Caducidad de los cosméticos

¿Cuándo debe desecharse un producto? No existe una
respuesta fácil a esta pregunta porque no existen normas o lineamientos para el
cuidado de la piel o el maquillaje, y la Dirección de Alimentación y Fármacos
(FDA por sus siglas en inglés) no regula este asunto en lo más mínimo.


Las compañías de productos cosméticos generalmente
hacen pruebas a sus productos para determinar la estabilidad de los
ingredientes que lo conforman; algunas los realizan a un año mientras que otras
los hacen a tres años. Sin embargo, estas pruebas de estabilidad, por lo
general, sólo consideran las variables de temperatura como congelamiento o
sobrecalentamiento. Dichas pruebas no toman en cuenta la manera en que los
consumidores usan sus productos.
       

Los cosméticos que no se guardan de
manera apropiada, por ejemplo, los
que se exponen a la luz del Sol, los que se dejan abiertos o los que se
contaminan —cualquier producto envasado tiene un riesgo casi del cien por
ciento de contaminarse— pueden deteriorarse de manera considerable antes de que
transcurra un año. Por otra parte, los productos que se almacenan bajo
condiciones ideales pueden seguir siendo aceptables mucho después de la “fecha
de caducidad” sugerida. Otro problema de estabilidad que no tiene que ver con
estas pruebas es que no hay manera de saber cuánto tiempo lleva un producto en
la repisa antes de que lo adquieras.

¿Entonces qué se debe hacer? Lo mejor es
desechar los productos cosméticos que se aplican cerca del ojo, como el rímel,
al cabo de cuatro o seis meses, y tirar los productos para el rostro, como
humectantes, bases de maquillaje, etcétera, después de uno o dos años. Los
productos cosméticos que se usan en el área de los ojos se deben desechar antes
que otros productos por la exposición repetida a los microbios durante su uso y
el riesgo de que esto propicie algún tipo de infección en el ojo. Algunos
expertos de la industria, incluso, recomiendan reemplazar el rímel al cabo de
sólo tres meses a partir de la fecha de compra. Otra nota: si el rímel se seca,
tíralo a la basura. No le agregues agua o, todavía peor, saliva para
humedecerlo, porque así entrarán bacterias al producto. Y si tienes una
infección en los ojos, consulta a tu médico de inmediato, deja de usar
productos cosméticos en esta área y desecha todos los que hayas usado desde que
contrajiste la infección.

Otros productos cosméticos que pueden
tener una vida útil inusualmente corta son ciertos productos “cien por ciento
naturales” ya que contienen sustancias de origen vegetal que promueven el
crecimiento microbiano. También es importante que tanto los consumidores como
los fabricantes consideren el mayor riesgo de contaminación que conllevan
algunos productos “naturales” que contienen conservadores no tradicionales o
que no contienen estas sustancias en lo absoluto.

Recuerda, estas sólo son sugerencias; no
están fundamentadas en estudios de investigación o lineamientos establecidos.

 

* Tomado de: Paula Begoun, “Belleza de pies a cabeza”
(2006), editorial Rodale Books, www.cosmeticscop.com.mx. Fotografía:
Dreamstime.com.

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