Año nuevo, ¡imagen nueva!

Con la llegada del
fin de año empezamos a planear cómo será el año próximo, y pensamos: “Este año
sí me voy a poner a dieta, sí voy a cambiar de look, sí voy a irme a ese viaje
que tanto he postergado”. En fín, queremos que el nuevo año sea mucho mejor que
el anterior.

Por lo general,
hacemos alguno que otro cambio en los primeros meses del año y para la mitad ya
se nos olvidó qué era lo que queríamos. Para que tus deseos de mejorar no
queden sólo en un sueño, si no que se hagan realidad y, sobre todo, te apoyen
para que esta sea tu mejor etapa en lo que a imagen personal se refiere, te
daré algunas recomendaciones.

 

Objetivos personales

Define un estilo
que se adapte a tus objetivos personales. Antes de cambiar de imagen define muy bien tus prioridades,
pregúntate por qué quieres cambiar, qué es lo que vas a lograr si cambias de imagen, a dónde quieres llegar en tu
vida personal y profesional.

Si
cambias de imagen sólo porque ya no te gusta cómo te ves y escoges el estilo de
alguien que viste en una revista, en Internet o en la televisión, corres el
riesgo de no sentirte cómoda e, incluso, de que tu nuevo estio sabotee tus
objetivos. ¿Cuántas veces lo has hecho y qué resultado has obtenido? No dejes
que te pase de nuevo, piensa muy bien antes de cambiar y define un estilo
propio que te ayude a lograr tus metas.

 

Tu estilo de
vida

Que tu nueva
imagen sea acorde a tu estilo de vida. ¿Cuánto tiempo tienes para arreglarte
todos los días? ¿Con qué presupuesto cuentas para darle mantenimiento a tu
cabello, a tu cuerpo, a tu guardarropa? ¿Qué actividades desarrollas todos los
días?

Si
eliges una imagen que se adapta a tus objetivos pero no a tu agenda ni a tu
presupuesto, no vas a poder mantenerla todo el año y mucho menos toda la vida,
de ahí la importancia de que tu imagen se adapte a tu estilo de vida.

 

¡Agéndalo!

Lleva una agenda
de tu nuevo estilo. Anota cuáles son los propósitos personales y laborales que
deseas lograr con tu nueva imagen, y una vez que hayas adaptado tu nuevo estilo
dale seguimiento enlistando todo lo que consideres importante para que puedas
ver si tu cambio de imagen ha impactado de la manera que tu esperabas. Escribe
si las personas te han comentado algo favorable, si te han dicho que te ves
mejor, más joven, más profesional, si te promovieron en tu trabajo o si te
propusieron matrimonio. ¡Anota todo! Así podrás ver si tu cambio fue favorable
o si tienes que considerar otro cambio antes de que se termine el año.
Recuerda, ¡tu estilo tiene que ser tu mejor aliado!

Tu propio
estilo

No copies la
imagen de alguien más. Si no te gusta como te ves o si no te convence tu
imagen, no imites a nadie. Ni siquiera tu mejor amiga tiene el mismo estilo de
vida, presupuesto, agenda y objetivos que tú. Recuerda que tu estilo propio es
permanente, es algo que te va a acompañar el resto de tu vida y eso es lo que
te hace única.

 

Y ¿la moda?

No adoptes una
imagen sólo porque está de moda.
Moda y longevidad no van de la mano. Si quieres que tu nuevo estilo perdure
éste tiene que adaptarse a ti, no a los dictados de la moda. Es cierto que no
quieres parecer una persona que se quedó atrapada en otra época, pero a menos
que tengas un presupuesto ilimitado y seas una víctima de la moda, adopta un
estilo que puedas mantener durante el mayor tiempo posible, que te haga lucir
siempre bien y que no te deje en bancarrota.

Si
tienes una imagen que se adapta a tu estilo de vida, a tu presupuesto, a tus
objetivos y a tu estilo propio, seguro tendrás éxito en mantenerla por un largo
periodo y, sin duda, hará que luzcas bien en cualquier momento porque no
estarás pretendiendo ser algo que no eres, estarás siendo tú misma con una
mejor presentación.

 

 

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