El calzado de la novia

Lo maravilloso de la boda es que ese es el día de la
novia, los ojos de todos están en ella, admirándola y observando cada detalle:
su peinado, su vestido, sus uñas,
su maquillaje y hasta sus zapatillas…


Existe un detalle en el ajuar de la prometida que por
el simple hecho de no verse se relega a un segundo plano pasando a ser
semiolvidado: los zapatos de la novia. ¿De verdad crees que nadie los verá?

Tenis o zapatillas

Los tenis de novia son muy prácticos y me parecen
excelentes, pero sólo para usarlos ya que la fiesta está muy avanzada, una vez
que se ha lanzado el ramo y el liguero en estos famosos rituales, pues será en
estos momentos cuando más luzcan tus zapatillas.
Entonces, concluídas estas escenas, podrás quitarte las zapatillas de novia y
cambiarlas por la total comodidad de los tenis.

Hay novias que por cuestión de comodidad
optan por usar los tenis de novia desde el momento en que salen de su casa, con
ellos encaminan sus pasos hacia la boda civil, a la misa y al festejo; pero, no
debemos olvidar que no dejan de ser ‘tenis’, un calzado informal. Si estamos
pidiendo a nuestros invitados que porten sus mejores atuendos para asistir a
nuestra boda, cómo será posible que Yo, en el altar, al dar un paso, muestre
mis lindos tenis de novia… No estaría ad hoc con el ambiente de distinción y elegancia que quiero
que predomine en mi celebración.

La elección

Es necesario ser coherentes con nuestro ajuar. Si
eliges un vestido estraple y optas por usar botas por ser época de frío, no
sería lógico: ¿cómo podrías cuidar los pies y no la espalda? Es un poco incoherente. En
invierno, y en este caso, será posible usar zapatillas cerradas, lo más distinguido
para un festejo de tal de tal magnitud, y lo más acorde a tu vestimenta.

Lo ideal en el calzado de la novia es que
sea del mismo tono que el vestido y en caso de tener detalles como aplicaciones
florales o de cristales, que sean acordes a las del ajuar.

Si optas por un calzado abierto, habrá
que asegurarnos de tener pies y uñas lindas y cuidadas. 

Ciertamente, la
comodidad del calzado es indispensable, pues cuando a uno le duelen los
pies ya no puede sonreir, y las novias siempre se verán más bellas cuando
sonrien.

Altura

El tacón de las zapatillas deberá tener la misma
altura que los tenis de novia, pues al momento de portar tus tenis se verá si
hay o no descompensación, ya sea que el vestido luzca muy corto o demasiado
largo. Por lo general, cuando la prometida se calza sus tenis de novia es cuando
más baila y brinca, es en este momento cuando hay que cuidar más el vestido
porque además de ensuciarse si arrastra, corre el riesgo de desgarrarse con
algún pisotón.

Aunque a las
mujeres nos gusta vernos más altas, no siempre es lo apropiado: si tu prometido
es casi de tu altura, no será correcto abusar de un calzado alto que dé la
ilusión de que el novio es más bajito. Lo mejor será mantener el estilo optando
por tacones que conserven nuestras proporciones normales.

Consejos

Es bueno señalar que no es indispensable comprar un
par más de zapatos, puedes utilizar ese lindo par que resulta ser tu preferido
y se encuentra en perfectas condiciones; ya sea que lo mandes pintar o forrar
al tono de tu ajuar. La igualación de colores en calzado es perfecta y sería
bueno aprovechar esta gran ventaja.

El calzado con
medias cansa menos, es importante que lo consideres.

Hay mujeres que
no acostumbran usar tacones y creen que están obligadas a llevarlos en ese
Gran Día; si esto sucede lo más probable es que caigan o caminen de forma
graciosa. La recomendación es optar por un modelo con tacón similar al que se
usa de forma habitual; hay modelos de tacón bajo que además de glamorosos te
mantendrán tan cómoda como cualquiera de tus zapatos preferidos.

Si adquieres un par de zapatillas nuevas
para lucirlas en tu boda, te recomiendo usarlos desde unos días antes en la
comodidad de tu casa, ya sea mientras lees o ves televisión, así podrás
hormarlos y asegurarte que no serán un martirio en el día más importante de tu
vida.

Date tiempo
para elegir tu calzado y
tómalo con calma pues el resultado
tú lo sentirás y tus invitados lo notarán en tu sonrisa.

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