¿Cuánto gastaremos?

No han pasado ni 72 horas después de haber entregado la soñada sortija
de compromiso, cuando esta típica pregunta asalta a cada corazón enamorado
dispuesto a gastar lo que sea por hacer realidad el sueño de su amada; sin
embargo, no creo que esta manera de pensar sea la más sana u objetiva.

En estas economías tan inestables, lo ideal es programar la fecha de la
boda con un promedio de ocho a diez meses de anticipación, esto con la
intención de ahorrar más, para tener más para gastar.

Sin embargo, la boda no será el único desembolso de
los prometidos, hay que considerar que después del festejo y la luna de miel,
la pareja seguirá realizando más pagos, tal como amueblar su nuevo hogar,
aprender a llevar la despensa, solventar el mantenimiento de la casa y hasta
quizá esté por llegar el primer hijo que consigo traerá diferentes gastos. Por
esta razón, es muy recomendable contar siempre con algún tipo de ahorro de
donde puedan echar mano ante cualquier imprevisto.

 Aunque
siempre soñamos con un festejo de bodas espectacular, no es recomendable
invertir todo el capital en este rubro y menos aún realizar la celebración con
dinero prestado pues pedir prestado todos podemos, pero pagarlo es lo
complicado. Para lograr moderarnos en la medida de lo posible, los invito a
tomar en cuenta estos diez puntos.

 

1.   
La cantidad gastada en
la boda no es directamente proporcional a la felicidad que el festejo aportará
a sus vidas o a la de sus invitados.

2.   
Los verdaderos amigos
estarán tanto en las bodas donde se despilfarra como en las más sencillas.

3.   
Las bodas de fin de año
—después del 15 de diciembre— son las más costosas de todas, especialmente si
se realizarán en la playa o en algún destino turístico.

4.   
Los mejores proveedores
no siempre son los más caros.

5.   
Realizar su sesión de
fotos de novios días antes de la boda incrementa costos de: maquillaje,
peinado, cuidado del vestido de novia y hasta duplica la renta del traje del
novio. Si desean realizar su sesión de fotos el mismo día y no tienen tiempo
para trasladarse a una locación, las instalaciones del lugar donde se realizará
el banquete —los jardines, la entrada, el lobby, una linda fuente, etcétera— pueden
resultar una linda opción.

6.   
Comparar proveedores es
una sana costumbre, pero hacerlo con más de tres por giro, es una locura.

7.   
El mejor proveedor no
siempre es el que está más de moda.

8.   
El peor proveedor no
siempre es el que va comenzando.

9.   
Inviertan solo en
aquello que a ustedes les encante, no realicen compras por agradar a los demás.
La boda es solo suya y los demás siempre compartirán su alegría.

10. Determinen un presupuesto real, no flexible. Si
desean agregar un nuevo producto o servicio quiten algo que les agrade menos o
que no sea tan necesario.

 

Planear el festejo de bodas es emprender el primer
proyecto económico en pareja. Es una gran prueba lograr llegar a la boda sin
discusiones fuertes, sin dolores de cabeza, quejas o sentimientos encontrados; pero,
lograrlo es dar un gran paso.

Puede llegar a resultar frustrante encontrar a los
proveedores ideales y, es verdad, no tienes porque saber cómo hacerlo, ¡no eres
experta!, además, por lo general, todos nos casamos solo una vez. Muchas
personas llegan a pensar que contratar los servicios de un coordinador de bodas
solo incrementa el presupuesto; sin embargo, un coordinador profesional los
llevará la mano en sus preparativos de boda y se asegurará de que solo gasten
lo planeado con proveedores profesionales. Los invito a acercarse a ellos y a
pedirles cotizaciones, verán lo mucho que pueden ofrecerles.

La Asociación de Consultores Nupciales (ABC por sus
siglas en inglés), es un organismo mundial de coordinadores de bodas y
proveedores de la industria que actualmente cuenta con presencia en Jalisco y
en el D.F., ellos sin costo alguno podrán ofrecerte un amplio listado de los
proveedores de bodas ideales para tu evento, empresas profesionales,
capacitadas y con gran experiencia, búscalos en Internet: www.consultoresnupciales.com/

Los mexicanos somos una cultura muy alegre y de mucho
gasto. Gastar es bueno pues reactiva la economía del país, pero siempre y
cuando se haga de manera ordenada y planeada. Saber presupuestar su boda les
ayudará a tomar el control de sus ingresos y a llevar una vida de ahorro y, por
consiguiente, más equilibrada. ¡Felicidades!

 

 

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