Diez errores típicos de las bodas

Hoy en Fiancée Bodas te compartiremos diez resbalones nupciales típicos de novios y de invitados. ¡Apuesto a que te ha tocado vivir más de uno!

 

#1 Puntualidad

Hay que colocar la hora exacta en la que comenzará la ceremonia de bodas y el banquete, y como anfitriones ser puntuales. Es de mal gusto citar a los invitados minutos antes para lograr que ‘todos lleguen a tiempo’. Nada más incómodo que llegar a la misa a las cinco y media de la tarde cuando la ceremonia comienza a las seis, por respeto a la gente puntual, evitemos esta mala costumbre.

 

#2 Detalles para recibir los novios al finalizar la ceremonia

Pétalos, frasquitos con burbujas, banderines, globos con gas helio, no importa de qué manera se vaya a recibir a los recién casados al salir de la ceremonia, lo que sí importa es contar con suficientes elementos para entregar a todos los invitados presentes. Es de lo más molesto esperar tu banderín o tu frasquito de burbujas y que te digan, lo siento, ya se acabaron. Si te has quedado sin presupuesto para este rubro, pide a tu dama de honor que compre pétalos en una florería cercana y deposítenlos en un par de cestos, a la salida del recinto, para que cada invitado tome un puño. Te sorprenderá lo asequible de esta opción.

 

#3 El cóctel de bienvenida

Volvemos al punto anterior, si el presupuesto es muy, muy limitado, descarta las elegantes barras que prometen un trago por invitado, en las que los últimos en llegar no alcanzan ni las buenas tardes porque el tío sediento se bebió hasta el agua embotellada. Pide a tu banquetero que monte una estación de bebidas de frutas de temporada, mango, papaya, ciruela. El gasto será mínimo y tus invitados estarán satisfechos.

 

#4 El libro de firmas

Claro que queremos que todos firmen el libro y nos dejen plasmados sus buenos deseos para la posteridad; pero… ¿es necesario obstruir la entrada para obligarlos a que firmen y provocar, de paso, un aglomeramiento? Definitivamente no. Coloca la mesa del libro de firmas en un lugar amplio, donde no obstruya el paso de los invitados, y pide al DJ o al líder del grupo musical que invite a la concurrencia a escribir unas palabras para los novios a lo largo de toda la celebración.

 

#5 El servicio de mesa

Cuando se trata de un banquete formal por tiempos, con entrada, plato fuerte y demás, es correcto que esté dispuesto el servicio de mesa —bajo plato, plato hondo, cubiertos, copas, etcétera— cuando llegan los invitados; pero, hay celebraciones donde el menú es informal, digamos pizza, hamburguesas, sushi, y aun así colocan toda la vajilla y las copas, ¿por qué hacer esto si las porciones a servir incluyen ya un plato o contenedores desechables? Platícalo con tu banquetero, si no es necesario, que no se ponga y punto. ¡Ahorrémosle trabajo al staff!

 

#6 Una boda ¿sobre césped?

Las bodas al aire libre son de lo más lindas, pero tus invitadas y sus costosos tacones no tienen por qué sufrir las inclemencias del césped. Si el lugar no cuenta con un espacio con piso firme, te sugiero alquilar tarimas para el área del banquete y la pista de baile. Además de moverse con naturalidad, les ahorrarás los piquetes de mosquitos y los bichos que resguarda el césped.

 

#7 Las luces

Las nuevas tendencias nos invitan a usar esa modalidad de iluminación que tiñe de colores el lugar de la celebración en tonos que van desde el naranja hasta el morado. Y se ve muy bien, hasta que ves tus fotos estilo Shrek y Fiona. Pide a tu ingeniero que utilice iluminación colorida solo en la parte superior de la carpa o salón o al menos luces más suaves para el vals de novios y actividades como el lanzamiento del ramo, corte de pastel, etcétera.

 

#8 Las bocinas

Pide a tu disk jockey, a la orquesta o grupo musical que, por favor, mantengan las bocinas lo más retirado posible del área de mesas. Tal vez lo más retirado sea dos o tres metros, pero es preferible a salir con los tímpanos reventados por tener la torre de bocinas pegada a una de las mesas. Para un mejor resultado, entrégale tu planillo de distribución del lugar y pide que te señale el área en la que será necesario colocar bocinas y equipo en general, posteriormente, podrás realizar la distribución de mesas.

 

#9 Las mesas más alejadas

¿Crees que tu tía Mariloli se enoje si la ponemos en las mesas de la orilla, amor? Dejemos en paz a la tía Mariloli y cedamos estos lugares a los invitados más bailadores, a los más fiesteros, a los que suelen ser el alma de la fiesta. No, no es castigo, pero, piénsalo bien: ¿para que los colocas junto a la pista si ni van a estar en sus lugares o, si están, no pararán de gritar y reír? Créeme, a ellos no les importará.

 

#10 Invitadas de blanco

Muchas cosas han cambiado respecto a la organización de las bodas, ahora los novios pagan la fiesta, la mamá entrega a la novia, los regalos se han convertido en depósitos bancarios, las mesas ya ni usan mantel y a veces ni pastel de bodas hay… Pero hay una que, al menos hasta hoy, es inamovible: la novia es la única autorizada para portar con garbo el color blanco. La excepción a la regla será cuando el código de etiqueta diga “riguroso blanco”, que es común en bodas de playa o en celebraciones con algún tipo de ritual espiritual. Si la invitación no dice eso, ¡olvídalo! Ni blanco, ni blush, ni rosa pálido, ni ningún tono que pueda confundirse con el vestido de la novia.

 

Deja un comentario