Boda de playa: la organización

Que una pareja elija como
escenario para su boda la belleza y frescura de la playa y el mar, no es sólo por
ellos, sino porque desean que todos sus amigos y familiares disfruten de su
celebración olvidándose por unos días de todos sus pendientes y su diario
vivir.



Es maravilloso ver como hay novios
vanguardistas y aventureros a quienes les encanta romper con la rutina; son
ellos los que se lanzan a la planeación de una boda en la playa donde,
enfrentándose a un sin número de aventuras, organizan un festejo que no sólo
será para deleite de ellos, sino de todos sus invitados. Pensando en ellos
traemos los detalles más importantes a considerar en la planeación de sus bodas
en el mar.

 

Invitaciones

Lo primero es asegurar que cada uno de
sus amigos y familiares haya recibido la invitación al menos con un mes de
anticipación, pues no podemos exigir lo que no damos. Cada uno de nuestros
invitados tiene una serie de actividades diarias, por lo que resultará prudente
darles el tiempo necesario para organizar sus quehaceres y poder asistir
puntuales a la boda.


 

Quién paga qué

No deben sentirse obligados a pagar por
el transporte u hospedaje de sus invitados; pero sí deberán esforzarse por
conseguirles los mejores precios y lugares. El compromiso de ustedes es
asegurarles una fiesta inolvidable, no por que se gaste o se beba mucho sino
porque ustedes son a quien ellos quieren y por quien ellos van.


 

Es muy importante señalar que si existe
algún ser muy querido que, por las razones que fueren, no pudiera costear su
viaje y para ustedes es indispensable su presencia, sería fenomenal que le
regalaran el viaje o al menos una parte.

 

Madrinas y padrinos

Cuando elegimos a nuestro cortejo lo hacemos dependiendo
de los lazos afectivos que nos unen a nuestros amigos y familiares. Los
verdaderos amigos, quienes no cuentan cuántas cosas han hecho por ti, se
sienten honrados de ser elegidos y no esperan nada a cambio de los gastos que
vayan a realizar para estar con ustedes en su boda.


 

En el caso de los padrinos y como símbolo
de gratitud, pueden rentarles su jaqué o esmoquin (en colores claros); a las
madrinas obsequien accesorios como aretes, brazaletes, collares o por qué no,
hasta su ajuar completo. En ambas cuestiones es decisión de cada pareja.

 

Expresen su agradecimiento

Realizar un viaje a la playa resulta
siempre agradable; sin embargo, viajar para estar presente en la boda de
nuestros hijos, familiares o amigos, podría requerir de algunos esfuerzos. Esta
es la razón por la cual sería grato externar nuestro agradecimiento a cada uno
de ellos.


 

Facilítales la estancia colocando dentro de las  invitaciones varias opciones de
transporte y hospedaje con sus respectivos precios, domicilios, teléfonos y
nombre del encargado de reservaciones.

 

Por otra parte, con frecuencia los
hoteles que contratamos ofrecen una serie de regalos a los novios por tratarse
de su celebración de bodas; podrían ceder parte de esos obsequios a sus seres
queridos: la botella de  champaña
que regalarán a mi habitación puedo pedir que la envíen con mis suegros, y el
arreglo floral a la habitación de los papás de mi pareja. Además, los detalles
para todos los invitados en general deberán estar personalizados: una foto de
ustedes dando las gracias por venir a su boda, así como dulces, chocolates o
hasta una bebida para recibirlos en su habitación. Lo importante es externar
nuestra gratitud.

 

Planeen actividades

Intenten brindar una serie de actividades
y recomendaciones que tanto a los invitados como a los organizadores los hagan
disfrutar no sólo del festejo, sino de la estancia.


 

Con seguridad el hotel podrá organizar a
un bajo costo una pequeña reunión para tomar café y galletas donde podrán
platicar cómodamente con sus invitadas sobre los últimos detalles de la boda, o
acudan a algún lugar donde puedan pasársela en la chorcha
, que sería más divertido, y donde,
claro, cada quien pagaría su propio servicio. Para los caballeros las
actividades ideales serán un juego de tenis, golf, salidas a correr o caminar
en la playa. En fin, lo importante es organizar tareas que no impliquen un gran
desembolso y hagan más emocionante la espera de la boda.

 

Sobre los obsequios

La etiqueta nos dicta que todo aquel que
ha recibido una invitación tiene el compromiso de enviar un regalo. Claro que
si no podrá asistir, por la lejanía del lugar o por cualquier otro motivo, éste
será de menor valor; pero siempre se espera que el invitado envíe un detalle de
agradecimiento.


 

Aunque las costumbres se han
relajado mucho, lo estrictamente correcto es enviar los regalos a casa de la
novia, aún cuando se es invitado del novio, y casi tan pronto como se ha
recibido la invitación.

 

Confirmar asistencia

Es muy común que un diez por ciento de
los invitados falten y eso resulta muy costoso para quienes organizan la
celebración, pues por invitar al que no asistió se dejó de invitar a muchos
otros probablemente sí estarían presentes. El triste resultado es que se
realizan gastos en vano. La recomendación es educarnos a nosotros mismos
confirmando asistencia cada vez que el boleto lo sugiera, al menos con quince
días de anticipación.


 

En el caso de su boda, pueden aprovechar
el pretexto de los obsequios recibidos para realizar una llamada de
agradecimiento confirmando al mismo tiempo la asistencia de sus invitados con
un sencillísimo: “¿Entonces ahí los esperamos, verdad? Así, podremos darnos una
idea de cuántos piensan asistir a la boda y a la vez iremos adelantando el
trabajo de agradecer sus presentes.

 

De cualquier manera, no olviden el
detalle de anotar cada uno de los regalos que reciben con el nombre, tipo de
obsequio y persona que lo envía para que, a su regreso de la luna de miel, les
envíen una tarjeta de agradecimiento.

 

Para los católicos

La Iglesia tiene como uno de sus
principios fundamentales no permitir celebraciones fuera de sus recintos; por
tanto, no esperen que por tratarse de un sacerdote amigo de la familia ustedes
vayan a ser la excepción. Insistir en ello es incorrecto, y son favores que
pueden complicar demasiado al representante de Dios e incluso ponerlo en
aprietos.


 

En este caso, les propongo realizar su
matrimonio días antes del festejo en un templo pequeño, de manera íntima y sin
tanto gasto, así podrán recibir la bendición de Dios para que los acompañe
todos los días en su nueva vida. Otra opción es elegir una capilla o iglesia
cercana a el lugar de la fiesta, ¡sí, cercano a la playa! Los costos son
mínimos y las celebraciones preciosas. Bien vale la pena contemplarlo.

 

* Elizabeth Uribe de Petersen, Master Wedding Vendor ABC. Directora de
la Asociación de Consultores Nupciales en Jalisco, [email protected]
Directora de Specialty Cleaners, centro de renovación, adaptación y limpieza de
vestidos de novia en Guadalajara, Jal., Tel. (33) 3121 7794, www.specialtycleaners.com.mx,
http://specialtyc.blogspot.com, [email protected],
Facebook y Twitter: Specialty Cleaners.  

 

Fotografía

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Riviera Maya

Osvaldo Dorantes

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