Psicología práctica para ser feliz con menos

La felicidad es un regalo abierto a tus sentidos, siempre. O al menos, en la mayoría de las ocasiones; sin embargo, con frecuencia perdemos gran riqueza existencial por estar pendientes de aquello que supuestamente nos falta. Esta es la principal trampa: creer que necesitamos completar toda esa lista interminable de necesidades que nosotros mismos nos hemos creado en una sociedad de bienestar y el confort. 

 

Ser feliz con menos practicando el arte del desapego es más sencillo que ser feliz con más, con la actitud de la avaricia. Para ser feliz con menos puedes abrir la puerta a nuevas formas de consumo que conectan con el valor ecológico del cuidado ambiental. Por ejemplo, las tiendas de segunda mano buscan el modo de dar una nueva vida a un producto que está bien cuidado.

Además, es conveniente que aprendamos a educar nuestros afectos. De lo contrario, podemos quedar arrastrados por una nube interminable de deseos que, en realidad, nos vuelven esclavos de las pasiones.

Desear es motivo de felicidad, siempre y cuando, el acto de desear se contextualiza en su justa medida. Por ejemplo, escribe en un papel todos aquellos deseos que son tan importantes para ti que quieres darles forma de objetivo real y alcanzable.

Practica la meditación consciente, el silencio mental, para desconectar de todo lo externo y poner el punto de atención en tu corazón y tu mente. Intenta conectar tu corazón con la fuerza del ahora. Respira profundamente, contempla algo que estés viendo en ese momento, abraza a otra persona, sal a caminar… Son fórmulas sencillas para convertir el instante en el mejor regalo.

Para ser feliz con menos, intenta invertir más en bienes vivenciales y menos en compras materiales. Es decir, invierte en experiencias reales de vida, vivencias que dejan huella y emociones.

* Maite Nicuesa Guelbenzu, coach en mobifriends blog, red social para conocer gente y hacer amigos. Puedes seguir sus publicaciones a través de mobifriends en Twitter.

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