Pan integral

Algunos lo prefieren por su exquisito sabor, otros
por el sin fin de beneficios que aporta, y hay quienes lo consumen por la
simple razón de que es un gran aliado contra el estreñimiento. Y a ti, ¿por qué
te gusta?

El pan es uno de los principales alimentos para
mantener una dieta equilibrada, ya sea blanco o integral, tiene un sabor que lo
hace imprescindible en cada comida; sin embargo, por cuestiones de salud, la
gente prefiere al “morenito saludable”. Entérate por qué tiene tanto éxito.

 

La diferencia

La diferencia entre un pan blanco y uno integral la
hacen los hidratos de carbono complejos y los refinados. Los primeros se
encuentran en cereales integrales sin descascarillar, como arroz, pasta, avena,
cebada y trigo integral, estos aportan una gran cantidad de nutrientes
esenciales y son una rica fuente de fibra. En cambio, los hidratos de carbono
refinados, que son los azúcares y almidones muy procesados, aportan muchas
calorías y pocos nutrientes. De ahí que el consumidor opte por preservar su salud ingiriendo el pan integral.

 

¿Ventajas?

·     
Seis rebanadas de pan
integral al día aportan poco más de la mitad de la cantidad total de fibra que
el organismo necesita, y el 50 por ciento de las calorías que deben provenir de
los hidratos de carbono.

·     
Las cantidades que
contiene de potasio, cinc, hierro, magnesio y ácido fólico ofrecen grandes
ventajas.

·     
Ayuda a perder peso y a
evitar el estrés ya que es fuente útil de calorías saludables para las personas
con mucha actividad física.

·     
Ayuda a las personas
con problemas de estreñimiento, diverticulosis y hemorroides, gracias a todas
sus propiedades.

 

Con mucha fibra

La fibra desempeña importantes funciones en el
organismo, entre ellas ayudar al pasaje de los demás alimentos a través del
intestino y hace más fácil la evacuación de los materiales no aprovechables.
Retiene mejor los líquidos y ayuda a controlar el estreñimiento.

El mínimo
diario de ingestión de fibra, según los especialistas, es de 30 gramos, ésta la
encontramos en cereales integrales como la harina de maíz, frutas y verduras
sin pelar, legumbres, frutos secos, así como en el pan integral. Si nos
aseguramos de incluir estos alimentos en nuestra dieta, y lo combinamos con
ejercicio y mucha agua, tendremos una vida muy saludable. No olvides que todos
los excesos son malos, así que mídete en tu consumo, pues podrías limitar la
absorción de ciertos minerales como el cinc y el selenio.

 

El original

El verdadero pan integral se elabora con el grano
molido completo con la cáscara y el germen, y se fermenta con la levadura
madre, se distingue por su sabor, su textura es más compacta y es color marrón,
no debe confundirse con el pan blanco al que sólo se le añade salvado.

Lo bueno de la
gran demanda que tiene esta variedad de pan, es que han surgido tantos tipos de
pan integral como gustos: desde el clásico integral de trigo, centeno, semilla
de girasol, amaranto, salvado y hasta cereales, por mencionar solo algunos.
Saboréalo y disfruta de sus ventajas.

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