Resiliencia: la capacidad para sobreponerse a las adversidades

La resiliencia es la propiedad física
de un cuerpo para volver a su estado original después de haber sufrido presión sobre ella. En
psicología es el proceso de adaptarse y sobreponerse a la adversidad, al
trauma, a tragedias o a fuentes significativas de estrés como problemas en
familia, en las relaciones, en el trabajo o en las finanzas.

Cuando algo sale mal,
¿tomas vuelo o te derrumbas? Las personas que tienen fortaleza interna tienden
a recuperarse más rápido de un fracaso o de un cambio importante como la
pérdida de trabajo, la muerte de un ser querido, un accidente o una enfermedad.
En contraste, las personas que son menos resilientes pueden complicarse,
sentirse víctimas, manifestar trastornos mentales o involucrarse en el abuso de
sustancias tóxicas.

Ser
resiliente no significa que no se experimente dificultad o dolor; el dolor
emocional es natural en las personas que han sufrido adversidades o traumas
mayores. La resiliencia es la habilidad de adaptarse al estrés, a la adversidad,
a los traumas o las tragedias. Significa que la persona se mantiene funcionando
de manera saludable en niveles óptimos psicológicos y físicos ante las
adversidades y aún en el caos. La resiliencia no es un rasgo que las personas
tienen o no tienen; conlleva conductas, actitudes y acciones que cualquier
persona puede aprender a desarrollar.

La
resiliencia ofrece protección en contra de enfermedades como la depresión, los
trastornos de ansiedad o el estrés postraumático.

Recomendaciones

  • Construye redes de apoyo con familiares
    y amigos que puedan escucharte y ofrecerte ayuda. Involúcrate en grupos de
    crecimiento y organizaciones de voluntariado, estas relaciones dan sentido
    de pertenencia y la oportunidad de ayudar a los más vulnerables.
  •  Utiliza el humor y la risa. Permanecer optimista en
    situaciones de estrés no significa estar en negación; el humor es un
    mecanismo de enfrentamiento. O busca otros medios como películas o
    programas de humor.
  • Aprende de las experiencias. Revisa las
    crisis, pregúntate para qué te sirvió tal situación, qué aprendiste y cómo
    aplicarlo en el presente.
  • Muéstrate optimista, con miras a futuro.
    Espera buenos resultados, toma los acontecimientos como oportunidades de
    crecimiento y no como castigo.
  • Cuídate a ti mismo. Práctica ejercicio
    regularmente, duerme lo suficiente, cuida la alimentación, atiende tus
    necesidades físicas y emocionales.
  • Acepta y anticípate al cambio. Sé
    flexible, el cambio y la incertidumbre son parte de la vida. Trata de no
    ser tan rígido que ante los mínimos problemas te derrumbes.
  • Ponte metas cortas y realistas. No te
    exijas lo que no puedes por darle gusto a los demás. Las metas ayudan a
    mirar al futuro.
  • Aprende de tus logros. Revisa qué haz
    cambiado, qué habilidades haz adquirido, qué receta nueva experimentaste,
    qué chiste nuevo aprendiste o
    cuántos kilos bajaste.
  • Piensa mejor de ti mismo. Felicítate por
    enfrentar los tiempos difíciles, piensa positivo acerca de ti, acéptate
    como eres, ten confianza en ti mismo y en que serás capaz de enfrentar las
    adversidades.
  • Aprende a resolver los conflictos.
    Regularmente en la familia no hemos aprendido a llegar a acuerdos; gritos
    y ofensas son lo cotidiano. Puedes acudir a terapia para adquirir
    herramientas de crecimiento.
  • Aprende a ver las crisis como
    oportunidades de crecimiento. Los errores nos pueden llevar al caos si no
    los vemos como señales de que algo no está funcionando del todo bien. Las
    parejas discuten y se gritan por lo mismo, para tener la razón, hasta que
    están tan desgastados que llegan al divorcio. Acudan con un profesional
    para que aprendan a negociar. 

Test: conoce tu
resiliencia

Las siguientes declaraciones son concernientes a la
percepeción que tienes de ti mismo en una gran variedad de situaciones. Tu
tarea es indicar en qué grado estás de seguro de cada declaración seleccionando
un número del 0 al 5 en la siguiente escala, según se identifique con lo que tú
piensas.

 

  1. No del todo seguro
  2. Algo seguro
  3. Moderadamente seguro
  4. Muy seguro
  5. Extremadamente seguro

 

No hay respuestas “correctas” o
“incorrectas”, así es que selecciona el número que más cercanamente
te refleje en cada declaración. Tómate tu tiempo y considera cada afirmación
muy cuidadosamente.

 

___ Soy capaz de
adaptarme a los cambios fácilmente.

___ Siento que llevo
el control de mi vida.

___ Tiendo a
derrumbarme después de las pérdidas o la enfermedad.

___ Tengo relaciones
de dependencia (codependencia).

___ Permanezco
optimista y no me rindo a pesar de que no se ve la esperanza.

___ Pienso claramente
y lógicamente bajo presión.

___ Veo con humor las
situaciones, aún con mucho estrés.

___ Me siento con
confianza y seguro como persona.

___ Creo que las
cosas pasan por una razón.

___ Puedo manejar las
cosas inciertas o desagradables.

___ Se donde
encontrar ayuda.

___ Me gustan los
cambios y me siento bien tomando el liderazgo.

 

Puntuación

El número total no
significa que pases o repruebes. Mientras más alta sea tu puntuación, mayor es
tu capacidad de resiliencia.

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