevaleciendo mitos e ideas erróneas que dificultan el control, de ahí la importancia de empoderar a quienes viven con esta condición de salud que afecta a 210 millones de personas en el mundo, mientras que en México la padecen 8% de la población mayor de 40 años de edad y al año cerca de 23 mil personas fallecen por su causa.

 

La EPOC, comentó, supone para el afectado una limitación en su actividad diaria, frecuentes visitas médicas de seguimiento, urgencias y hospitalizaciones con su consecuente carga económica (el gasto por exacerbación supera los 139 mil pesos anuales) y social. Debido a ello, el autocuidado es un término aplicado a los programas de enseñanza para hacer que los pacientes sigan el tratamiento médico y modifiquen conductas de riesgo.

 

El Dr. Loustaunau Andrade apuntó que, desde el diagnóstico, a través de una espirometría (prueba que mide la cantidad de aire que sale y entra de los pulmones), el neumólogo debe explicar al paciente y a su familia qué es la EPOC y cómo impactará en su vida cotidiana considerando sus creencias, dudas y necesidades, qué tipo de terapia se le dará, cuál será su función y cómo usar apropiadamente su dispositivo inhalador.

 

“Como es una condición incurable, los objetivos terapéuticos se enfocan en atenuar los síntomas, reducir las complicaciones, enlentecer la progresión de la enfermedad y, sobre todo, asegurar el apego al tratamiento para mejorar la calidad de vida, pues hemos observado que con frecuencia muchos pacientes olvidan aplicar su medicamento o lo abandonan por sus efectos secundarios, porque se sienten mejor o porque su dispositivo inhalador es muy complicado”, explicó.

 

En ese sentido, el también miembro de la Sociedad Mexicana de Neumología y Cirugía de Tórax destacó que por más de una década el tiotropio, la terapia de mantenimiento de mayor prescripción en el mundo para el control y pronóstico positivo de la EPOC, ha demostrado cubrir las necesidades de los médicos en términos de seguridad, eficacia y facilidad de uso con una experiencia clínica de más de 40 millones de años paciente.

 

Se trata de anticolinérgico de acción prolongada que brinda mejorías significativas y sostenidas de la función pulmonar, lo que ha cambiado la forma en que los pacientes viven con su enfermedad. “Al ser un broncodilatador (abre o dilata los bronquios), les ayuda a respirar bien durante 24 horas previniendo el riesgo de exacerbaciones o crisis, mejora la tolerabilidad al ejercicio y se administra con un dispositivo inhalador de nueva generación y fácil manejo, lo que promueve la adherencia terapéutica”.

 

“Mientras los medicamentos de rescate actúan de inmediato para sacar a un paciente de una crisis, los tratamientos de mantenimiento como tirotropio controlan los síntomas de la EPOC a largo plazo para evitar que estos eventos de angustia se presenten, de modo que deben utilizarse diariamente aun cuando tenga la sensación de que los síntomas están controlados”, aclaró el especialista.

 

Dado que el tiotropio, desarrollado por Boehringer Ingelheim, es la terapia de primera línea en el manejo de la EPOC, desde hace un par de años también es la base para otras composiciones farmacológicas. Así, recientemente fue aprobada en México su combinación con el betagonista de acción prolongada olodaterol, otro broncodilatador que reduce la necesidad de usar un inhalador de rescate al mantener abiertas y relajadas las vías respiratorias. 

 

Finalmente, el Dr. Loustaunau Andrade destacó que el manejo de la EPOC debe incluir una serie de medidas para erradicar factores de riesgo como el tabaquismo y el uso de combustibles de biomasa; atender de forma precoz la ansiedad, la depresión y otras enfermedades asociadas; instalar la espirometría de forma rutinaria en el consultorio para un diagnóstico oportuno y actualizar a la comunidad médica tanto en la interpretación de los datos que esta prueba arroja como en las innovaciones terapéuticas disponibles, entre ellas la doble broncodilatación para un abordaje correcto y personalizado.

 

“La EPOC es un problema de salud pública de dimensiones alarmantes, por lo que cualquier esfuerzo orientado en su prevención, diagnóstico y tratamiento es fundamental para detener su impacto. Al respecto, hacemos un llamado a las autoridades de salud, comunidad médica, industria farmacéutica y medios de que comunicación para que promovamos una mayor comprensión de la enfermedad y una mejor adherencia en quienes la sufren”, concluyó.

 

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