Síndrome de irritabilidad masculina

Con el paso del tiempo, el cuerpo de todo ser humano está
expuesto a sufrir una serie de cambios que en muchos de los casos generan
también alteraciones a nivel emocional, las cuales repercuten en el
comportamiento de las personas, sobre todo cuando las hormonas están
involucradas. Aunque esta situación siempre se ha relacionado exclusivamente a
las mujeres e incluso, se hacen bromas al respecto que resultan ofensivas, no
son ellas las únicas víctimas, en el caso de los hombres ocurre la misma
situación; se trata del Síndrome de irritabilidad masculina, conocido también
como andropausia.

¿A quienes afecta? Cuando los hombres superan los 45 años
empiezan a sufrir una baja en el nivel de andrógenos –hormonas sexuales
masculinas- lo que les genera ansiedad, frustración, hipersensibilidad, y
cólera, además de otras reacciones
de tipo físico, como son la falta de apetito sexual, debilidad muscular,
cansancio, aumento en los depósitos de tejido adiposo, fragilidad en huesos y
en algunos casos, disfunción eréctil.

El panorama posiblemente no sea el más
alentador, sin embargo, en cada periodo de la vida donde las alteraciones
físicas son más notables, es necesario hacer un doble esfuerzo para mantener
una buena autoestima y evitar que haya un sentimiento de vulnerabilidad hacia
las exigencias del organismo, ya que esto hará posible que exista un mayor manejo de las emociones y evitará que
tanto el hombre como quienes los rodean, salgan lastimados de manera
involuntaria mientras la naturaleza cumple con su tarea.

Según el doctor Mario Almanza,
especialista en andrología y miembro de la Sociedad Mexicana de Urología, el
síndrome de irritabilidad masculina, forma parte de lo que se conoce como
andropausia, que es un proceso muy similar al que atraviesan las mujeres
—menopausia—, y pese a ser una condición natural, pocas veces es diagnosticada,
tratada y comprendida, “pues todavía existe cierta resistencia a aceptar que el
hombre con el paso del tiempo, también enfrenta descensos hormonales que ponen
en juego su estabilidad física y emocional. Pero la diferencia principal radica
que ellas sí reciben información respecto a los cambios que van a experimentar,
obtienen atención médica y se preparan de alguna forma para hacerle frente, no
obstante, con ellos no ocurre lo mismo, no saben que pasarán por la
andropausia, por lo que cuando sucede no conocen la manera en que les va a
afectar ”.

Es importante señalar que aunque es un
hecho que los varones también deben recibir atención médica, poco se hace al
respecto, por lo que este trance suele ser más complicado; tienden a alejarse
de las personas y encuentran un refugio en distracciones que pueden realizar de
manera individual.

El especialista agrega que es común que
pierdan el gusto y el entusiasmo por la vida, debido a que físicamente no se
sienten del todo bien y aunado a esto sufren de alteraciones en su carácter, lo
que dificulta el entendimiento con su pareja y con otras personas que les son
cercanas.

“Es frecuente que presenten un cuadro
depresivo que se caracteriza por la irritabilidad, se pueden volver impacientes
y es posible que tengan no sólo dificultad para comunicarse sino para llegar a
acuerdos”, sostiene el doctor Mario Almanza.

Para hacerle frente al síndrome de
irritabilidad masculina, se requiere de valorar lo necesario que resulta la
visita al especialista en busca de un diagnóstico y del tratamiento adecuado.
Adicionalmente, para lograr el bienestar en todos los sentidos, se deberá
procurar la sensibilización sobre el tema hacia la familia, explicarles que los
cambios son generados por una transición orgánica y que no tienen relación con el afecto que se tenga hacia
ellos.

Por último es indispensable que en este
periodo, el hombre aprenda a valorar todo el camino que ha recorrido, sus
cualidades y su historia de vida, lo cual acompañado del apoyo y cariño de sus
seres queridos, lo ayudará a atravesar por este trance sin mayor dificultad.

 

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Sam Luna, contáctalo en www.sermexico.org.mx,
[email protected]

 

 

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