Melanoma: un problema de salud

Se acerca el verano y con ello incrementa la preocupación por una de las principales enfermedades que repuntan en esta temporada: el melanoma, el tipo de cáncer más grave de la piel que se desarrolla en las células que producen melanina (los melanocitos), las cuales dan color a la piel. Este tipo de cáncer tiene una gran capacidad de producir metástasis y resistencia a terapias oncológicas como la quimioterapia.

Por: Dr. Gerardo Rodriguez Abraján*

La exposición solar excesiva durante las vacaciones aunado a una falta de cuidados adecuados de la piel, ocasionan que año con año más personas padezcan este mal difícil de diagnosticar, ya que se suele confundir con otras lesiones de la piel como verrugas, infecciones por hongos u otro tipo de manchas o lunares comunes, entre otros.

 

Es importante destacar que, si bien, la posibilidad de desarrollar esta enfermedad existe en cualquier temporada del año, cuando el verano llega es más común que las personas realicen actividades como broncearse, pasear en las montañas, caminar por las calles de la ciudad y cualquier otra experiencia que implique exponer su piel directamente a los rayos ultravioleta (UV) sin una protección adecuada, ocasionando los daños estructurales en la piel y que con esto se logre un incremento en el número de casos registrados de melanoma maligno año con año.

 

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año se diagnostican cerca de 132 mil casos de melanoma en todo el mundo, número que se encuentra en constante crecimiento. En México, los casos documentados de melanoma durante el año 2012 fueron de 884 en mujeres y 1,147 en hombres.

A pesar de que el melanoma maligno representa sólo el 2% de todos los tumores cutáneos, este tipo de cáncer de piel es el más agresivo. Se produce por la malignización de los melanocitos, que son las células que le dan el color a la piel.

 

Es importante un diagnóstico temprano, pues como ocurre con otras afecciones oncológicas, si el melanoma es diagnosticado a tiempo, puede ser curable en la mayoría de los casos.

La principal herramienta de prevención es proteger la piel de la exposición a los rayos ultravioletas del sol. Otra es la detección de lesiones precancerosas, como ciertos lunares que tienen la capacidad de volverse tumores.

 

Una opción para detectar este tipo de lesiones es que la persona se realice una vez al mes un autoexamen de piel tomando en cuenta cinco aspectos fundamentales que lo motiven a consultar al médico dermatólogo. Estos aspectos son conocidos como el ABCDE del melanoma.

ABCDE del melanoma

  1. La Asimetría del lunar.
  2. El hecho de que los Bordes del lunar sean irregulares.
  3. Que el lunar exhiba múltiples Colores o que presente cambios en la coloración con el paso del tiempo.
  4. Que el lunar tenga un tamaño mayor a 6 mm o Diámetro irregular.
  5. Y, por último, Evolución, es decir que haya cambiado en alguna forma (que haya crecido, cambiado su apariencia, que haya comenzado a sangrar o a picar, etcétera).

Los tratamientos para el melanoma son diversos. En primera instancia se realiza una cirugía para extirpar el cáncer de piel y parte del tejido circundante. Posteriormente, se debe realizar una evaluación patológica de la lesión y si ésta resulta maligna, entonces se deberá comenzar con radioterapia, quimioterapia o lo que el doctor determine que será el mejor tratamiento en cada caso.

 

Inmunoterapia oncológica

Respecto a la inmunoterapia oncológica, que es una terapia desarrollada y aprobada recientemente contra el cáncer y que funciona activando el sistema inmunológico del organismo para ayudarlo a luchar contra el cáncer. Dentro de este tipo de tratamiento destacan, los medicamentos ipilimumab, pembrolizumab y nivolumab que demostraron ser eficaces en el tratamiento del melanoma avanzado y metastásico o diseminado.

Si bien, el melanoma afecta a personas de todas las edades, lo cierto es que es más común en personas de mayor edad, así como en mujeres adultas jóvenes, de entre los 25 y 29 años de edad. Cabe precisar que antes de los 45 años de edad, las tasas de incidencia son mayores en mujeres que en hombres; y a partir de los 60 años de edad, es mayor en hombres que en mujeres el 100 por ciento de los casos, pero a los 80 años de edad, el riesgo para los hombres se triplica.

 

* El Dr. Gerardo Rodríguez Abraján es el Director Médico en la Corporativo Oncológico y de Radioterapia del Noreste. Es egresado de la Universidad La Salle. Cuenta con una especialidad en Oncología Médica y Radioterapia en la Universidad Nacional Autónoma de México. Desde hace más de 20 años, ha fungido como conferencistaq en el área de oncología y radioterapia en diversos foros nacionales. Cuenta con diversas publicaciones en Internet, libros de texto y artículos en revistas médicas nacionales y extranjeras.

 

 

 

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