La boda comienza en la iglesia

“Qué bonita
estuvo la misa”. Esta es una frase que encierra la emotividad y el esmero de
los novios por plasmar el gran amor que los ha unido desde su primer paso: la
celebración religiosa. Estas se convierten en bodas inolvidables que siempre se
llevarán guardadas en el corazón de los asistentes y, claro, de los novios…

Aunque suena tan obvio, es
algo olvidado por muchos tanto por los invitados que con frecuencia llegan
tarde o ni llegan pues prefieren ir directo al lugar del festejo para apartar
una buena mesa, como por los novios quienes toman la celebración religiosa como
un trámite más, tal cómo realizar los análisis prenupciales.

Sin embargo la boda
comienza en la Iglesia, ahí donde damos crédito a lo eterno. Y es que el amor
en su esencia es inmortal, inmune al paso del tiempo, a la enfermedad y a la
rutina; nuestro cuerpo no es el que ama es nuestra alma, nuestra parte interior
que no se muere ni envejece, es la estructura divina en el interior de nuestro
ser.

 

Por estas sencillas razones
resulta primordial darle la importancia y grandiosidad a la celebración
religiosa de una boda, la cual comienza en la iglesia, en una misa. Para que lo
logren, me permito compartirles algunos secretitos:

 

  • Muestren verdadero entusiasmo por la preparación de su ceremonia
    religiosa ante sus amigos y familiares, sobre todo al momento de repartir
    las invitaciones, y recuérdenles el gusto que les daría contar con su
    presencia en ese momento tan especial.
  • Elijan un templo de fácil acceso y que cuente con amplio
    estacionamiento, si es posible que se ubique cerca del lugar donde será el
    banquete de bodas. En caso contrario, anexen el croquis de cómo
    trasladarse de un lugar a otro en las invitaciones.
  • Contraten un coro o grupo de cuerdas que resulte verdaderamente
    sublime.
  • Conozcan cada una de las partes de la celebración religiosa y
    prepárense para interactuar en ella.
  • Elijan las lecturas y el salmo responsorial, así como a los
    lectores de la familia o amigos que las realizarán; de preferencia que
    sean personas con muy buena voz y a quienes se les facilite la lectura en
    público. También pueden ser los novios.
  • Si el sacerdote lo permite y en la familia hay niños o niñas
    entre 8 y 10 años pídanles que funjan como acólitos del padre; sus
    funciones se pueden conocer y realizar fácilmente. Lucirán muy lindos
    sosteniendo la patena al momento de la Comunión, recogiendo la limosna y/o
    ayudando al padre en la celebración.
  • Preparen, y en su momento, entreguen ofrendas simbólicas de su
    amor como el vino y el pan, ya sea que las entreguen sus familiares,
    amigos o los mismos novios.
  • Organicen la develada de la novia, claro si la novia desea entrar
    velada al templo. La novia entrará al recinto con el velo cubriendo su
    rostro y acompañada de su papá; antes de entregarla a su futuro esposo, el
    papá levantará el velo y dará un beso a la prometida en señal de
    despedida, posteriormente colocará su mano sobre el ante brazo del
    prometido, en señal de entrega. También puede ser el mismo novio quien
    levante el velo a la novia, tal como si abriera la envoltura de un bello
    regalo.
  • Pidan al sacerdote que antes de dar la bendición final, sean
    firmados los documentos religiosos que avalarán el matrimonio, así todos
    sus invitados serán testigos de ese bello momento.
  • En las invitaciones marquen el horario de la misa quince minutos
    antes de que inicie la ceremonia, así sus invitados podrán llegar
    puntuales.
  • Siempre es mejor invitar a un sacerdote amigo de la familia a
    oficiar la misa, esto le da un toque más personal y hace más grata la
    celebración.
  • Es necesario que uno o dos días antes, se realice un ensayo de la
    entrada, el acomodo y la salida del cortejo al templo, esto nos ayuda a
    saber cuál es nuestro lugar y en que momento entrar o salir. Ya en el día
    de la celebración, pide a alguna amiga que cinco minutos antes de entrar
    al recinto acomode al cortejo, pues nunca falta el despistado.
  • Pregunten al sacerdote que oficiará su misa, en caso de así
    desearlo, si es posible que ustedes mismos escriban sus votos
    matrimoniales.

 

Con estos
detalles la celebración se volverá mas personal y especial no sólo para ustedes
sino para todos sus invitados, esto le dará un toque muy romántico a su Gran
Día. ¡Felicidades!

 

 * Elizabeth Uribe de Petersen, Master Wedding
Vendor ABC. Directora de la Asociación de Consultores Nupciales en Jalisco,
[email protected] Directora de Specialty Cleaners, centro de
renovación, adaptación y limpieza de vestidos de novia en Guadalajara, Jal.,
Tel. (33) 3121 7794, www.specialtycleaners.com.mx,
http://specialtyc.blogspot.com, [email protected],
Facebook y Twitter: Specialty Cleaners. 

 

Fotografía

Barrera & Fitch Photography

www.barrerafitch.com/

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