¿Cambio de roles?

Los retos que enfrentan
las parejas de hoy son muy distintos a los de hace algunos años, pero no hay
que temer a los cambios.

La decisión de que sea
la mujer la que salga a trabajar, y el hombre se quede al cuidado de los hijos
y de la casa, puede ser una nueva forma de organizarse. Hablar de esta
situación y ponerse de acuerdo, es responsabilizarse de dos, sin perder de
vista que el objetivo es que ambos se sientan cómodos para seguir trabajando en
beneficio de su familia.

Al respecto, la
psicóloga Susana Hirsh, académica del Instituto Mexicano de la Pareja, comenta:
“La idea de que las actividades que les corresponden a cada miembro de la pareja
están predeterminadas por el género, es algo que pertenece al pasado. Las
circunstancias actuales permiten abrir nuevas posibilidades de interacción que
pueden ser igualmente eficaces; siempre y cuando sean el resultado de un
convencimiento mutuo, en el cual se hayan analizado a detalle las ventajas y
desventajas de esta situación”.

Comunicación +
comunicación

Para lograrlo, es
necesario abrir los canales de comunicación al máximo y hablar tanto de los
beneficios que se desean alcanzar, como de las acciones a emprender. “Si en
determinado momento, las oportunidades laborales favorecen más a la mujer que
al hombre, el intercambio de actividades no sólo puede ser una buena opción,
sino que los ayudará a descubrir nuevas capacidades en ellos mismos que se verán
reflejadas en su autoestima y fortalecerán la relación”, asegura la
especialista.

La catedrática afirma
que con respecto al hombre y a su tradicional papel como proveedor, las cosas
están cambiando. Él también puede darse cuenta de que es perfectamente capaz de
hacerse cargo del movimiento interno de su casa o del cuidado de sus hijos, sin
que esto afecte en lo más mínimo su hombría ni su poder de autoridad dentro de
la familia. De esto él tiene que ser el primer convencido para que el concepto
que tenga de sí mismo, no salga afectado negativamente.

Por otra parte, es
importante tomar en cuenta que este cambio, puede generar todo tipo de
reacciones entre sus seres más cercanos, como familiares, amigos y compañeros
de trabajo. “Probablemente para algunos, sea reprobable que la mujer salga a
laborar, mientras el hombre se quede en casa; sin embargo, si la pareja está
completamente segura de que eso es lo que más conviene a su familia, eso les
dará la fortaleza para mantener su posición y poner límites cuando sea
necesario”, añade Susana Hirsh.

En lo concerniente a los
hijos, hablarles sobre los beneficios que puede traer esta nueva circunstancia
no basta. Es necesario que los niños los vivan y experimenten por sí mismos. Si
el clima que se perciba en casa es de cooperación, camaradería y cariño entre
sus padres, la situación no los alterará en lo absoluto y aprenderán a verla
como algo normal”, finaliza la especialista.

De esta forma, apostar
por abrir los canales de comunicación entre la pareja y los hijos puede
ayudarlos a que este cambio sea en beneficios de todos, tanto en el ámbito
personal como familiar.

 

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