Casarse con los pies en la arena

Suaves colores en el cielo, brisa salada y arena fresca son los elementos que nos otorga la naturaleza en una boda de playa y hacen que no tenga comparación. Ésta fue la mía, ¿dónde la tuya?


Por: Paulina Luquín

Nos fue muy sencillo decidir el lugar de nuestra boda: la playa. Y es que no había mucho más que pensar. Siempre me pareció que pocas cosas se asemejan a un atardecer en el mar, pues pone fin a una historia, comienza otra, y nos llena de vida y de claridad; observar los colores que tiñen el cielo y las nubes suelen ser instantes de inspiración para mí: todo está bien mientras mis pies estén en la arena y la vista parezca infinita.

FIANCEE-BODAS-AGOSTO-CASARSE-CON-LOS-PIES-EN-LA-ARENA-1307

Justo eso queríamos sentir aquella tarde en que uniríamos dos historias y dos porvenires. Varios tapetes de palma nos guiaron rumbo al altar, entre sillas blancas decoradas con orquídeas y contentos invitados vistiendo telas vaporosas en tonos pastel. Si uno miraba a los costados, la vegetación parecía desbordarse en juventud, y al frente estaba el mar cuyo oleaje nos brindó una constante melodía.

¿Aceptas a este hombre como tu esposo? Por supuesto que sí, y nunca olvidaré aquel beso entre aplausos, sonrisas, burbujas de jabón que marcaría un antes y un después; en seguida, comenzó la canción: I belong to you, you belong to me, you´re my sweetheart…

FIANCEE-BODAS-AGOSTO-CASARSE-CON-LOS-PIES-EN-LA-ARENA-1679

Pasamos entonces a la arena —no sin antes quitarnos los zapatos— donde se montaron mesas altas con velas, canapés de mariscos y frescos cócteles de fruta y menta a orillas del mar, entre felicitaciones y fotografías. Un guitarrista amenizaba el ambiente y la luna, aún tenue, decoraba el cielo mientras yo abrazaba a mi ahora esposo como quien tiene entre sus brazos todo lo que quiere.

FIANCEE-BODAS-AGOSTO-CASARSE-CON-LOS-PIES-EN-LA-ARENA-1510

Se escondía el sol minuto a minuto, dejándonos disfrutar de líneas rosadas, anaranjadas y hasta lilas. Entonces se encendieron las extensiones de focos que colgaban justo encima de las mesas de cena, y todos pasaron —ya con hambre— a sus lugares para alzar las copas de champán y desearnos salud. Recuerdo mi sonrisa como un reflejo perfecto de mi interior; recuerdo también el instante en que tomé la mano de mi esposo y la alcé en alto como señal de eternidad. FIANCEE-BODAS-AGOSTO-CASARSE-CON-LOS-PIES-EN-LA-ARENA-1678

La mesa era bellísima de madera blanca, decorada mayormente por velas, troncos secos, orquídeas y ramos verdes. Disfrutamos de un menú de playa. Gracias a nuestro organizador todos los detalles estuvieron cubiertos, y pudimos disfrutar sin preocupaciones. El viento de mar provocó que algunos invitados tomaran las pashminas que ofrecimos, mientras bailamos —¡mucho que bailamos! Ya con las estrellas brillantes en el cielo oscuro, familiares y amigos se deslizaban en la arena y otros caminaban hacia el mar para tocar la espuma.

Pero yo no podía quitar los ojos de mi esposo para, con mi mirada, decirle que si tengo sólo una vida quiero vivirla a su lado.

Detalles de la boda

Ubicación: Playa Sanzibar en La Cruz de Huanacaxtle, Nayarit, México.

Organización: Enrique Chang / www.roccotroyani.com

Fotografía: Valeria Bross Photography / www.valeriabrossphotography.com

 

Deja un comentario