Recuerdos de boda

Los recuerdos de boda son una fiel muestra de la gratitud de los novios por el apoyo y
afecto que sus comensales les prodigan. Es una manera bastante linda de decir
“Gracias”.


Hasta eso que como
invitados no somos exigentes ni quisquillosos, cualquier obsequio, por pequeño
que sea, nos resulta adorable. ¿Por qué? Pues porque, generalmente, se trata de
personas muy allegadas a los novios, gente que comparte la alegría y el gran
amor de los felices recién casados. 

Aún así, es claro que
siendo tu boda tendrás en mente apapachar a tus invitados de la mejor manera
posible, y si es con algo súper original, ¡mejor! Acá te dejo algunas ideas que
bien podrás implementar para sorprenderlos.

Los típicos

Los más comunes y que
nunca pasan de moda son los confites: mentas, almendras cubiertas, chocolates y
caramelos colocados en cajitas de cartón grabadas con el nombre o monograma
—iniciales— de los novios, en la misma gama de matices usados en el evento. Las
puedes mandar hacer junto con las invitaciones e impresos de tu boda y adquirir
por separado los confites. Opta por los chocolates sólo en épocas de frío para
evitar que se derritan.

Contenedores de
plástico transparente, frascos de cristal, latas, bolsitas de papel o tela, son
una muestra de las muchas opciones que tienes.

Un rico postre

La primera opción que
viene a mi mente es la novedosa réplica del pastel bodas en versión miniatura,
colocada en cajitas de plástico transparente; cierto que es un poco costosa,
pero si entra dentro del presupuesto, será un detalle hipercreativo.

Panqués colocados en
cajitas de cartón, galletitas en bolsas de celofán, fruta cristalizada tipo
biznaga, calabaza, camote, naranja, fruta seca o fruta enchilada en pequeños
canastos o charolas. Suculentos postres que tus comensales podrán llevar a casa
para disfrutar tranquilamente. En este caso, no te olvides de aquellos que no
comen azúcar, ya sea por enfermedad o por la dieta.

Decorativo, pero
práctico

Si te late algo
decorativo, la primer regla es no grabarlo, mejor opta por colgarle una
tarjeta; lo segundo es buscar diseños o muy modernos o muy vintage y, por último, que sea algo útil, que
tenga algún uso —te aseguro que si quieren decorar su casa ellos mismos
comprarán lo más adecuado. Floreros, portarretratos, sacacorchos, copas,
alajeros, velas aromáticas, en fin, hay muchas opciones.

Cuando obsequiamos
algún objeto o utensilio como recuerdo de boda, es imperativo que se trate de
algo que pueda tener algún uso; atrás quedó la época en que llenábamos las
vitrinas del comedor con arroceros, ceniceros, rosarios, campanitas, figuras de
novios, cruces o angelitos —descártalos de la lista.

Muy natural

¡Ah! Esto es lo que a
mí más me agrada: valernos de la naturaleza para nuestros recuerditos. Quién
dice no a una hermosa macetita con pequeñas flores o plantas, a un lindo
bouquet —obvio, para las chicas—, a un saquito de pétalos aromáticos,
costalitos con café, bolsitas de papel con semillas listas para ser sembradas y
hasta a los deliciosos frascos de miel natural, mermeladas y conservas. La
naturaleza tiene una opción para cada pareja.

Hombres y mujeres

Si quieres algo más
fashion y personalizado: para ellas un juego de pendientes, pulseras, collares,
labial en gloss, espejo de bolsillo, kit de manicura, mascadas, pantuflas,
rebozos, etcétera. Y para ellos una navaja multiusos, un tarjetero de metal,
mancuernillas, pisacorbatas y hasta botellas de vino en presentación mini.

Boda en la playa

Abanicos, gafas de
sol —en un color para ellas y otro para ellos—, sombrillas tipo oriental,
sandalias, gorras, sombreros de paja, kit con frascos mini de bronceador, crema
y repelente de insectos, dulces típicos de la región, etcétera. Las figuritas
de palmeras, delfines, barquitos y demás, son muy lindas, pero si no quieres
que tu inversión termine en la basura, mejor descártalas.

Algo más…

Se ha puesto muy de
moda el mandar confeccionar réplicas en miniatura del vestido de la novia y del
traje del novio para dar como recuerdo de bodas a los invitados; aunque son
hermosas y verdaderas obras de arte, es seguro que al mes terminarán o en el
baúl de los recuerdos o en el cesto de basura. Lo mismo con los discos grabados
con la música de la ceremonia religiosa o con canciones que les gustan a los
novios. Si esto no tiene la menor importancia para ustedes, entonces,
¡adelante!

Los recuerditos de tu
boda pueden tener una doble función: como detalle de gratitud y como señalador
de lugar —claro, si el tamaño lo permite. Puedes colocarlo en el lugar del
comensal y agregar una linda tarjetita con su nombre, verás qué bien luce y qué
práctico resulta.

Si por el tamaño no
es posible colocarlos en el lugar del comensal, colócalos en una o varias mesas
del salón con la inscripción: “Toma uno, por favor”. Es más práctico que
repartirlos de mesa en mesa.

La clave para robar
el suspiro de tus comensales con tus recuerditos de bodas, es la presentación:
cajitas, bolsitas, saquitos, canastas, etcétera, en la misma gama de colores que
tu evento, ya sea con el monograma de tus iniciales o con sus nombres, y
siempre con una tarjeta donde externen su gratitud por acompañarlos. Eso sí,
todo en el mismo estilo que el resto de su papelería (invitaciones, menús,
boletos, etcétera). Difícil, no es. Es más bien cuestión de creatividad.

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