Trastornos de adaptación

Los trastornos de adaptación se presentan cuando
suceden acontecimientos o accidentes que incrementan el nivel de estrés de tal
manera, que se pierde la capacidad de maniobra.

El estrés postraumático o trastorno de adaptación
genera síntomas que afectan la manera de pensar, sentir y actuar de quien lo
presenta, provocando somatizaciones, enfermedades y síntomas físicos. Las
somatizaciones son causa del exceso de tensión mental, el cerebro, con toda su
inteligencia, para no perder el control de la parte psíquica las manda como
drenaje al cuerpo físico, por esta causa se pueden presentar síntomas muy
variados en diversas áreas que afectan la manera de pensar, de sentir y del
placer por la vida. La mayoría de los médicos tratan los síntomas físicos sin
tomar en cuenta las causas emocionales, por tratarse de algo subjetivo ya que
al no poder demostrarse no le dan la importancia al momento del diagnóstico.

Los estados de malestar van
acompañados de alteraciones emocionales que interfieren con la actividad
social, laboral, escolar y hasta en las relaciones familiares; los síntomas
varían de acuerdo a los acontecimientos que provocaron la respuesta biológica y
psicológica, lo que más tarde causa los trastornos de adaptación que se
convierten en enfermedades, trastornos emocionales y problemas de conducta. Los
trastornos varían de persona a persona y de acuerdo al acontecimiento, regularmente
se presentan dos meses después de las situaciones de estrés, su duración
aproximada es de seis meses para su recuperación.

 

Causas

Las causan pueden ser variadas, la muerte de un ser
querido, los problemas de pareja o familiares, un divorcio, pérdida de trabajo,
problemas financieros, cambio de residencia, jubilación, fenómenos naturales
como un huracán, un temblor, actos delictivos: un asalto, robo a mano armada y
otros como la noticia de una enfermedad terminal.

 

Síntomas

Los síntomas son emocionales o conductuales. Afectan
la manera de pensar, de sentir, la percepción sobre sí mismo y en lo
concerniente a la vida.

Los emocionales se presentan como
tristeza, desesperanza, pérdida de placer, llanto, ansiedad, preocupación,
desesperación, trastornos del sueño, pesimismo, dificultad de concentración y
hasta pensamientos o intentos de suicidio.

Los conductuales afectan el
comportamiento: la pérdida de control, la violencia, el aislamiento, la
evitación al trabajo y a la escuela.

 

Duración de los síntomas

En el episodio agudo menos de seis meses; en muchos
casos los síntomas desaparecen con los cuidados personales, la dieta, el
ejercicio y el control del estrés. En los estados crónicos el estrés continúa
acumulándose de tal manera que pueden presentarse trastornos mentales, abuso de
sustancias, depresión, y hasta enfermedades de consecuencias graves.

El caso de Luis de 22 años, es un
ejemplo de un desequilibrio psíquico y, según los médicos, el inicio de un
trastorno mental. Soñaba con estudiar medicina, presentó el examen de ingreso
con la seguridad de que sería aceptado, cuando se dio cuenta de que fue
rechazado, su decepción fue tal que se encerró dos días en su cuarto, sin
querer probar alimento, sin nada que hacer, se obsesionó con su video juego.
Dos semanas después, se presentaron los síntomas que alarmaron a sus padres,
por la noche se la pasaba dando vueltas por la casa, deliraba que todos estaban
contra él, que veía al diablo y que lo querían matar. Sus padres asustados lo
llevaron al psiquiatra. El diagnóstico: esquizofrenia paranoide, para lo cual se
recomendó que lo internaran en el hospital psiquiátrico, dos semanas después lo
dieron de alta, más calmado con varios medicamentos y un tatuaje que decía
esquizofrenia de por vida. Sus padres en busca de otra opción me pidieron un
diagnóstico. Les comenté que se trataba de un trastorno de adaptación, que
buscara otra opción que no fuera medicina, la incorporación a la vida social,
un plan de ejercicio y el cuidado por no obsesionarse con los juegos de video,
así como dormir al menos ocho horas. Para Luis el internamiento fue una
experiencia que le dejó un gran aprendizaje: compartir con adultos que llevan
años de padecer trastorno mental y que le confirmaron que él no estaba en las
mismas condiciones que sus compañeros en el psiquiátrico.

 

Recomendaciones

·     
No sobrepasar
el nivel de estrés que podemos manejar.

·     
En caso de
situaciones agudas que se salen de control, como un asalto, la muerte de un ser
querido, acudir de inmediato con los profesionales de confianza, encargados de
la salud mental.

·     
Las terapias
alternativas o complementarias son altamente recomendables. El masaje, la
homeopatía, las flores de Bach, la herbolaria.

·     
Actividades que
tienen que ver con la hidroterapia como la natación, el jacuzzi, retirarnos
unos días al campo, caminar descalzos en la arena o en el pasto, la cercanía
con el amado, pueden ser la mejor terapia para reincorporarse a las actividades
diarias.

 

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